Las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) continúan dependiendo crónicamente del subsidio estatal, con transferencias que alcanzan RD$35,807.8 millones hasta mayo de 2025, según el más reciente informe del Ministerio de Energía y Minas, citado por el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).
El reporte detalla que las EDE compraron 6,126.2 GWh de energía hasta abril, de los cuales 2,252 GWh no fueron facturados, equivalentes a un 36.8% en pérdidas técnicas y no técnicas. A esto se suman pérdidas por facturación no cobrada (3.6%), llevando el total de energía perdida y no pagada al 40.4%.
Impacto en las finanzas públicas
Para el Crees, esta situación “evidencia la incapacidad estructural” de las EDE para operar sin apoyo estatal. Las transferencias representan un 43.7% del total presupuestado para el año (RD$81,985.66 millones), recursos que podrían destinarse a educación, salud o infraestructura, pero terminan cubriendo pérdidas operativas.
El Crees advierte que las EDE deben transformarse en empresas eficientes y sostenibles, que vendan energía de manera confiable, cobren efectivamente por el servicio y asuman sus propias pérdidas sin recurrir al erario público.
La dependencia fiscal no es nueva: entre 2021 y 2023, las transferencias estatales ascendieron a US$660 millones, US$1,444 millones y US$1,341 millones, respectivamente. El Ministerio de Economía señala que este patrón es “insostenible en el tiempo”, ya que las EDE continúan drenando recursos públicos y encareciendo la carga tributaria para los ciudadanos.
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