Diez días después del peor desastre aéreo en casi 30 años en India, la aerolínea Air India comenzó a pagar indemnizaciones provisionales de 25 lakh de rupias (unos 30 mil dólares) a las familias de las víctimas del trágico accidente del vuelo AI171, que costó la vida a 241 pasajeros y tripulantes, además de al menos 29 personas en tierra, el pasado 12 de junio.
El Boeing 787-8 Dreamliner se estrelló tan solo 36 segundos después de despegar del aeropuerto de Ahmedabad. La tragedia ha desatado una serie de reformas regulatorias y generado fuertes críticas hacia la gestión de la aerolínea, especialmente contra su director ejecutivo, Campbell Wilson, por el manejo comunicacional posterior al siniestro.
Hasta la fecha, tres familias han recibido el pago provisional, mientras continúa el proceso para las demás. La compensación se suma a los 1 crore de rupias (unos 120 mil dólares) anunciados por Tata Sons, empresa matriz de Air India. Además, se han desplegado psicólogos y personal médico para ofrecer apoyo a los familiares afectados.
Reforma en seguridad aérea
Paralelamente, la Dirección General de Aviación Civil (DGCA) lanzó un nuevo marco integral de auditoría de seguridad, que promete una supervisión “basada en datos y en riesgos” para identificar vulnerabilidades sistémicas en aerolíneas, aeropuertos y otros actores del sector.
Esta reforma llega tras revelaciones de que Air India ya había sido advertida por la DGCA sobre violaciones de protocolos de seguridad, específicamente por revisiones atrasadas de equipos de emergencia en aviones Airbus, días antes del accidente.
Críticas al CEO y avances en la investigación
El CEO Campbell Wilson está bajo fuerte escrutinio tras descubrirse que su mensaje en video tras el accidente incluía frases casi idénticas a las usadas por el CEO de American Airlines tras un accidente en enero en EE.UU. Expresiones como “Este es un día difícil para todos nosotros” y “Nuestros esfuerzos están enfocados en las familias” han generado malestar en redes sociales y entre líderes empresariales indios.
En cuanto a la investigación, se han recuperado las cajas negras del avión, aunque presentan daños exteriores que podrían complicar la extracción de datos. Investigadores analizan errores humanos, entre ellos una posible falla del copiloto en la configuración de los flaps y por qué el tren de aterrizaje no se replegó.
Este es el primer accidente fatal que involucra a un Boeing 787 Dreamliner, modelo en operación desde 2011.
Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!
