La transición energética no puede quedarse en una consigna. Así lo afirmó Dolors Montserrat, secretaria general del Partido Popular Europeo (PPE) y miembro del Parlamento Europeo, durante su participación en el panel “Energía para todos” en el República Summit Sostenibilidad 2025.
Desde Bruselas, Montserrat hizo un llamado a convertir la energía en un derecho universal y consolidar una alianza estratégica entre Europa y América Latina, que permita enfrentar el cambio climático sin sacrificar crecimiento económico ni competitividad.
Economía circular y energía: un modelo latinoamericano replicable
Montserrat citó ejemplos concretos de la región: “En Brasil y Guatemala, el bagazo de caña se usa para generar electricidad; en Colombia, la bioenergía convierte residuos en fertilizantes. Esto impulsa la autosuficiencia energética rural y reduce emisiones del transporte”.
Estas experiencias, según la eurodiputada, son prueba de que la economía circular puede ser un motor real de desarrollo, no una teoría. Y pidió evitar que la burocracia excesiva frene estas soluciones.
Un modelo europeo-latinoamericano: inversión + recursos
A juicio de Montserrat, el momento es propicio para unir las fortalezas de ambas regiones: “Si combinamos la capacidad de inversión de la Unión Europea con el enorme potencial natural de América Latina, podemos lograr sistemas energéticos resilientes, soberanos y sostenibles”.
Entre las propuestas concretas figuran:
-
Acuerdos bilaterales sobre bioenergía y tecnología limpia.
-
Plataformas de transferencia tecnológica (etanol, biogás, almacenamiento).
-
Programas de formación conjunta universidad-empresa.
-
Sistemas de incentivos para industrias circulares que integren energía, construcción y agricultura.
Sostenibilidad sin ideologías: soluciones locales y técnicas
Montserrat abogó por un enfoque realista, adaptado a las condiciones de cada país.“No es lo mismo producir energía solar en un desierto que en una selva. Necesitamos políticas ajustadas a la geografía y la cultura, no modelos impuestos”.
Añadió que la transición debe centrarse en educación técnica, sistemas de medición inteligentes y redes descentralizadas para llevar energía estable a comunidades rurales. “El acceso a energía debe ser un multiplicador de prosperidad”, afirmó.
Unión política, técnica y solidaria
La eurodiputada también anunció la apertura de una nueva oficina del Parlamento Europeo en América Latina y puso la institución a disposición para consolidar esta alianza energética global. “Europa y América Latina no son solo vecinos en el mapa: somos aliados naturales para construir un modelo donde la sostenibilidad, la producción, la inclusión y la innovación vayan de la mano”.
Te podría interesar: EH+ dará cobertura internacional al foro energético “Sostenibilidad 2025” desde Guatemala

