La llegada de un buque de combustible a un puerto de la República Dominicana activa un protocolo de inspección estricto y minucioso, basado en normas internacionales de seguridad marítima, operativas y aduanales, bajo un proceso coordinado por diversas entidades, con el que buscan garantizar que la descarga del producto se realice de manera segura, legal y sin afectar la integridad del puerto ni la salud pública.
La Dirección General de Aduanas (DGA) destaca que el proceso comienza cuando la agencia naviera notifica la llegada del buque a la Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom), informando su itinerario, características técnicas, tipo de carga y documentación general.
Con este aviso, se activa la logística de recepción, incluyendo la asignación del atracadero, la coordinación con remolcadores y la designación del «práctico» o piloto, quien aborda la embarcación en mar abierto para guiarla de forma segura hasta el muelle.
Una vez que el buque se encuentra dentro del área portuaria, se completa el formulario OP-02, documento que registra cada movimiento del navío: entrada, permanencia, traslado interno y salida. A partir de este momento, se conforma la comisión de inspección y recibimiento.
Esta comisión está compuesta por representantes de la Armada de República Dominicana, Migración, Dirección General de Aduanas, Autoridad Portuaria, Sanidad Animal y Vegetal, Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y un médico, entre otros técnicos.
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El grupo sube a bordo del buque para realizar una inspección de rigor, donde se revisan los siguientes aspectos:
- Documentación: Incluye manifiesto de carga, lista de tripulantes, declaración de no armas ni municiones, certificados de seguridad y salud, entre otros.
- Condición del buque: Se realiza una evaluación visual y técnica para confirmar que los tanques, válvulas y sistemas de seguridad estén en óptimas condiciones.
- Salud de la tripulación: El personal médico verifica el estado de salud del equipo a bordo, y si alguno presenta síntomas sospechosos, se toman medidas sanitarias inmediatas.
Supervisión especializada del combustible
En el caso particular de los buques que transportan combustible, las medidas de seguridad se intensifican, ya que en este caso la descarga del producto está sujeta a varios controles simultáneos.
- Certificación de calidad y cantidad: Empresas supervisoras independientes toman muestras del producto para análisis de laboratorio y realizan un «draft survey» (medición del desplazamiento del buque) para verificar la cantidad exacta descargada.
- Supervisión técnica: Se inspecciona el sistema de transferencia entre el buque y los tanques de almacenamiento en tierra para evitar fugas o derrames. También se verifica la presión, caudal y hermeticidad de las conexiones.
- Presencia obligatoria de Aduanas: La Dirección General de Aduanas debe certificar la presencia de la empresa importadora y del supervisor internacional antes de autorizar la operación.

Una vez completada la inspección, se formaliza el expediente del buque, que incluye todos los formularios OP-02, manifiestos y certificados. Se calculan los cargos por servicios al buque y la carga, como: PBIP (Protección de buque e instalaciones portuarias), pilotaje y practicaje, finalizando con tarifas por tonelada o tipo de carga. Los costos pueden ser pagados al contado (hasta RD$10,000 en efectivo) o mediante transferencia o cheque certificado.
Concluida la descarga, el combustible o los productos derivados son transportados desde el puerto bajo vigilancia, por lo que un verificador en la puerta de salida se encarga de confirmar que cada camión o cisterna se corresponda con la documentación presentada y la carga real, minimizando así el riesgo de desvíos o irregularidades.
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