RD puede tramitar proyectos renovables en 14 meses, pero la red limita nuevas conexiones

Santo Domingo, República Dominicana.— Los proyectos de generación renovable en República Dominicana pueden completar su proceso de tramitación en 12 a 14 meses, siempre que cumplan los requisitos y no enfrenten obstáculos adicionales. Sin embargo, la reducción de la capacidad disponible en las redes de transmisión y la acumulación de solicitudes pueden prolongar los tiempos para obtener las autorizaciones necesarias.

Así lo explicó el viceministro de Energía, Ricardo Guerrero, en una entrevista con elDinero durante la XI Semana de la Energía 2026. El funcionario sostuvo que las demoras reportadas por desarrolladores deben analizarse a partir del crecimiento de las energías renovables y de las condiciones actuales del sistema eléctrico.

La capacidad solar y eólica instalada y conectada a las redes pasó de 555 megavatios (MW) en 2020 a alrededor de 2,260 MW en 2026, según las cifras ofrecidas por Guerrero. Ese crecimiento ha comprometido parte de la capacidad disponible en las líneas de transmisión y reducido las opciones para conectar nuevos parques.

El desafío no se limita a encontrar terrenos adecuados para instalar las plantas. Los promotores también deben identificar puntos de conexión técnicamente viables, cuya disponibilidad depende de las condiciones de la red y de los proyectos que ya están conectados o previstos.

La conexión a la red condiciona el desarrollo

El procedimiento comienza cuando el promotor identifica un terreno y un posible punto de interconexión. Con esa información solicita una concesión provisional ante la Comisión Nacional de Energía (CNE), que examina las condiciones preliminares y determina si la propuesta tiene posibilidades reales de avanzar.

Esta evaluación inicial busca identificar obstáculos antes de que el inversionista incurra en mayores gastos. Si el proyecto resulta viable, la concesión provisional permite iniciar las investigaciones y los estudios necesarios para sustentar la propuesta.

Entre esos trabajos figuran las mediciones correspondientes, los estudios técnicos y el análisis formal de acceso a las redes de transmisión. Aunque el desarrollador puede tener una estimación inicial del lugar donde conectará la planta, necesita confirmar mediante estudios que ese punto puede recibir la nueva generación.

La diferencia entre una ubicación preliminarmente viable y una conexión técnicamente autorizable constituye uno de los factores que pueden extender el proceso. La capacidad de transmisión disponible debe evaluarse considerando las condiciones reales del sistema y los proyectos que compiten por conectarse.

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Permisos ambientales y revisión técnica

El promotor también debe gestionar los permisos ambientales y completar los requisitos para solicitar formalmente el acceso a la red. Una vez concluido el estudio correspondiente, acude a la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) para solicitar la autorización del punto de conexión.

Guerrero señaló que las condiciones actuales difieren de las existentes hace seis años, cuando había más capacidad disponible en las redes y resultaba más sencillo encontrar terrenos adecuados.

A la evaluación técnica se suma la gestión ambiental y la obtención de la licencia requerida para continuar con el expediente. Cada autorización debe completarse antes de avanzar hacia las siguientes etapas, por lo que la aprobación inicial no garantiza que el proyecto consiga automáticamente los permisos posteriores.

El procedimiento involucra a varias instituciones y exige revisar aspectos técnicos, ambientales y administrativos. En consecuencia, las demoras pueden responder tanto a las condiciones físicas de la infraestructura eléctrica como al cumplimiento de los requisitos y al tiempo que toma procesar cada solicitud.

La concesión definitiva depende de varias instancias

Una vez reunidos los estudios, las autorizaciones técnicas y la documentación ambiental, el desarrollador vuelve a la CNE para solicitar la concesión definitiva.

El expediente pasa entonces a la Superintendencia de Electricidad (SIE), que evalúa la documentación y remite su valoración a la CNE. La Comisión examina nuevamente el caso y, si procede, solicita al Poder Ejecutivo la autorización de la concesión definitiva.

Guerrero indicó que la cantidad de solicitudes pendientes también puede influir en el tiempo de respuesta. La CNE cuenta con un directorio presidido por el ministro de Energía y Minas e integrado por otros cuatro representantes ministeriales, que se reúne periódicamente para conocer los asuntos sometidos a su decisión.

Mientras la parte ejecutiva de la Comisión revisa los expedientes y prepara los informes, la frecuencia de las reuniones del directorio puede incidir en el tiempo requerido para adoptar decisiones finales.

Los 14 meses no garantizan la entrada en operación

El viceministro sostuvo que experiencias anteriores muestran que el proceso puede completarse en no más de 14 meses cuando se cumplen las condiciones necesarias. No obstante, aclaró que ese período no constituye un plazo garantizado para todos los proyectos.

La disponibilidad de terrenos, la capacidad de transmisión, los resultados de los estudios, los permisos y la espera para que las instituciones conozcan cada expediente pueden modificar la duración de los trámites.

Guerrero no ofreció un promedio actualizado del tiempo que transcurre actualmente desde la concesión provisional hasta la entrada en operación comercial de una planta. Por tanto, el período de 12 a 14 meses corresponde a un proceso de tramitación bajo condiciones favorables y no necesariamente al desarrollo completo de un parque solar o eólico.

La entrada en operación comercial requiere completar las autorizaciones y las etapas necesarias para construir y poner en servicio la instalación, por lo que puede producirse después de finalizado el proceso administrativo descrito por el funcionario.

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