La Asociación Nacional de Gas Propano (ANG) respaldó el reclamo de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) sobre las comisiones cobradas por las transacciones con tarjetas bancarias, al considerar que estos cargos son excesivos para un sector cuyos márgenes de comercialización están regulados por el Estado.
Walberto Anibal Céspedes, presidente del gremio, afirmó que la situación representa un problema real para los comercializadores de combustibles, aunque aclaró que, en el caso del gas licuado de petróleo (GLP), la solución no pasa por suspender los pagos con tarjetas debido al carácter esencial de este combustible para miles de hogares dominicanos.
“Si la pregunta es si suspender las tarjetas resuelve el problema, técnicamente la respuesta es no, y en nuestro caso lo es todavía menos. El GLP es un producto de uso esencial para las familias dominicanas, por lo que es nuestro deber facilitar la compra de este producto de tanta importancia en la canasta familiar”, sostuvo el ejecutivo.
Céspedes explicó que el problema de fondo no se limita a las comisiones bancarias, sino que responde a un modelo de comercialización cuyos márgenes permanecen prácticamente congelados mientras aumentan los costos de operación.
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Factores que impactan la comercialización
Según el gremio, factores como la inflación, los incrementos del salario mínimo, la depreciación del peso frente al dólar, el aumento de los costos financieros derivados de la volatilidad del petróleo y la carga impositiva han reducido la rentabilidad del sector, mientras las comisiones por pagos electrónicos continúan aumentando al estar ligadas al valor de venta del combustible.
En ese sentido, la asociación propuso una solución integral que combine una reducción de las comisiones cobradas por las administradoras de tarjetas con una revisión del margen de comercialización del GLP por parte del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
El gremio consideró que un margen que apenas ha sido ajustado en la última década ya no responde a la realidad económica del sector y planteó la creación de un mecanismo de revisión periódica indexado a variables como la inflación, el salario mínimo, el tipo de cambio y la carga tributaria.
Asimismo, indicó que está abierta a impulsar una negociación con las entidades financieras y las autoridades para buscar una solución que garantice la sostenibilidad del sector sin afectar a los consumidores.
La ANG reiteró su solidaridad con Anadegas, aunque precisó que ello no implica adoptar las mismas medidas de presión.
“La solidaridad gremial no significa copiar la táctica; significa compartir el objetivo”, concluyó la organización.
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