Santo Domingo.- La actualización del Impuesto de Circulación Vehicular (ICV), conocido como marbete, y las alzas acumuladas en los precios de los combustibles han puesto bajo presión los gastos de los propietarios de vehículos, un escenario que la Fuerza del Pueblo (FP) aprovecha para cuestionar la política fiscal del Gobierno. La organización considera que existe un trato desigual frente a la inflación, pues se utiliza para aumentar los ingresos del Estado, pero no se aplica con el mismo alcance para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
La posición fue expuesta por Haivanjoe Ng Cortiñas, secretario de Asuntos Económicos de la FP, quien cuestionó que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) justificara el ajuste del impuesto vehicular con base en una inflación acumulada de 58.1% entre septiembre de 2016 y septiembre de 2026, sin aplicar ese mismo criterio en igual proporción a la actualización de los tramos del impuesto sobre la renta (ISR).
Mediante la Resolución Administrativa DDG-AR1-2026-00009, la DGII estableció que los vehículos fabricados hasta el año 2021, inclusive, pasarán de pagar RD$1,500 a RD$2,000, mientras que los modelos a partir de 2022 tendrán una tarifa de RD$4,000, frente a los RD$3,000 anteriores. El cambio representa un aumento de 33.3% para los propietarios cuyos vehículos permanecen en la misma categoría.
De acuerdo con las estimaciones citadas por Ng Cortiñas, la recaudación por este concepto pasaría de RD$3,525 millones a RD$4,700 millones durante la temporada 2026-2027, lo que supondría RD$1,175 millones adicionales para el Estado.

El economista reconoció que una tarifa congelada durante diez años podía requerir una revisión. Sin embargo, sostuvo que la DGII no trasladó la totalidad de la inflación acumulada a las nuevas tarifas: de haberse aplicado el ajuste completo, los montos habrían alcanzado RD$2,372 y RD$4,743, respectivamente.
Su cuestionamiento se centra en que el Gobierno reconoce la pérdida de valor del dinero cuando se trata de actualizar un impuesto, pero no aplica una corrección equivalente para evitar que la inflación reduzca la parte del salario que queda libre de tributación.
“Si el Gobierno reconoce que la inflación ha reducido el valor real del marbete y utiliza ese argumento para cobrar más, también debe reconocer que esa misma inflación ha deteriorado el poder adquisitivo de los dominicanos. La inflación no puede ser un mecanismo de indexación unilateral del Estado”, expresó.
Ng Cortiñas también puso el foco en el artículo 327 del Código Tributario, que establece la actualización anual de los tramos del impuesto sobre la renta de las personas físicas conforme a la inflación. Según indicó, ese mecanismo ha permanecido sin aplicación durante casi una década.
La Ley 30-26 elevó el mínimo exento anual del ISR de RD$416,220 a RD$480,000, con entrada en vigor a partir de 2027.
No obstante, el dirigente de la FP considera que el incremento resulta insuficiente si se compara con la inflación acumulada que la propia DGII utilizó para justificar el aumento del marbete.
Al aplicar ese mismo 58.1% al umbral anterior, el mínimo exento debería situarse en torno a RD$658,000 anuales, según el cálculo presentado por el economista.
En su comparación, el ajuste del marbete representa el reconocimiento de un 84% de la inflación acumulada y se aplica de inmediato, mientras que la modificación del mínimo exento del ISR equivale a un 73% y comenzará a regir el próximo año.
“Para cobrar el marbete, el Gobierno reconoce el 84% de la inflación y lo aplica de inmediato. Para proteger el ingreso del trabajador, reconoce apenas el 73%, y a partir del próximo año. Con la misma vara con que midió el marbete, el trabajador asalariado sigue dejando de recibir alrededor de RD$14,800 al mes de ingreso exento”, afirmó.
El secretario de Asuntos Económicos de la FP agregó que los ajustes salariales obligatorios se han concentrado en los salarios mínimos del sector privado, sin que exista un mecanismo general que proteja los ingresos reales de todos los trabajadores frente al aumento de los precios.
El encarecimiento de los combustibles suma presión

La organización también vinculó el incremento del marbete con las alzas que han experimentado los combustibles durante 2026, un factor que, según plantea, aumenta la carga económica de quienes dependen de un vehículo para movilizarse o trabajar.
A partir de los precios semanales oficiales publicados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), la FP señaló que, entre la primera semana de enero y el período del 24 al 30 de octubre de 2026, la gasolina premium acumuló un incremento de 23.4% y la regular de 16.5%.
En el caso del gasoil, el óptimo registró un alza de 31.4%, mientras que el regular aumentó 20.5% en ese mismo intervalo.
Ng Cortiñas sostuvo que, aunque el Gobierno ha aplicado subsidios a los combustibles, los propietarios de vehículos ya enfrentan aumentos importantes en uno de sus principales gastos de operación. A su juicio, el nuevo ajuste del impuesto de circulación se incorpora a esa presión.
Como ejemplo, indicó que un conductor que consume diez galones de gasolina regular a la semana paga actualmente RD$450 más por ese consumo que en enero. El economista comparó ese gasto adicional semanal con el incremento anual de RD$500 que tendrá que asumir un propietario de un vehículo incluido en la categoría cuya tarifa pasó de RD$1,500 a RD$2,000.
“Un conductor que consume 10 galones de gasolina regular a la semana paga hoy RD$450 más cada semana que en enero, casi el equivalente al aumento anual de RD$500 del marbete. Al conductor se le encarece el combustible semana tras semana y ahora también el marbete. Es una doble carga sobre el mismo bolsillo, justo cuando más le cuesta llegar a fin de mes”, manifestó.
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Cuestionamientos por el efecto sobre los propietarios
La FP también considera que el cobro de una tarifa fija tiene un efecto regresivo, debido a que el monto del impuesto no guarda una proporción equivalente con el valor del vehículo.
Ng Cortiñas ilustró esa diferencia con dos casos: un automóvil usado valorado en RD$400,000 pagaría un impuesto equivalente al 0.5% de su valor, mientras que un vehículo de RD$5 millones fabricado en 2021 asumiría una carga equivalente al 0.04%.
Desde esa perspectiva, la organización advierte que el incremento puede tener un peso mayor para trabajadores independientes, conductores del transporte, comerciantes y pequeños empresarios que utilizan sus vehículos como herramientas de trabajo.
Por ello, la Fuerza del Pueblo pidió al Gobierno divulgar la distribución de los vehículos por categoría, el impacto real del ajuste en los hogares y los criterios utilizados para establecer las nuevas tarifas.
La organización plantea que la revisión del marbete debe acompañarse de la aplicación íntegra del artículo 327 del Código Tributario, así como de mecanismos que compensen la inflación acumulada que no ha sido reconocida en los tramos del ISR.
“Una política fiscal responsable no puede limitarse a recuperar el valor real de los ingresos públicos. Debe proteger también el poder adquisitivo de los ciudadanos. Si la inflación sirve para cobrar, también debe servir para proteger”, concluyó Ng Cortiñas.
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