República Dominicana. El avance de la inteligencia artificial (IA) planteará nuevas exigencias sobre la infraestructura eléctrica, una realidad que, de acuerdo con el empresario Rolando Calderón, debe llevar al país a fortalecer su planificación energética y a reconocer el carácter estratégico de sus recursos.
Calderón sostuvo que la expansión de esta tecnología será transversal a las actividades económicas y cotidianas, desde las comunicaciones y los teléfonos inteligentes hasta aplicaciones, servicios, restaurantes y otros sectores, por lo que la demanda energética asociada a su desarrollo deberá ser considerada como parte de la preparación del país para esta nueva economía.
El empresario hizo estas declaraciones durante una entrevista con los comunicadores Jaime Rincón, Aneudy Ramírez, Nilson Batista, Raquel Rodríguez y María María, en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, transmitido por la plataforma digital de El Nuevo Diario TV.
A partir de su seguimiento a conferencias internacionales sobre inteligencia artificial, Calderón explicó que distintos países están desarrollando estrategias para posicionarse en torno a las nuevas oportunidades que genera esta tecnología. Citó a Qatar, México y Paraguay como naciones que, según afirmó, han comenzado a competir por inversiones relacionadas con infraestructura tecnológica e inteligencia artificial.
En esa competencia, señaló, uno de los elementos determinantes es la capacidad de disponer de grandes cantidades de electricidad.
“Hay naciones que están posicionadas en lugares estratégicos y que pueden proveer la cantidad de electricidad necesaria”, sostuvo.
Centros de datos elevan el desafío energético
Para Calderón, el desarrollo de la inteligencia artificial no debe analizarse únicamente como un fenómeno tecnológico. Detrás de las aplicaciones y servicios existe una infraestructura que requiere electricidad para operar, particularmente ante el crecimiento de los centros de datos y de los sistemas destinados al procesamiento de grandes volúmenes de información.
Por ello, consideró que República Dominicana debe evaluar desde ahora las necesidades que podría generar la expansión de estas actividades y determinar cómo responder a una demanda eléctrica potencialmente mayor.
El planteamiento coloca a la infraestructura energética como uno de los elementos que pueden determinar la capacidad del país para aprovechar las oportunidades de inversión vinculadas con la transformación digital.
Calderón sostuvo que la ubicación geográfica de República Dominicana constituye una oportunidad que debe ser examinada desde una perspectiva estratégica, en un escenario internacional en el que diferentes países buscan atraer inversiones relacionadas con la tecnología y la inteligencia artificial.
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Pérdidas eléctricas también forman parte del reto
La discusión sobre nuevas demandas de electricidad ocurre, según el empresario, mientras el sistema eléctrico dominicano enfrenta desafíos vinculados con las pérdidas en distribución, la energía no cobrada y deficiencias administrativas.
Calderón advirtió que estos factores tienen implicaciones sobre las finanzas públicas y pueden limitar la capacidad del Estado para destinar recursos a otras necesidades.
Desde su perspectiva, el desafío no consiste únicamente en disponer de más electricidad para atender una eventual expansión de la demanda. También implica fortalecer las condiciones existentes del sistema para que pueda responder de manera adecuada a las nuevas necesidades de infraestructura.
En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar hacia una planificación energética de largo plazo que incorpore las demandas derivadas de la transformación digital y el crecimiento de la inteligencia artificial.
La advertencia de Calderón apunta así a un cambio en la forma de valorar los recursos energéticos: la electricidad no solo sería un insumo para las actividades económicas actuales, sino también un elemento estratégico para determinar qué inversiones tecnológicas puede atraer el país y qué capacidad tendrá para sostenerlas.
