Cuba registrará este viernes prolongados apagones que dejarán sin servicio eléctrico a hasta un 61 % del territorio nacional durante las horas de mayor demanda, en medio de una crisis energética que se ha agudizado en los últimos meses.
De acuerdo con la estatal Unión Eléctrica (UNE), la capacidad de generación prevista es de 1,216 megavatios (MW) frente a una demanda estimada de 3,050 MW, lo que genera un déficit de 1,834 MW. La afectación real, es decir, los cortes programados, alcanzará unos 1,864 MW.
Sistema colapsado y falta de combustible
La crisis responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Por un lado, el sistema eléctrico cubano presenta un alto nivel de obsolescencia, con centrales termoeléctricas construidas en su mayoría entre las décadas de 1960 y 1970, que sufren constantes averías por falta de mantenimiento.
Actualmente, ocho de las 16 unidades termoeléctricas están fuera de servicio, lo que limita aún más la capacidad de generación.
Por otro lado, la escasez de combustibles ha paralizado gran parte de la generación basada en motores, que depende de diésel y fueloil.
Impacto del bloqueo petrolero
El Gobierno cubano atribuye parte de la crisis al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, incluyendo restricciones al suministro de petróleo desde enero.
Estas medidas han sido cuestionadas por la Organización de las Naciones Unidas, que las ha calificado como acciones que afectan los derechos humanos.
Apagones prolongados y efectos económicos
La situación ha provocado cortes eléctricos de hasta 15 horas diarias en La Habana y hasta dos días consecutivos en provincias, afectando severamente la vida cotidiana y la actividad económica.
Desde octubre de 2024, el país ha registrado seis apagones nacionales, el más reciente esta misma semana, sin que se haya explicado oficialmente su causa.
El impacto económico también es significativo: la economía cubana se ha contraído más de 15 % desde 2020, en un contexto donde los apagones han sido un factor determinante.
Tensión social en aumento
Los cortes de electricidad se han convertido en un detonante de protestas sociales en distintas localidades, incluyendo recientes manifestaciones en La Habana y Morón, algunas de las cuales han terminado con detenciones.
Expertos estiman que el país necesitaría entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para modernizar su sistema eléctrico y superar la crisis estructural.
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