Bentley se atrevió demostrar que el lujo extremo también puede vivir al límite. Y lo hizo de la mano de Travis Pastrana, leyenda viva de los deportes extremos, en lo que ya es considerado el proyecto audiovisual más audaz jamás producido por la marca británica: “Supersports: FULL SEND”.
Lejos de un simple video promocional, Bentley convirtió su histórica fábrica de Crewe —operativa desde 1938— en un circuito cerrado de alto riesgo, derrapes milimétricos y maniobras que desafían la lógica de un automóvil de 666 caballos de fuerza, tracción trasera y ADN aristocrático.
Un Bentley llevado al extremo… sin perder su esencia
El nuevo Bentley Supersports, ya completamente vendido con una producción limitada a 500 unidades, fue sometido a una prueba inédita: ser conducido como nunca antes se había hecho con un Bentley de producción. Derrapes sostenidos, donuts, burnouts y ángulos de deslizamiento propios del mundo gymkhana formaron parte del guion, todo dentro del corazón industrial de la marca.
Para lograrlo, Bentley no recurrió a un auto radicalmente modificado. Al contrario, el reto fue demostrar de qué es capaz el Supersports casi tal como sale de fábrica. Las intervenciones se limitaron a lo estrictamente necesario para la filmación: un freno de mano hidráulico integrado al sistema electrónico del vehículo, ajustes de software para permitir power braking y una calibración fina que permitió a Pastrana controlar el auto en situaciones límite sin sacrificar su carácter original.
“Pymkhana”: cuando la fábrica se convierte en pista
El concepto fue tan provocador como simbólico. Bentley bautizó el proyecto internamente como “Pymkhana”, un juego de palabras entre Pyms Lane —la calle donde se ubica la planta— y el universo gymkhana. El resultado: un recorrido salvaje entre líneas de producción, centros de ingeniería, edificios históricos y zonas donde conviven pasado, presente y futuro de la marca.
El rodaje se realizó durante tres días y contó con la colaboración voluntaria de decenas de empleados de Bentley, reforzando el mensaje de que FULL SEND no es solo un video.
Travis Pastrana: el catalizador perfecto
La elección de Pastrana no fue casual. Con una carrera marcada por hazañas imposibles, récords y una conexión natural con el riesgo calculado, el estadounidense encontró en el Supersports un aliado inesperado.
“Nunca había hecho un video de esta magnitud con un auto de producción sin embrague especial ni dirección modificada. Tenía dudas… pero el Supersports las borró todas”, confesó Pastrana tras el rodaje.
El Bentley soportó el castigo, y respondió con una agilidad que contradice cualquier prejuicio sobre el tamaño y el lujo de la marca.
Un desfile de íconos Bentley
El film es también un homenaje visual a la historia de Bentley. A lo largo de la acción aparecen modelos legendarios del archivo de la marca: desde el Speed 8 ganador de Le Mans en 2003, los Continental GT3 de competición, el prototipo Hunaudières con motor W16, hasta joyas prebélicas lideradas por el mítico Blower de 1929, el Bentley más valioso de todos los tiempos.
El cierre es casi ceremonial: Pastrana detiene el Supersports frente a la nueva planta de pintura de Bentley, rodeado por las tres generaciones del modelo, incluida una unidad original de 1925. El mensaje es claro: el Supersports no es una moda, es una línea evolutiva.
Más que un video: una señal de lo que viene
“Supersports: FULL SEND” fue estrenado ante 400 invitados en Dubái y ya está disponible en el canal oficial de Bentley. Pero su impacto va más allá de las visualizaciones. Representa una nueva narrativa para la marca: lujo sin miedo a ensuciar neumáticos ni a dejar marcas en el asfalto.
La producción del nuevo Supersports iniciará en el último trimestre de 2026, con las primeras entregas previstas para inicios de 2027 en mercados clave de Europa, América, Medio Oriente y Asia-Pacífico.
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