España registra su peor accidente ferroviario en más de una década

España volvió a enfrentar una grave tragedia ferroviaria con el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad en el municipio de Adamuz, en Córdoba, que dejó al menos 21 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, varios de ellos en estado grave. El siniestro es considerado el accidente ferroviario más grave en el país desde 2013.

El hecho ocurrió a última hora de la tarde de ayer, domingo 19, cuando uno de los convoyes descarriló, invadió la vía contigua y colisionó con otro tren que circulaba en sentido contrario, provocando el descarrilamiento de ambas unidades. Tras el impacto, se activó un amplio operativo de emergencia con la participación de sanitarios, bomberos, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), que trabajaron en el rescate de víctimas atrapadas entre los vagones.

El accidente rompe más de una década sin grandes tragedias ferroviarias en España. Desde el 24 de julio de 2013, cuando un tren Alvia descarriló en la curva de Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, causando 79 muertos y más de 140 heridos, no se había registrado un siniestro de tal magnitud. Aquel episodio marcó un punto de inflexión en el debate sobre la seguridad ferroviaria, los sistemas de control de velocidad y la gestión de riesgos en la red española.

Le podría interesar: México repatria cuerpos de seis víctimas de accidente aéreo en Texas; habrá homenaje a marinos

Otros accidentes de trenes

La tragedia de Córdoba se suma a una larga lista de accidentes ferroviarios mortales en la historia del país. Entre los más graves figuran la colisión de trenes en Torre del Bierzo en 1944, con más de un centenar de fallecidos; el siniestro de Chirivella en 1980, con 27 muertos; y los accidentes de Chinchilla (2003) y Uharte-Arakil (1997), que dejaron 19 y 18 víctimas mortales, respectivamente.

En lo que va de siglo XXI, España ha registrado múltiples accidentes ferroviarios con víctimas, muchos de ellos vinculados a colisiones en vías únicas, descarrilamientos por exceso de velocidad o atropellos en pasos a nivel. El más grave de este período sigue siendo el de 2013 en Santiago de Compostela, mientras que el ocurrido en Adamuz se convierte ahora en el más letal de los últimos trece años.

Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las causas exactas del siniestro en Córdoba, mientras el país vuelve a poner el foco en la seguridad del transporte ferroviario y en la necesidad de reforzar los sistemas de prevención para evitar nuevas tragedias.

Mira otros tags: