El Proyecto Hostos, con el que el gobierno propone vender energía a Puerto Rico a través de un cable submarino, se encuentra en su primera fase de desarrollo. Sin embargo, hace falta lo más esencial: los permisos por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
Esta primera fase, cuya fecha de ejecución está proyectada dentro de los próximos tres años, establece como primer paso obtener un permiso presidencial de los Estados Unidos, país que se acerca a celebrar elecciones y que, a partir de enero tendrá un nuevo inquilino en la Casa Blanca, ya sea el republicano Donald Trump o la actual vicepresidenta Kamala Harris.
«Estamos en la fase de obtención de permisos. Dado que Puerto Rico es un territorio estadounidense, requerimos un permiso presidencial que es emitido por el presidente de los EE. UU. y delegado a la Secretaría de Energía. Este permiso nos permitirá cruzar la frontera», explicó Tirso Selman, director del Proyecto Hostos.
Además del permiso de la Casa Blanca, el proyecto que busca solucionar los problemas energéticos que afectan a Puerto Rico en los últimos años, debe contar con los permisos ambientales necesarios para iniciar su construcción.
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También se incluye conseguir los permisos locales. En ese sentido, Selman y Rafael Vélez, CEO de Caribbean Transmission, explicaron están en conversaciones con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el Ministerio de Energía y Minas, y otras autoridades dominicanas para lograr autorizar el proyecto.
«La buena noticia es que los tres países han valorado positivamente la interconexión, reconociendo su potencial para fortalecer nuestra región y permitir el intercambio de recursos», expresó Selman.

Las otras fases
De acuerdo con el cronograma presentado por los ejecutivos, entre el 2027 y el 2029 se estará desarrollando la fase de construcción, en la que se estarán realizando el trabajo civil, la excavación horizontal y construcción en el país de la planta de generación.
Del 2029 al 2030 se estará trabajando con la fabricación del cable y los convertidores, así como la pruebas y la puesta en marcha del proyecto, para finalmente iniciar operaciones en el 2031.
No afectará a RD
Los ejecutivos del proyecto aseguraron que el cable eléctrico submarino que conectará a la República Dominicana con Puerto Rico no representará una disminución en la energía distribuida a nivel nacional.
En cambio, advirtieron que el proyecto es clave para el desarrollo económico y energético de la región del Caribe.
«El proyecto mejorará significativamente la estabilidad de la red eléctrica en Puerto Rico, al tiempo que proporcionará a la República Dominicana nuevas oportunidades de inversión en generación de energía limpia», expresó Vélez.
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Importancia del proyecto
La obra busca proporcionar una solución eficiente, asequible y sostenible a los desafíos energéticos que enfrentan ambas islas, conectando sus redes eléctricas a través de un cable submarino de alta tensión (HVDC) de 116 kilómetros y una capacidad de hasta 700 MW.

Los ejecutivos señalan que el proyecto cubrirá alrededor del 20 % de las necesidades energéticas de Puerto Rico.
Además, señalan que no solo incrementará la seguridad energética, sino que también promoverá el uso de energías renovables y reducirá la dependencia de los combustibles fósiles, aportando a la lucha contra el cambio climático.
Selman y Vélez también destacan las «oportunidades económicas y de inversión del proyecto», al asegurar que el mismo permitirá a ambas islas intercambiar y comercializar excedentes energéticos.
Agregaron que la instalación se concibe con criterios ambientales para no afectar los ecosistemas marinos.
El Proyecto Hostos ganó relevancia después de que el presidente Luis Abinader anunciara en Nueva York que el gobierno busca generar suficiente excedente eléctrico para 2027 y enviar energía a Puerto Rico mediante un cable submarino.

