La colaboración entre la Unión Europea (UE) y la República Dominicana ha sido fundamental para el impulso de la infraestructura de transporte en Santo Domingo. A través de un apoyo financiero y técnico sustancial, la UE se ha consolidado como un aliado estratégico del país, contribuyendo al desarrollo de un sistema de transporte público masivo e integrado.
Este modelo no solo mejora la movilidad, sino que también promueve la sostenibilidad y el compromiso con la transición energética. Este tipo de colaboración se enmarca dentro de la estrategia “Global Gateway”, que busca fomentar la inversión europea en áreas clave de desarrollo, como la movilidad urbana, y fortalecer los lazos entre Europa y América Latina.
En una visita exclusiva organizada por la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), Myriam Ferran, directora general adjunta de la DG de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea (INTPA), tuvo la oportunidad de recorrer los avances de los proyectos de transporte en Santo Domingo. La visita, a la que también asistió una delegación de la entidad y el periódico digital especializado EH+, ofreció una perspectiva sobre los avances y los retos que enfrenta el país en cuanto a su sistema de transporte público.
Ferran compartió sus impresiones sobre la importancia de este sistema dentro de la estrategia global de cooperación, destacando tanto el impacto social como la relevancia de la integración de nuevos modos de transporte en la ciudad.

Resaltó que Santo Domingo y Santiago han logrado posicionarse como un polo de innovación en movilidad urbana sostenible dentro de la región del Caribe. A su juicio, el sistema integrado de transporte que combina metro, monorriel, teleféricos y futuros modos como el BRT, junto con las reformas institucionales y la promoción de la movilidad no motorizada, pone a la República Dominicana en el centro de un cambio significativo en la región.
“La experiencia de Santo Domingo y de Santiago de los Caballeros sitúan a la República Dominicana como referente para el Caribe y América Latina en movilidad urbana sostenible. El modelo de sistemas integrados de transporte público y electrificación es perfectamente replicable en otras ciudades del Caribe y de América Latina, con adaptaciones locales”, expresó la ejecutiva.
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Apoyo técnico y financiero
El modelo de cooperación de la UE en estos proyectos, según la funcionaria, se distingue por su combinación de financiamiento concesional, asistencia técnica de alto nivel y la transferencia de tecnología. En el caso específico de Santo Domingo, este apoyo ha permitido movilizar a expertos regionales y europeos para realizar estudios detallados y preparar un sistema de transporte a largo plazo, con una proyección hasta 2040. Esta cooperación también ha permitido la modernización de la infraestructura existente, como la ampliación de la línea 1 del metro y la integración de tarifas, garantizando una planificación integral para un sistema que sea tanto eficiente como inclusivo.
En términos de financiamiento, Ferran destacó que la cooperación financiera entre la UE y la República Dominicana ha sido un modelo de combinación entre subvenciones y préstamos concesionales. Por ejemplo, la primera fase del proyecto de apoyo al transporte público se benefició de una subvención de 10.4 millones de euros de la UE, complementada con un préstamo de 128 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
Estos recursos han sido esenciales para la reforma y modernización del sistema, incluyendo el estudio de nuevos modos de transporte, como el monorriel, y la expansión de las líneas de metro. La reciente firma de la segunda fase del proyecto promete continuar este modelo de cooperación, con la expansión de la línea 2 del metro y la integración de corredores de buses eléctricos, elementos clave para una movilidad más limpia y eficiente.
Para Ferran, la cooperación no se limita a la financiación, sino que también implica acompañar reformas estructurales y fortalecer las instituciones locales encargadas de la gestión del transporte, como el INTRANT, FITRAM y la EMT. Esta visión integral, que incluye capacitación y fortalecimiento institucional, es lo que convierte al modelo dominicano en un referente para otras ciudades de la región. A través de estos esfuerzos, la República Dominicana no solo está mejorando su infraestructura de transporte, sino que también está impulsando una transformación profunda en el sector, que busca ofrecer una mayor calidad de vida a los ciudadanos y reducir la desigualdad social.
El impacto social de estos proyectos se refleja en la reducción de los tiempos de desplazamiento y la mejora en el acceso a servicios y empleo. Proyectos como el teleférico, que conecta zonas periféricas como Sabana Perdida, están demostrando cómo un sistema de transporte moderno y accesible puede generar oportunidades para sectores vulnerables, como mujeres y personas con discapacidad. Además, la expansión del sistema de transporte hacia zonas menos favorecidas contribuye a la formalización del sector transporte, mejorando las condiciones de trabajo para los conductores y operadores.
Un aspecto crucial de la cooperación de la UE con la República Dominicana es la transición energética que acompaña estos proyectos. Ferran destacó que uno de los pilares fundamentales de la colaboración es la descarbonización del sistema de transporte, priorizando modos de transporte de bajas emisiones y la electrificación del parque vehicular público. La iniciativa EUROCLIMA, que apoya la transformación del transporte en la región, ha sido clave en este proceso, financiando estudios de viabilidad para la implantación de buses eléctricos y la infraestructura necesaria para su operación.
La cooperación de la UE continúa siendo un motor clave para este desarrollo, proporcionando los recursos y la expertise necesarios para asegurar la sostenibilidad financiera y la eficiencia operativa de los proyectos a largo plazo. Ferran concluyó que la experiencia de Santo Domingo puede servir como modelo replicable en otras ciudades del Caribe y América Latina, mostrando que es posible pasar de un sistema de transporte congestionado a uno moderno, eficiente y sostenible si se combinan visión, liderazgo y cooperación internacional.

