En un contexto de creciente integración de energías renovables en América Latina, EH+ entrevistó a Miguel Bolinaga, presidente de AES en Panamá, para conocer su perspectiva sobre el sector eléctrico panameño y los avances observados en la República Dominicana.
Bolinaga destacó que República Dominicana ha logrado diversificar su matriz energética y presenta un gran potencial para atraer inversiones. No obstante, advirtió que, al igual que Panamá, enfrenta retos clave: la modernización de sus redes de distribución y la planificación estratégica para maximizar el aprovechamiento de los recursos energéticos disponibles.
1. ¿Está el sistema eléctrico logrando absorber toda la energía renovable que se genera, o comienzan a aparecer limitaciones para integrarla a la red?
Tanto Panamá como la República Dominicana han avanzado de manera significativa en la incorporación de energías renovables, pero hoy el análisis debe hacerse desde varios frentes complementarios.
Ambos países cuentan con una matriz cada vez más limpia y una capacidad renovable en crecimiento. Al mismo tiempo, el respaldo térmico a gas natural juega un rol clave en los dos sistemas, aportando firmeza, flexibilidad y confiabilidad para integrar renovables de forma segura.
El desafío común es que este crecimiento exige redes más robustas, planificación coordinada y mayor flexibilidad operativa, para evitar que la transmisión o las restricciones horarias limiten el aprovechamiento pleno de la energía limpia ya instalada.
2. Panamá es reconocido como hub logístico y comercial en la región. ¿Cómo se están capitalizando esas ventajas para impulsar el desarrollo del sector energético y la integración de renovables?
Panamá tiene una ventaja única: infraestructura, conectividad, regulación pro inversión y estabilidad institucional. Eso se está capitalizando en:
- Atracción de cargas intensivas en energía (logística, puertos, data centers).
- Crecimiento del mercado de contratos privados de largo plazo.
El reto ahora es alinear energía, infraestructura y planificación, para que el desarrollo energético acompañe esa ventaja logística y no se convierta en un cuello de botella.
3. En el caso de la República Dominicana, ¿dónde se encuentra hoy el principal cuello de botella: en la red de transmisión, la regulación o la planificación del sistema?
En República Dominicana, el principal cuello de botella hoy es técnico-operativo, particularmente en la capacidad de la red para integrar nuevas plantas renovables en ciertas horas del día.
El país ha avanzado de forma muy importante en atraer inversión en generación renovable —solar y eólica— gracias a un marco regulatorio claro, como la Ley 57-07 y los PPAs de largo plazo. Sin embargo, ese crecimiento acelerado ha generado episodios de vertimiento (curtailment) que evidencian la necesidad de acompañar la expansión renovable con inversiones en transmisión, almacenamiento y mayor flexibilidad operativa del sistema.
Más que un problema regulatorio, el reto está en sincronizar planificación, red y nuevas tecnologías, especialmente soluciones de almacenamiento energético que permitan aprovechar mejor la generación renovable ya instalada.
4. ¿Cómo se están posicionando Panamá y la República Dominicana en la transición energética regional? ¿Cuáles son las principales barreras para acelerarla?
Panamá y la República Dominicana destacan en la región por abordar la transición energética de manera equilibrada, no ideológica. Ambos países combinan energías renovables con gas natural como combustible de transición, priorizando sostenibilidad, seguridad y asequibilidad.
La principal barrera para acelerar la transición no es la falta de inversión ni de interés del sector privado, sino la necesidad de acelerar habilitadores clave: redes, almacenamiento, planificación de largo plazo y mecanismos que permitan integrar más renovables sin comprometer la estabilidad del sistema.
5. ¿Qué tan determinante es el marco regulatorio y la legislación de un país a la hora de decidir invertir en el sector energético?
Es absolutamente determinante. Tanto Panamá como la República Dominicana han demostrado que marcos regulatorios claros, previsibles y estables son la base para atraer capital de largo plazo.
Más allá de incentivos, los inversionistas buscan reglas claras, contratos robustos y cumplimiento institucional. Esa estabilidad explica por qué empresas como AES han mantenido inversiones de largo plazo en ambos países durante décadas.
6. Desde la experiencia del sector privado, ¿qué obstáculos frenan la ejecución de proyectos energéticos? ¿Dónde están hoy las principales oportunidades de inversión en energías renovables?
En ambos mercados, los principales desafíos están relacionados con capacidad de red, interconexiones y limitaciones operativas.
Al mismo tiempo, la mayor oportunidad de inversión está claramente en soluciones que aporten flexibilidad al sistema, especialmente el almacenamiento energético con baterías, tanto integrado a proyectos renovables como en esquemas independientes que presten servicios a la red. Estas tecnologías permiten reducir vertimientos, optimizar el despacho y acelerar la transición sin sacrificar confiabilidad.
7. ¿Qué rol están jugando las nuevas tecnologías en la transformación del sector energético?
La inteligencia artificial está transformando todos los sectores al permitir mayor optimización, eficiencia y mejor toma de decisiones.
En el sector energético, su impacto es doble. Por un lado, la IA mejora la operación, planificación y eficiencia de los sistemas eléctricos. Pero, al mismo tiempo, necesita grandes volúmenes de energía para operar, particularmente a través de data centers, que representan una de las fuentes de demanda de más rápido crecimiento a nivel global.
Esto genera una sinergia clara: la tecnología impulsa una mayor demanda de energía confiable y competitiva, y el sector energético utiliza esa misma tecnología para ser más eficiente, flexible y resiliente.
8. ¿Cómo se traduce hoy el aporte de empresas como InterEnergy y AES: en mayor capacidad, estabilidad o precios más competitivos?
El aporte se refleja en mayor capacidad instalada, mayor estabilidad del sistema y mejores condiciones económicas en el largo plazo.
Empresas con experiencia regional aportan capital, disciplina operativa y conocimiento técnico, claves para que tanto Panamá como la República Dominicana hayan logrado crecer de forma equilibrada, sin comprometer la confiabilidad del suministro.
9. ¿Dónde se observa el impacto real hoy: más megavatios, menos apagones o tarifas más asequibles? ¿Coinciden el sector público y privado?
Hoy el impacto más visible está en mayor confiabilidad del sistema y diversificación de la matriz.
La reducción de tarifas es un proceso más gradual, pero el sector público y privado comparten una visión común sobre la dirección que debe seguir el sistema.
En República Dominicana, el impacto más visible hoy está en una matriz más diversificada y un sistema mucho más robusto que hace una década.
La incorporación de gas natural y renovables ha permitido mejorar significativamente la confiabilidad del suministro, reducir la exposición a combustibles líquidos más costosos y disminuir la volatilidad del sistema.
La convergencia entre el sector público y privado es clara: ambos coinciden en que el siguiente paso no es solo agregar más megavatios, sino optimizar lo que ya existe, invertir en flexibilidad y asegurar que la transición beneficie al usuario final de forma sostenible.
10. ¿Cómo se traduce esto en la vida de la gente? ¿Se refleja en tarifas más bajas o aún no?
Se traduce principalmente en mayor confiabilidad del servicio: sin racionamientos y con menos apagones.
Ese es hoy el beneficio más directo para la población, al permitir continuidad en la actividad económica y en la vida diaria.
El impacto en tarifas es progresivo, pero la estabilidad del sistema ya representa un valor tangible para los usuarios.
11. ¿Qué está fallando en la práctica? ¿Dónde se encuentra hoy el mayor cuello de botella?
Muchas veces no se están aprovechando plenamente las eficiencias del parque de generación existente antes de incorporar nueva capacidad.
Existen oportunidades importantes de optimización operativa, contractual y de despacho que podrían generar beneficios inmediatos, especialmente en contextos donde la red y los tiempos de desarrollo limitan nuevas inversiones.
12. Si pudiera hacer un solo cambio inmediato en el sector energético, ¿cuál sería?
Optimizar al máximo lo que ya existe y desbloquear la red incorporando flexibilidad, antes de seguir agregando nueva capacidad.
13. En una frase: ¿cómo visualiza el sistema energético ideal de su país en los próximos diez años?
Un sistema eléctrico limpio, confiable y asequible, que optimiza plenamente sus activos existentes, integra renovables de forma ordenada, incorpora flexibilidad y acompaña de manera sostenible el crecimiento económico del país.
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