En el marco de la Semana Dominicana en el Reino Unido 2025, un encuentro institucional y empresarial sobre cooperación internacional, el consultor senior Rafael Velazco Espaillat advirtió que la transición energética del país enfrenta un punto crítico: sin almacenamiento, el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) no podrá operar con estabilidad ante la creciente participación de energía solar y eólica.
Velazco explicó que tecnologías como los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) y el hidro-bombeo (PHS) son indispensables para gestionar la variabilidad renovable y evitar congestiones, especialmente en un contexto donde la transmisión eléctrica muestra señales de saturación y los cuellos de botella amenazan la operación diaria.
En los últimos años, la Comisión Nacional de Energía (CNE) introdujo un marco regulatorio que obliga a los proyectos renovables mayores de 20 MW a instalar sistemas de almacenamiento equivalentes al 50% de su capacidad, con mínimo 4 horas de duración (resoluciones CNE-0004-2023 y CNE-0005-2024).
Sin embargo, el consultor sostuvo que este marco aún es insuficiente. Hoy, la regulación solo reconoce ingresos por arbitraje energético, un esquema que no permite una integración sostenible. Velazco planteó la necesidad de implementar:
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Pagos por servicios auxiliares (reserva rápida, regulación de frecuencia).
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Cargo por capacidad para incentivar inversión privada.
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Señales económicas claras que permitan recuperar la inversión en tecnologías críticas.
“No está claro si hoy el Estado tiene las herramientas para alcanzar estos objetivos”, advirtió.
Meta urgente: 500 MW BESS en tres años
Velazco afirmó que el país debe incorporar al menos 500 MW de sistemas BESS en el corto plazo. Esa capacidad permitiría gestionar la red ante la creciente variabilidad renovable y fortalecer la estabilidad y resiliencia del SENI.
La advertencia cobra especial relevancia tras el blackout del 11 de noviembre de 2025, cuando el sistema colapsó y llegó a operar con solo 41 MW disponibles, frente a una demanda previa cercana a 3.000 MW.
La falla en la subestación de San Pedro de Macorís generó una reacción en cadena que evidenció:
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Pérdida de inercia
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Falta de soporte de frecuencia
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Débil coordinación de protecciones
Fue el evento más grave desde 2015, y expuso la vulnerabilidad del sistema ante contingencias sin respaldo moderno.
El evento permitió comparar el rezago dominicano con el progreso del Reino Unido, que ya suma 6 GW en proyectos BESS y proyecta alcanzar 26 GW a inicios de la próxima década, impulsado por un entorno regulatorio favorable y señales de precio claras.
Para Velazco, la experiencia británica demuestra que el almacenamiento es un habilitador esencial y que sin un diseño adecuado de mercado, los proyectos no avanzan.
Hidro-bombeo: la gran pieza faltante
República Dominicana no cuenta hoy con capacidad operativa de hidro-bombeo, pero la estatal EGEHID lanzó tres licitaciones que sumarían 1.050 MW de potencia instalada. Estos proyectos proveerán servicios críticos como:
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Respuesta de frecuencia dinámica
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Contratos de capacidad
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Estabilidad rotacional
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Black start (arranque en negro)
No obstante, el financiamiento es un desafío central: son proyectos con CAPEX alto, retornos a largo plazo y necesidad de mitigación de ingresos para atraer inversión.
Diversificación tecnológica: la apuesta más robusta
A nivel internacional, la tendencia es combinar soluciones: baterías de corta duración, hidro-bombeo, tecnologías emergentes como LAES (almacenamiento por aire líquido) y baterías de flujo. Velazco subrayó que los países insulares —como República Dominicana— deben evitar depender exclusivamente del litio.
“La diversidad tecnológica es fundamental para la transición energética”, señaló, insistiendo en que el país debe mirar más allá del corto plazo si quiere garantizar una red resiliente, estable y descarbonizada.
La conclusión del consultor fue contundente:
“Si no se desarrollan al menos 500 MW en almacenamiento de baterías en el corto plazo, será difícil gestionar la red con estabilidad”.
El mensaje resonó entre los asistentes del encuentro en Londres: el almacenamiento no es opcional; es el pilar que definirá el futuro energético del país.
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