En un momento histórico para la República Dominicana, la joven Alba Carolina Vásquez se convertirá en la primera astronauta análoga del país en participar en una misión internacional de simulación espacial.
Del 7 al 11 de julio, integrará el equipo de Habitat Marte, una estación análoga ubicada en el desierto de Rio Grande do Norte, Brasil, donde se simulan condiciones similares a las de Marte: aislamiento, emergencias, sostenibilidad y vida en comunidad científica.
Alba, piloto en formación, divulgadora científica y mentora en áreas STEM, conversó en exclusiva con EH+ sobre su trayectoria, preparación y lo que representa esta experiencia para la ciencia dominicana.

Una oportunidad que vino del cielo (y de la web)
“La oportunidad surgió gracias a mi interés constante en el mundo del espacio”, cuenta Alba. En medio de su búsqueda activa de iniciativas espaciales, encontró un anuncio que llamó de inmediato su atención.
“Navegando entre publicaciones del área, encontré un flyer que anunciaba las aplicaciones para esta misión. Al verlo, supe de inmediato que quería intentarlo”, expresó.
Habitat Marte, creada por el profesor Julio Rezende, es una de las pocas estaciones análogas en América Latina dedicadas a la formación de profesionales para misiones espaciales.
Aunque aún no tiene un rol asignado dentro del equipo, Alba será parte activa de la misión: “Estaré participando como parte del equipo, contribuyendo en las tareas asignadas durante la simulación, que incluyen operaciones técnicas, trabajo colaborativo y protocolos de rutina en un entorno análogo a Marte”.

Formación integral: de piloto a exploradora espacial
Además de su formación académica, Alba se está preparando con reuniones orientadoras junto al equipo internacional.
“Estos encuentros sirven para alinearnos, entender las dinámicas del equipo y conocer los objetivos y procedimientos que llevaremos a cabo durante la simulación”, explica.
Su vocación por los cielos la llevó a ingresar a la empresa Entrenamientos Aeronáuticos de Las Américas (ENALAS), donde se forma como piloto.
Asimismo, añadió que “Tanto la aviación como la exploración espacial requieren precisión, disciplina y una preparación rigurosa. Además, convertirse en piloto es un paso natural para muchos aspirantes a astronauta; muchos de ellos vienen de esa formación. En mi caso, puedo decir que ambas pasiones vienen del mismo lugar”.

El desafío de Marte… desde Brasil
Aunque no puede compartir detalles por razones de confidencialidad, Alba adelanta que “esta misión representa un reto en todos los sentidos: físico, mental y técnico”.
Al regresar de la experiencia, y una vez autorizado, planea compartir sus aprendizajes con la comunidad.
Uno de los aspectos más fascinantes de las misiones análogas es cómo pueden beneficiar directamente a la Tierra. Alba lo tiene claro: “Estos entornos simulados nos dan la oportunidad de experimentar cómo vivir con lo mínimo, cómo cuidar cada recurso y cómo adaptarnos a condiciones difíciles. Lo que aprendemos en estas misiones puede ayudar a crear soluciones reales para comunidades aquí mismo, sobre todo en un mundo donde el cambio climático nos está obligando a repensar cómo vivimos y cómo cuidamos el planeta”.
Una mujer dominicana en la ciencia… y en el espacio
A sus múltiples logros se suma su compromiso con la representación femenina en la ciencia. “En República Dominicana tenemos una representación femenina significativa en la ciencia y la tecnología, pero muchas veces no se le da la visibilidad que merece”, señala, recordando figuras como Scarlin Hernández, quien participó en el desarrollo del telescopio James Webb.
Y deja un poderoso mensaje para las nuevas generaciones:
“El espacio para ellas existe. Que crean en su capacidad para hacer grandes aportes al mundo de la ciencia y la tecnología, y que no duden ni por un segundo de todo lo que pueden lograr”.
Representar al país más allá de la Tierra
Su participación en Habitat Marte no es solo personal: “Para mí es un orgullo, un honor, y lo veo como una oportunidad para hacer de esto un paso colectivo y abrir camino a futuras generaciones”.
Consciente de las oportunidades que aún faltan por abrir, enfatiza que “es importante conocer las oportunidades que existen. El sector espacial está creciendo y se va a necesitar mucho talento, y en República Dominicana tenemos personas capaces y preparadas con mucho que aportar”.
De aquí al futuro
Sus metas inmediatas incluyen continuar su formación como piloto y astronauta análoga. A largo plazo, quiere seguir representando al país en proyectos internacionales y generar más oportunidades para jóvenes dominicanos. Y espera ser un puente entre la comunidad científica local e instituciones internacionales:
“Espero poder ser un puente para crear esos enlaces y abrir oportunidades de colaboración… no solo en temas espaciales, sino en ciencia, tecnología e innovación en general”.
La misión de Alba Carolina Vásquez no se limita al espacio. Es una misión de inspiración, visibilidad y apertura de caminos.
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