República Dominicana. Los costos del transporte marítimo internacional permanecen considerablemente por encima de sus niveles previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán, en un contexto de disrupciones, incertidumbre y presión sobre la oferta de combustibles.
Dos indicadores permiten dimensionar el comportamiento de los fletes desde distintos segmentos del transporte marítimo. El Índice Mundial de Contenedores de Drewry (WCI) alcanzó los US$4,473 por contenedor de 40 pies al 27 de agosto, un incremento de 135.5 % frente al 26 de febrero, dos días antes del inicio del conflicto.
Mientras, el Índice Báltico de Carga Seca (BDI) se situó en 3,107 puntos, equivalente a un aumento de 46.8 % respecto al nivel registrado el 26 de febrero.
Aunque ambos indicadores corresponden a mercados diferentes y sus niveles originales no son directamente comparables, al llevarlos a una base común de 100 se observa que los dos permanecen significativamente por encima de los niveles registrados antes del conflicto.
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Combustibles elevan la presión sobre el transporte
La evolución de estos indicadores ocurre en un escenario marcado por tensiones geopolíticas que han reducido la eficiencia del transporte marítimo y disminuido la oferta de combustibles, presionando sus precios.
El efecto sobre los costos de transporte no se limita al movimiento de mercancías terminadas. El BDI sigue las tarifas de buques utilizados para transportar materias primas secas a granel, entre ellas mineral de hierro, carbón y granos, mientras que el WCI mide semanalmente las tarifas de contenedores de 40 pies en ocho de las principales rutas comerciales internacionales.
La combinación de mayores costos de transporte y presión sobre los combustibles introduce una capa adicional de costos para las cadenas de suministro internacionales, especialmente en economías que dependen ampliamente de las rutas marítimas para abastecerse de bienes, insumos y materias primas.
República Dominicana, expuesta por su dependencia marítima
Para República Dominicana, la evolución de los fletes adquiere particular relevancia debido al peso del transporte marítimo en el comercio exterior.
A julio de 2026, el 89.0 % de las importaciones dominicanas ingresó por vía marítima, de acuerdo con los datos citados por el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).
Esto significa que el comportamiento de los costos de transporte marítimo puede trasladarse a una parte importante de los bienes que llegan al mercado dominicano.
Un aumento sostenido de los fletes puede encarecer los bienes finales, los insumos y las materias primas importadas, al tiempo que incrementa los costos asociados al transporte de las exportaciones.
La presión resulta particularmente relevante cuando los mayores costos logísticos coinciden con un escenario de combustibles más caros. En ese contexto, el transporte marítimo deja de ser únicamente un componente del costo de la cadena logística y se convierte en otro factor de presión sobre los costos del comercio internacional.
Dos mercados muestran una presión todavía elevada
El comportamiento conjunto del WCI y el BDI muestra que la presión sobre el transporte marítimo no se concentra exclusivamente en el mercado de contenedores.
El WCI registra el costo de movilizar mercancías contenerizadas, mientras que el BDI recoge la evolución de los fletes de buques destinados a carga seca a granel. Sus incrementos desde el 26 de febrero son diferentes en magnitud, pero ambos indicadores permanecen por encima de la referencia previa al conflicto.
El salto de 135.5 % en el WCI constituye la señal más pronunciada entre los dos indicadores, mientras el 46.8 % de aumento del BDI evidencia que también persisten costos elevados en el transporte de materias primas.
Para una economía como la dominicana, con 89.0 % de sus importaciones movilizadas por vía marítima, la permanencia de estos indicadores por encima de sus niveles previos al conflicto mantiene abierta la posibilidad de mayores costos logísticos sobre las operaciones de comercio exterior.
