La empresa sueca CorPower Ocean obtuvo la primera certificación mundial para un generador de energía undimotriz, un paso que marca un avance para la comercialización de una tecnología que aprovecha el movimiento de las olas para producir electricidad.
El certificado fue emitido por DNV, entidad especializada en certificación para el sector energético marino, tras un proceso de evaluación que se extendió durante siete años. La certificación confirma que el dispositivo CorPower C4 cumple con los estándares de resistencia estructural, fiabilidad y seguridad, condiciones consideradas esenciales para atraer financiamiento institucional hacia proyectos de energía marina.
Para Patrik Möller, cofundador y director ejecutivo de CorPower Ocean, el reconocimiento representa un punto de inflexión para la industria.
“Este es un hito histórico, tanto para CorPower Ocean como para el sector. Convierte la energía undimotriz de una tecnología prometedora en una tecnología probada y viable para la financiación”, afirmó.
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Siete años de pruebas antes de obtener el aval
Durante el proceso de certificación, DNV evaluó todas las etapas del desarrollo del proyecto, desde el diseño conceptual hasta la ingeniería, la fabricación, el ensamblaje y las pruebas tanto en tierra como en el mar.
La revisión también incluyó análisis de fatiga estructural y del comportamiento del sistema bajo condiciones extremas de operación.
Según Claudio Bittencourt Ferreira, gerente de proyectos de certificación de energías renovables de DNV, la certificación representa un paso hacia la consolidación comercial de esta fuente energética.
“Marca un paso importante hacia la consolidación comercial de la energía de las olas”, señaló.
Una boya diseñada para multiplicar la energía de las olas
El CorPower C4 consiste en una boya de 18 metros de altura, nueve metros de diámetro y aproximadamente 100 toneladas de peso, anclada al fondo marino mediante un cable tensado.
El movimiento constante generado por las olas acciona un sistema mecánico que convierte esa energía en electricidad, la cual posteriormente es transportada a tierra mediante cables submarinos.
Uno de los principales elementos del diseño es el sistema WaveSpring, desarrollado para amplificar el movimiento de la boya durante condiciones normales del mar y maximizar la generación eléctrica.
De acuerdo con la empresa, una ola de apenas un metro puede provocar un desplazamiento de hasta tres metros de la boya, incrementando la energía capturada. En situaciones de tormenta, el sistema modifica su comportamiento para reducir los esfuerzos mecánicos y permitir que el dispositivo soporte olas de hasta 18.5 metros sin sufrir daños estructurales.
La apuesta apunta a parques comerciales de energía marina
La compañía prevé desplegar estas unidades en agrupaciones denominadas CorPacks, conformadas por decenas de boyas capaces de generar cientos de megavatios de electricidad.
El objetivo es desarrollar parques de generación que complementen la producción de la energía eólica y solar con un suministro más constante, aprovechando el movimiento continuo del océano.
Uno de los prototipos ya opera desde 2023 frente a la costa de Aguçadoura, Portugal, donde ha exportado electricidad a la red y ha superado tres ciclos de despliegue, incluyendo la tormenta Domingos, durante la cual soportó olas de 18.5 metros, consideradas un récord para esa región según el Instituto Hidrográfico de Portugal.
CorPower avanza hacia sus primeros parques industriales
Tras obtener la certificación, CorPower Ocean continúa el desarrollo de sus dos primeros parques industriales, ubicados en Portugal y Escocia.
La empresa aspira a que la energía undimotriz se convierta en la tercera gran fuente de energía renovable, complementando la generación eólica y solar mediante un suministro continuo de electricidad.
Desde la perspectiva de los inversionistas, la certificación también reduce la incertidumbre asociada a esta tecnología.
Santiago Gil, responsable de capital riesgo en Santander Alternative Investments, sostuvo que el reconocimiento “valida años de riguroso trabajo de ingeniería y reduce significativamente el riesgo tecnológico”, al considerar que fortalece la viabilidad financiera de futuros proyectos de energía marina.

