Santo Domingo.- El Estado dominicano prevé destinar RD$140,000 millones a subsidiar la electricidad y los combustibles durante 2026, con una distribución que coloca al sector eléctrico como el principal receptor de estos recursos. De ese monto, RD$100,000 millones corresponderían al servicio eléctrico y RD$40,000 millones a los hidrocarburos, una diferencia de RD$60,000 millones entre ambas partidas.
La distribución implica que, por cada peso contemplado para subsidiar los combustibles, se asignarían RD$2.50 al sector eléctrico. En términos porcentuales, la electricidad concentraría el 71.4 % del total previsto para los subsidios energéticos, mientras que los combustibles representarían el 28.6 % restante.
El monto conjunto equivale a un promedio aproximado de RD$383.6 millones diarios durante el año, tomando como referencia la proyección anual anunciada por el Gobierno. Sin embargo, se trata de una estimación del gasto previsto y no de una cifra que refleje necesariamente la ejecución efectiva de los recursos.
La magnitud de estas asignaciones también permite dimensionar su peso dentro de las cuentas públicas. Los RD$140,000 millones proyectados para los subsidios energéticos representan cerca de la mitad del déficit fiscal de RD$280,575 millones contemplado en el presupuesto del Gobierno central para 2026.
La brecha entre las dos partidas responde a una distribución presupuestaria en la que el subsidio eléctrico supera ampliamente los recursos previstos para amortiguar el costo de los combustibles.
En el caso de la electricidad, la proyección de RD$100,000 millones supone un aumento respecto a los RD$86,000 millones estimados anteriormente, lo que representa RD$14,000 millones adicionales para cubrir las necesidades del sector.
Para los combustibles, en cambio, la asignación de RD$40,000 millones se sitúa muy por encima de la partida inicial, que superaba ligeramente los RD$13,500 millones. El monto proyectado se aproxima al triple de aquella previsión, con un incremento superior a RD$26,000 millones.
Aunque las dos partidas responden a necesidades diferentes, ambas reflejan el volumen de recursos públicos que el Estado prevé destinar a contener los costos energéticos durante el año.
La ampliación de los recursos previstos para los combustibles ocurre en un contexto de aumentos en los precios internacionales de los derivados del petróleo y de dificultades en el suministro mundial.
Entre febrero y mediados de septiembre de 2026, el precio del barril de diésel óptimo refinado pasó de US$104.31 a más de US$220.58, un incremento de aproximadamente un 111 % en ese período.
La presión también se ha reflejado en los montos que el Gobierno ha tenido que absorber por galón para evitar que el costo internacional se traslade por completo a los consumidores. Durante algunas semanas de septiembre, el subsidio superó los RD$132 por galón de diésel regular y los RD$133 por galón de diésel óptimo.
Los datos sobre el mercado internacional citados en la información disponible también apuntan a una reducción de los flujos de combustibles. En septiembre, las exportaciones mundiales de gasóleo se situaron alrededor de 700,000 barriles diarios por debajo del nivel registrado en el mismo mes de 2025. Asimismo, las exportaciones netas combinadas de Oriente Medio y Rusia disminuyeron en 1.3 millones de barriles diarios frente a septiembre del año anterior.
Este escenario contribuye a explicar el aumento de la asignación prevista para los combustibles, cuya partida inicial quedó considerablemente por debajo de los RD$40,000 millones contemplados para el cierre de 2026.
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El reto de contener el costo de los subsidios
La distribución de los recursos energéticos plantea un desafío para las finanzas públicas, debido al volumen de dinero que el Gobierno prevé destinar a sostener ambos sectores en un mismo ejercicio fiscal.
Mientras la electricidad concentra la mayor parte de la asignación, los combustibles registran una ampliación significativa respecto al presupuesto inicial, en medio de la volatilidad de los mercados internacionales.
El Gobierno ha señalado que realiza ahorros y ajustes para mantenerse dentro de las proyecciones fiscales. No obstante, el monto final que se destine a los subsidios dependerá de las necesidades de cada sector y de la evolución de los costos energéticos durante el resto del año.
Por ahora, las cifras proyectadas muestran que el subsidio eléctrico absorbería RD$60,000 millones más que el destinado a los combustibles, en una distribución que convierte a la electricidad en el componente de mayor peso dentro de los RD$140,000 millones previstos para apoyar al sector energético en 2026.
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