Guyana enfrenta una disyuntiva entre exportar gas natural y asegurar energía para su industria

Georgetown, Guyana.— La estrategia de Guyana para convertir sus recursos de gas natural en una nueva fuente de ingresos enfrenta una decisión clave: destinar el combustible a la exportación o priorizar la generación eléctrica y el desarrollo industrial interno, en un escenario en el que ExxonMobil prevé necesitar mayores volúmenes para sostener la producción de petróleo.

Según un reporte de Reuters citado por la información suministrada, las autoridades guyanesas evalúan reducir la escala de una propuesta de gas natural licuado (GNL) flotante o abandonar los planes de exportación de gas para concentrar los suministros disponibles en el mercado doméstico. Por el momento, el Gobierno no ha tomado una decisión definitiva.

El principal condicionante es la estimación del consorcio liderado por ExxonMobil, que calcula que requerirá aproximadamente 2.000 millones de pies cúbicos de gas al día para reinyectarlos en los yacimientos petroleros y cumplir los objetivos de producción de los proyectos aprobados por el Gobierno.

La reinyección consiste en devolver gas al reservorio para mantener la presión y favorecer la extracción de crudo. Ese volumen, por tanto, no puede utilizarse simultáneamente para alimentar una planta de GNL o una central eléctrica, lo que introduce una competencia directa entre las necesidades de la producción petrolera y los planes de aprovechamiento comercial del gas.

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El proyecto de GNL podría reducir su escala inicial

La incertidumbre afecta al proyecto que Guyana seleccionó en 2024 para que la estadounidense Fulcrum LNG desarrollara y operara infraestructura de gas.

La propuesta contemplaba inicialmente una capacidad de seis millones de toneladas anuales de GNL. Sin embargo, el escenario que se analiza, según Reuters, contempla comenzar con hasta tres millones de toneladas por año y ampliar posteriormente la instalación. Tanto la escala definitiva como el calendario permanecen sin resolver.

La revisión tendría implicaciones para la estrategia de monetización del gas, que busca convertir los recursos offshore en una fuente adicional de actividad económica. Una disponibilidad inferior a la prevista podría obligar a las autoridades a priorizar determinados usos y posponer otros.

ExxonMobil continúa evaluando cuánto gas pueden producir sus campos, qué volúmenes puede suministrar y cuáles serían los costos y plazos asociados. Un portavoz de la empresa indicó a Reuters que trabaja con el Gobierno en planes de desarrollo orientados a maximizar la recuperación de recursos y el valor para el país. También señaló que el desarrollo del gas requiere que la oferta y la demanda evolucionen de manera simultánea.

El ministro de Recursos Naturales, Vickram Bharrat, había dicho anteriormente a Reuters que el Gobierno buscaba mayor claridad de ExxonMobil sobre los suministros disponibles. El funcionario declinó comentar esta semana el estado de las conversaciones. Fulcrum LNG no respondió a la solicitud de comentarios de Reuters.

La electricidad doméstica compite por el suministro

La decisión sobre el GNL se cruza con otra prioridad del Gobierno: reducir los costos de electricidad y utilizar el gas como base para desarrollar nuevas actividades industriales.

En ese frente, las autoridades han priorizado el proyecto Gas-to-Energy, en Wales, West Bank Demerara, diseñado para utilizar gas offshore en la generación eléctrica y la producción de líquidos de gas natural. Según la evaluación más reciente del Fondo Monetario Internacional citada en el material, la iniciativa busca reducir la dependencia de la generación basada en combustibles, disminuir los costos energéticos y mejorar la competitividad.

El gas también forma parte de una agenda industrial más amplia que incluye posibles proyectos de fertilizantes, petroquímica y exportación de GNL. Pero si el suministro disponible para nuevas iniciativas resulta menor de lo esperado, el Gobierno tendrá que decidir cuáles pueden avanzar primero.

Reuters informó que otros desarrollos propuestos —entre ellos una refinería de bauxita para producir alúmina, instalaciones de fertilizantes y grandes centros de datos— podrían retrasarse mientras las autoridades concentran sus esfuerzos en poner en operación la planta eléctrica alimentada con gas.

La disyuntiva tiene dos dimensiones económicas. Priorizar el consumo interno podría contribuir a reducir los costos eléctricos y respaldar la actividad industrial; exportar GNL, por su parte, ofrecería otra vía para obtener valor comercial de las reservas. Ambas opciones dependen de la cantidad de gas disponible, su costo y el momento en que pueda suministrarse de forma fiable.

Los nuevos campos podrían cambiar el panorama

La incertidumbre inmediata no significa que la oferta futura de gas esté definida. El consorcio liderado por ExxonMobil también impulsa proyectos offshore adicionales, incluidos Longtail y Haimara, orientados a desarrollar gas no asociado y condensado, en lugar de depender exclusivamente del gas producido junto con el petróleo.

De acuerdo con Reuters, la quinta unidad flotante de producción del consorcio llegó a Guyana en agosto y se esperaba que comenzara a operar antes de finalizar 2026. Además, el grupo había solicitado la aprobación gubernamental para desarrollar Haimara, su noveno proyecto propuesto en el país.

La producción de estos campos enfocados en gas podría mejorar el panorama de suministro en el futuro. Sin embargo, la cuestión inmediata es si ExxonMobil podrá ofrecer volúmenes suficientes, a costos aceptables y dentro de plazos compatibles con los planes del Gobierno.

La discusión, por tanto, no se limita a cuánto gas existe bajo el suelo marino, sino a cuánto puede extraerse comercialmente, cuánto debe reinjectarse para sostener la producción petrolera y qué cantidad quedaría disponible para generación eléctrica, industria y exportación.

Por ahora, Guyana no ha anunciado que abandonará las exportaciones ni que reducirá formalmente la capacidad prevista de la planta flotante de GNL. Las alternativas siguen bajo evaluación mientras ExxonMobil completa sus análisis de suministro.

Fuente: Fueled.gy, con información de Reuters y referencias a la evaluación del Fondo Monetario Internacional citadas en el material suministrado.

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