Santo Domingo.– La guerra en Medio Oriente está generando nuevas presiones sobre la cadena mundial de suministro de lubricantes para vehículos, obligando a fabricantes como Volkswagen, Stellantis y Toyota a buscar formulaciones alternativas de aceite para motores ante la reducción de la disponibGuerra en Medio Oriente presiona suministro de aceites para motores y eleva sus precios
De acuerdo con información publicada por el Financial Times, los fabricantes de automóviles han agotado buena parte de las existencias de aceites base que utilizaban para producir lubricantes de motor, suministros que Estados Unidos y Europa obtenían en gran medida desde Medio Oriente.
Aunque las empresas han comenzado a recurrir a proveedores alternativos, ejecutivos de la industria advierten que esas fuentes también cuentan con volúmenes limitados y que la cadena continúa expuesta a nuevas interrupciones.
Esta situación podría trasladarse a los consumidores si se produce una reducción adicional de los suministros, debido a que los cambios de aceite de los vehículos podrían encarecerse y experimentar retrasos. Este mantenimiento resulta fundamental para evitar daños y averías en los motores.
Aceite base Grupo III casi triplica su precio
Uno de los principales focos de presión está en los aceites base del Grupo III, un producto petrolífero altamente refinado que se utiliza en la fabricación de aceite para motores.
Los precios de este tipo de aceite base se han elevado hasta situarse cerca de US$4,000 por tonelada en Europa y Estados Unidos, casi tres veces por encima de los niveles registrados antes de la guerra.
Holly Alfano, directora ejecutiva de la Asociación de Fabricantes Independientes de Lubricantes (ILMA), advirtió que los proveedores alternativos también tienen una capacidad limitada.
“Los proveedores alternativos también disponen de volúmenes limitados, y cualquier nueva interrupción del transporte marítimo, parada de una refinería u otro choque en el suministro podría agravar rápidamente la situación”, afirmó.
Alfano agregó que la industria continúa operando con un margen reducido para enfrentar nuevas dificultades en el abastecimiento.
Daños en planta de Shell alteraron el suministro
Las cadenas de suministro de aceites base del Grupo III comenzaron a sufrir importantes alteraciones en marzo, después de que misiles iraníes impactaran la planta de conversión de gas a líquidos de Shell en Qatar, que posteriormente requirió reparaciones significativas.
La afectación llevó a algunos clientes de Shell a buscar con urgencia otras fuentes para garantizar el suministro de los productos necesarios.
Gabriella Twining, responsable mundial de precios de aceites base en Argus Media, explicó que algunos proveedores de aceite del Grupo III procedente de Medio Oriente en Europa y Estados Unidos ya habían agotado sus existencias y declarado “fuerza mayor” sobre esos suministros. “Cada vez hay menos alternativas”, afirmó Twining.
La ejecutiva señaló además que, incluso ante una reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, los mercados de Europa y Estados Unidos no recibirían un nuevo cargamento de reposición sino hasta octubre, como muy pronto.
Ante el riesgo de una mayor escasez, los fabricantes de automóviles han acelerado la búsqueda de suministros alternativos de aceite para motores.
El cambio representa un desafío para las compañías, debido a que deben garantizar que las nuevas formulaciones mantengan los niveles de calidad y rendimiento requeridos y, además, conseguir la aprobación correspondiente para los productos elaborados con otros aceites base.
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Un ejecutivo de un importante fabricante europeo de lubricantes explicó que la postura de los fabricantes de vehículos también ha comenzado a cambiar debido a la situación del mercado.
Según señaló, anteriormente la totalidad de los fabricantes de equipos originales mostraba resistencia a utilizar lubricantes diferentes, pero las restricciones actuales podrían llevar a algunos a flexibilizar sus especificaciones para garantizar el abastecimiento.
Stellantis informó que ha evaluado lubricantes reformulados y aseguró que los productos alternativos cumplen con las normas industriales aplicables. “Nuestro objetivo sigue siendo minimizar cualquier impacto en las actividades de servicio y mantenimiento de los vehículos”, indicó la compañía.
El escenario mantiene bajo presión a una cadena de suministro que depende de aceites base altamente refinados y que, tras las interrupciones provocadas por el conflicto, dispone de cada vez menos alternativas para cubrir la demanda de los fabricantes.
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