Viena. La alianza OPEP+, integrada por países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores aliados, mantendrá sin cambios sus niveles requeridos de producción de crudo durante diciembre, en una decisión que aplaza hasta finales de noviembre las discusiones sobre el esquema de cuotas que regirá a partir de 2027.
El acuerdo fue adoptado el domingo 1 de noviembre durante una reunión virtual de siete productores: Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán. Según el comunicado oficial de la OPEP, estos países conservarán para diciembre los niveles de producción requeridos que tenían establecidos para septiembre de 2026.
La decisión representa el tercer mes consecutivo sin cambios en las cuotas de este grupo, luego de que sus integrantes también mantuvieran los niveles establecidos para octubre y noviembre. Sin embargo, el principal desafío de la alianza no está únicamente en definir cuánto puede producir cada país, sino en determinar cuánto petróleo puede colocar efectivamente en el mercado ante las interrupciones que afectan las exportaciones del golfo Pérsico.
De acuerdo con Reuters, varios productores de la región continúan bombeando por debajo de sus objetivos debido a las alteraciones de sus exportaciones relacionadas con la guerra con Irán. Esto ha ampliado la diferencia entre los volúmenes asignados en los acuerdos de producción y el crudo que realmente llega a los mercados internacionales.
La decisión clave llegará el 29 de noviembre
La atención del mercado estará puesta ahora en el 29 de noviembre, cuando está prevista la 42.ª Reunión Ministerial de la OPEP y países no miembros de la organización, en la que participará el conjunto de productores de la Declaración de Cooperación.
Uno de los asuntos centrales será establecer las referencias de producción para 2027. Para ello, la alianza necesita completar una evaluación de la capacidad máxima de producción sostenible de sus integrantes, que servirá como base para determinar las futuras cuotas.
La propia OPEP confirmó en junio que esa evaluación será utilizada como referencia para establecer los niveles de producción del próximo año. Reuters informó posteriormente que el proceso se esperaba completar a mediados de noviembre, aunque las interrupciones de proyectos de expansión en Oriente Medio han complicado las estimaciones sobre la capacidad futura de algunos productores.
La revisión tiene especial importancia porque las cuotas no representan necesariamente la producción efectiva de cada país. Las restricciones operativas, la disponibilidad de infraestructura, la capacidad de exportación y las condiciones geopolíticas pueden impedir que los productores alcancen los volúmenes que tienen asignados.
Dos capas de recortes todavía marcan la política de oferta
La decisión de noviembre también debe entenderse dentro del proceso de flexibilización de los recortes voluntarios que la alianza aplicó desde 2023.
En septiembre de 2026, los siete productores completaron la reversión gradual de un recorte voluntario de 1.65 millones de barriles diarios, acordado inicialmente en 2023. Esa medida permitió elevar progresivamente los objetivos de producción durante buena parte de este año.
No obstante, permanece vigente otra reducción de aproximadamente 2 millones de barriles diarios que involucra a la mayoría de los integrantes de la alianza y que se mantiene hasta el 31 de diciembre de 2026.
Esto significa que el grupo llega a la negociación de 2027 con una parte de sus restricciones de producción todavía vigente y con la necesidad de revisar cómo distribuir los niveles de referencia entre países con capacidades y condiciones operativas diferentes.
La guerra con Irán añade incertidumbre al suministro
Las interrupciones de las exportaciones petroleras en Oriente Medio constituyen otro factor que condiciona las decisiones de la OPEP+. El conflicto con Irán ha afectado los flujos comerciales de crudo y ha generado incertidumbre sobre la velocidad con que podrían recuperarse los suministros.
Entre los puntos estratégicos para el comercio energético se encuentra el estrecho de Ormuz, paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por el que transita una parte importante del petróleo comercializado internacionalmente.
Reuters también advirtió sobre el riesgo de que, si los flujos de exportación del golfo Pérsico se normalizan, el mercado pueda enfrentar un excedente de oferta durante 2027. La magnitud de ese posible excedente dependerá de la recuperación de los suministros, la evolución de la demanda y las decisiones de producción de los principales exportadores.
Por tanto, la reunión del 29 de noviembre será determinante para conocer cómo la alianza ajustará su política de producción ante un escenario en el que deberá equilibrar la recuperación de los volúmenes exportables, la capacidad real de sus miembros y la estabilidad del mercado petrolero internacional.
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