Empresas absorben alza de combustibles mientras revisan sus costos de producción

Santo Domingo, República Dominicana.— El aumento de los precios internacionales de los combustibles y materias primas comienza a ejercer una mayor presión sobre las estructuras de costos de las empresas dominicanas, en un contexto en el que el Gobierno ha destinado más de RD$38,000 millones en subsidios para mitigar parte del impacto de los incrementos energéticos.

El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Brache, explicó que el escenario internacional derivado de los conflictos bélicos ha provocado aumentos en los precios de productos esenciales para la actividad industrial, entre ellos el combustible, las resinas plásticas y los fertilizantes.

“Naturalmente, ya hay mucha inquietud a nivel de los empresarios con el tema de las materias primas porque esto aumenta las importaciones de materia prima, las adquisiciones locales, sobre todo lo que tiene que ver con envases plásticos”, señaló Brache.

El diésel concentra parte de la presión

Dentro del componente energético, el comportamiento del diésel y el fuel oil genera especial preocupación por su incidencia en las operaciones productivas y en el transporte de mercancías.

Brache explicó que el incremento de estos combustibles tiene un efecto que trasciende el costo directo de las empresas, debido a que el diésel es utilizado para movilizar productos hacia los distintos puntos de expendio, incluyendo aquellos relacionados con la distribución de alimentos.

“El combustible, el diésel, sobre todo, ha aumentado bastante, el fuel oil, a nivel internacional, no es solamente aquí”, sostuvo.

El presidente de la AIRD puso como referencia la diferencia entre el precio internacional del petróleo y las cotizaciones específicas de los derivados. Mientras el crudo ha llegado a superar los US$100 por barril, señaló que el diésel se ha situado por encima de los US$200 por barril en el mercado internacional.

La diferencia resulta relevante para las empresas debido a que el impacto sobre sus operaciones no depende únicamente del precio del petróleo crudo, sino también del comportamiento de los derivados utilizados directamente en procesos industriales, generación y transporte.

Empresas todavía absorben parte del incremento

Pese a la presión sobre los costos, Brache afirmó que los aumentos todavía no se han trasladado de manera significativa a los precios finales de los productos.

“Todavía no ha habido un impacto tan importante en los precios de los productos, porque muchas de las empresas han ido absorbiendo un poco los aumentos”, explicó.

Esta absorción supone que una parte del incremento de los costos está siendo asumida directamente por las empresas, en lugar de trasladarse inmediatamente al consumidor. Sin embargo, el margen para continuar absorbiendo esos aumentos dependerá del impacto que tengan sobre cada actividad productiva.

El dirigente empresarial indicó que varias compañías ya están revisando sus estructuras de costos a raíz de los incrementos registrados recientemente.

“Ya con los aumentos que ha habido recientemente, hay muchas empresas que están revisando el tema y no sabemos si de aquí a los próximos meses puede haber aumento en los precios. Eso no lo sabemos todavía”, afirmó.

Materias primas también elevan la presión

La preocupación del sector industrial no se limita al componente energético. Brache señaló que las resinas plásticas han aumentado considerablemente, mientras que los fertilizantes también registran incrementos.

Ambos productos tienen incidencia sobre diferentes eslabones de la cadena productiva. Las resinas están vinculadas, entre otros usos, con la fabricación de envases, mientras que los fertilizantes forman parte de los costos asociados a la producción agrícola.

En ese sentido, el aumento simultáneo de combustibles, envases y fertilizantes puede generar presiones acumulativas sobre los costos de producción y, particularmente, sobre la estructura de costos de los alimentos.

El impacto, sin embargo, no es necesariamente uniforme entre las empresas. Según Brache, cada compañía deberá determinar cómo responder de acuerdo con las necesidades de su operación y con el peso que tengan los combustibles y las materias primas dentro de su respectivo proceso productivo.

Subsidios contienen parte del impacto

El escenario ocurre mientras el Gobierno dominicano ha destinado más de RD$38,000 millones en subsidios para mitigar parte de los aumentos derivados del comportamiento internacional de los combustibles.

La magnitud de esos recursos evidencia el impacto que el encarecimiento de los combustibles puede representar para la economía, aunque el presidente de la AIRD advierte que las presiones sobre las empresas también provienen de otros insumos cuyos precios están determinados por el mercado internacional.

Por ahora, el sector empresarial no proyecta un aumento generalizado de precios a partir de estos factores. La señal de Brache es más cautelosa: las empresas están revisando sus costos y todavía no está determinado cuánto de los incrementos terminará absorbiéndose y cuánto podría trasladarse a los precios finales.

La evolución de los combustibles y de las materias primas durante los próximos meses será, por tanto, un elemento determinante para las decisiones de costos de las empresas y para el comportamiento futuro de los precios de los productos.

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