Son héroes sin capas. Esta es una tripulación conformada por cinco miembros que durante la temporada ciclónica y a bordo de una aeronave especializada, surcan los cielos para compilar informaciones atmosféricas con el propósito de descifrar el comportamiento de los huracanes. Se les conoce como caza huracanes.
Cada año, la temporada ciclónica del Atlántico toma fuerzas e incide drásticamente en la atmósfera, debido a que el 90 % del exceso de calor del sistema planetario es absorbido por los océanos, una problemática generada por el cambio climático y que sin dudas, provoca que los huracanes sean cada vez más bestiales.

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Caza huracanes: adrenalina pura
Recientemente, el analista meteorológico John Morales, expuso que el cambio climático que está experimentando el planeta tiene un impacto directo en los ciclos de aparición de esos fenómenos meteorológicos.
“Los huracanes de principios del siglo XXI no son los mismos huracanes del siglo XX, se necesita estar más preparado y más resiliente de lo que probablemente se haya estado, porque estos ciclos de intensificación rápida van a continuar”, adujo el experto.
Los cazadores de huracanes o escuadrones de reconocimiento se encargan de traspasar la pared de agua de un huracán para así determinar la presión y etapa de desarrollo de este fenómeno meteorológico.
Este escuadrón de los Estados Unidos está conformado por aeronaves y tripulación de la Marina, Fuerza Aérea y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

Estas unidades especializadas existen desde antes que entrara en funcionamiento el uso de los satélites meteorológicos, una herramienta tecnológica que permite detectar formación en sistemas tropicales.
La tarea de un cazador de huracanes es irremplazable, ya que un satélite no puede determinar la presión barométrica en el interior de un huracán o proveer datos precisos sobre la velocidad del viento.
Profesión o locura
Los Cazadores de Huracanes o Escuadrones de Reconocimiento son un equipo de pilotos altamente calificados para entrar en el ojo de un huracán después de cruzar una de las tempestades más feroces de la naturaleza.
Operación y tripulación
Una expedición al ojo de un huracán puede tomar cerca de 12 horas sobre mar abierto, y la recopilación de datos de estos fenómenos atmosféricos solo puede tardar segundos para cambiar de información.
Aunque parezca una tarea simple, se trata de un vuelo complejo, el cual puede tener hasta 670 kilómetros de alcance en el Océano Pacífico
Son cinco miembros los que integran la tripulación:
- Dos pilotos.
- Un ingeniero de vuelo responsable también por el lanzamiento de la sonda.
- Director de vuelo o meteorólogo de las alturas.
- Navegante.

Cada operación es un desafío porque no se puede ingresar al huracán directamente a través de la pared de agua, hay que acompañar el movimiento de rotación del fenómeno al revés de su paso.
Los huracanes se desplazan en contra de las manecillas del reloj, entonces la única forma de romper esa barrera es volando en forma circular al mismo paso, pero contrario a la dirección de su ritmo.
Una vez que se ingresa al ojo del huracán, el ingeniero y el director de vuelo comienzan a trabajar en conjunto: el ingeniero lanza al agua, desde unos 3,000 metros de altura, una sonda especial que al tocar la superficie del mar, comienza a emitir informaciones que son recogidas segundos después en el avión por el director de vuelo y transmitida vía satélite al Centro Nacional de Huracanes en Miami, Florida, donde los especialistas comienzan a formarse una idea del fenómeno.
La sonda mide la temperatura del aire en la superficie del agua, la temperatura del mar, la humedad ambiental y las oscilaciones en las corrientes. Las mediciones pueden ser hechas durante una hora, tras estudiar la variación entre la temperatura del aire, la presión y la temperatura del agua, los especialistas saben si el huracán se está debilitando o reforzando.
Un huracán suele formarse cuando la superficie del agua tiene una temperatura mayor que la que hay en el ambiente. Además, también indica en qué dirección se está desplazando el huracán.
Naves
Las aeronaves utilizadas por los caza huracanes son los WP-3D Orions, que cuentan con cuatro motores turbohélices; equipados también con sistemas de radar tanto en el frente como en la parte trasera del avión.
De acuerdo con NOAA, las aeronaves que utilizan los caza huracanes llevan por apodo “Kermit” (N42RF) y “Miss Piggy” (N43RF).

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