Expertos explican el doblete sísmico tras dos terremotos de hasta magnitud 7.5 en Venezuela

Los dos terremotos de magnitudes preliminares de 7.2 y 7.5, registrados en poco más de una hora en el norte de Venezuela, corresponden a un fenómeno conocido como doblete sísmico, un comportamiento poco frecuente, pero compatible con la dinámica natural de las fallas geológicas de la región, explicó la ingeniera civil y sismóloga Gina Paola Villalobos Escobar, investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Aunque el evento sorprendió por la cercanía temporal entre ambos movimientos, la especialista afirmó que no se trata de un fenómeno anómalo, sino de un proceso que puede ocurrir cuando una falla libera la energía acumulada y desencadena la ruptura de otros segmentos que también se encontraban próximos a su límite de resistencia.

Los datos preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indican que ambos terremotos ocurrieron a profundidades de entre 10 y 20 kilómetros, una característica que incrementó la percepción del movimiento en ciudades densamente pobladas como Caracas.

La energía se acumuló durante más de un siglo

Villalobos explicó que el origen del fenómeno se encuentra en la interacción permanente entre las placas Sudamericana y del Caribe, que durante millones de años ejercen presión una sobre otra.

La especialista comparó este proceso con la deformación de un espagueti seco que se dobla lentamente hasta romperse de manera repentina. Según indicó, el terreno soporta enormes tensiones durante largos períodos hasta que la resistencia del material es superada y la energía acumulada se libera bruscamente en forma de ondas sísmicas.

En ese contexto, recordó que han transcurrido 126 años desde el último gran terremoto registrado en la zona, ocurrido en 1900. Sin embargo, aclaró que los tiempos geológicos no pueden medirse bajo la escala humana, ya que cada sistema de fallas presenta ritmos distintos para acumular y liberar energía.

¿Por qué ocurrieron dos terremotos?

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue que el segundo sismo superó en magnitud al primero, apenas una hora después del evento inicial.

La investigadora explicó que esta secuencia corresponde a un doblete sísmico, un fenómeno para el cual no existe una explicación única ni un modelo capaz de predecir cuándo ocurrirá.

De acuerdo con Villalobos, el primer terremoto pudo haber alterado segmentos cercanos de la misma falla o de fallas contiguas que ya se encontraban bajo elevados niveles de tensión, provocando una segunda ruptura de mayor intensidad.

Para ilustrar el proceso, comparó el comportamiento de las fallas con una fractura ósea tras una caída. Explicó que, en ocasiones, un impacto no rompe un solo punto, sino que desencadena fracturas en distintas zonas debido a la energía transmitida durante el evento.

La especialista señaló que, aunque este tipo de secuencia es menos frecuente que un gran terremoto seguido de réplicas progresivamente menores, existen antecedentes de dobletes sísmicos en la región, por lo que el comportamiento observado forma parte de la evolución natural de estos sistemas geológicos.

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Las réplicas podrían prolongarse durante semanas

Tras la ruptura principal, el terreno inicia un proceso de reajuste para alcanzar un nuevo equilibrio estructural. Como consecuencia, las réplicas podrían continuar durante los próximos días, semanas e incluso meses, mientras disminuyen gradualmente las tensiones acumuladas en el subsuelo.

No obstante, Villalobos enfatizó que el mayor riesgo para la población no radica en el movimiento del suelo, sino en la vulnerabilidad de las edificaciones.

Según explicó, un terremoto de gran magnitud en un espacio abierto difícilmente ocasionaría víctimas fatales. En cambio, las tragedias suelen producirse cuando colapsan construcciones que no cumplen con criterios de ingeniería sismorresistente, una situación que, a su juicio, representa uno de los principales desafíos para numerosas ciudades latinoamericanas con edificaciones antiguas o códigos de construcción insuficientemente actualizados.

Para la investigadora, el reciente episodio ocurrido en Venezuela vuelve a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer las normas de construcción y la gestión del riesgo, ya que la actividad sísmica forma parte del comportamiento natural del planeta, pero sus consecuencias dependen, en gran medida, de la preparación de las sociedades para enfrentarla.

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