Política de precios de combustibles en México genera pérdidas de US$104.1 millones mensuales a Pemex

Ciudad de México. La política aplicada en México para contener el efecto de los precios internacionales de los combustibles estaría representando para Petróleos Mexicanos (Pemex) una pérdida estimada de $1,756.9 millones de pesos mensuales, equivalentes a unos US$104.1 millones, según un análisis de Petrointelligence publicado por Surtidores Latam.

El estudio señala que el mecanismo utilizado actualmente combina el Pacto Voluntario con estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que no alcanzan el 100 % de la cuota. Dentro de este esquema, Pemex ha reducido los precios mayoristas que ofrece a las estaciones de servicio y mantiene valores homologados entre sus distintas terminales, aun cuando los costos logísticos pueden variar de una zona a otra.

De acuerdo con datos publicados por Surtiodres Latam, para Petrointelligence, esta estructura hace que parte del costo de mantener los precios recaiga directamente sobre la petrolera estatal y, al mismo tiempo, genera condiciones diferentes frente a los proveedores privados que participan mediante la importación de combustibles.

Aumenta la brecha con los importadores

La diferencia entre los precios mayoristas de Pemex y los de los importadores se ha ampliado de manera significativa en los últimos años.

En la gasolina regular, la brecha pasó de $0.17 por litro en 2022, equivalente a US$0.01, a $4.86 por litro en 2026, unos US$0.29.

En el diésel, el análisis identifica una diferencia que anteriormente era prácticamente inexistente y que actualmente alcanza $2.07 por litro, equivalentes a US$0.12.

Petrointelligence considera que estas diferencias tienen un efecto directo sobre las condiciones en las que las estaciones de servicio deben elegir entre proveedores, debido a que los precios mayoristas determinan parte de sus márgenes y de su capacidad para competir.

La homologación de los precios entre terminales también puede generar un desfase entre el valor al que se comercializa el combustible y el costo que realmente implica trasladarlo hasta cada estación.

El informe advierte que, en determinadas zonas, esta situación podría afectar el abastecimiento y elevar el costo del transporte del combustible, especialmente cuando los precios no incorporan las distancias que debe recorrer el producto desde las terminales hasta los puntos de venta.

Presión adicional sobre las finanzas de Pemex

El impacto de esta política se produce mientras Pemex mantiene un elevado nivel de endeudamiento. El análisis utiliza como referencia una deuda de $4 billones de pesos al 30 de junio de 2026, equivalente a aproximadamente US$236,967 millones.

A partir de este escenario, Petrointelligence plantea que mantener un mecanismo que incrementa las pérdidas de la empresa estatal añade presión a su sostenibilidad financiera.

Como alternativa, la consultora propone modificar el esquema vigente y permitir que Pemex determine libremente los precios que ofrece a las estaciones de servicio, de modo que estos puedan responder a las condiciones particulares de cada terminal y a los costos logísticos asociados.

También plantea llevar el estímulo al IEPS hasta el 100 % de la cuota y complementarlo con otros incentivos cuando las condiciones de los mercados internacionales lo hagan necesario.

La propuesta busca que el impacto de los aumentos internacionales pueda ser amortiguado para los consumidores mediante herramientas fiscales, en lugar de que Pemex tenga que asumir directamente el costo de mantener determinados precios mayoristas.

El componente fiscal

El análisis también coloca la recaudación tributaria como una de las herramientas que podrían utilizarse para enfrentar las variaciones internacionales de los combustibles.

Según Petrointelligence, entre enero de 2023 y julio de 2026, México acumuló una recaudación de $1,324,895 millones de pesos, unos US$78,487 millones.

Para la consultora, este nivel de ingresos muestra que existe margen para emplear instrumentos tributarios como mecanismo de amortiguación frente a los incrementos internacionales de los combustibles.

El estudio relaciona además la política de precios con el contrabando fiscal de combustibles, práctica que Petrointelligence estima representa un costo anual cercano a $177,000 millones de pesos, equivalentes a US$10,486 millones, para las finanzas públicas.

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Desde esa perspectiva, una utilización más amplia de los estímulos fiscales podría ayudar no solo a reducir el impacto de las cotizaciones internacionales sobre los consumidores, sino también a disminuir los incentivos que favorecen los esquemas ilegales de comercialización.

El planteamiento de Petrointelligence sitúa el debate en torno a tres objetivos: mantener precios accesibles para los consumidores, evitar un mayor deterioro financiero de Pemex y preservar condiciones de competencia entre los distintos proveedores de combustibles.

En ese equilibrio intervienen los precios mayoristas, los costos de transporte, las condiciones de abastecimiento y las diferencias existentes entre las ofertas de Pemex y los importadores, factores que terminan incidiendo en los márgenes y en la capacidad de competencia de las estaciones de servicio.

Nota: Las equivalencias en dólares son referenciales y fueron calculadas con el tipo de cambio spot del 10 de septiembre de 2026, de $16.88 pesos mexicanos por dólar, por lo que pueden variar según la cotización del día.

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