La República Dominicana se ha convertido en un país privilegiado porque puede aprovechar tanto la parte onshore como la parte offshore pero, ¿cuál es la situación del resto de los países latinoamericanos? EHplus entrevistó a David Peña Serrano, líder de Energía, Power y Renovables de Marsh Latam, el principal corredor de seguros y asesor de riesgos del mundo, que proporciona servicios de corretaje, consultoría y defensa de reclamaciones, centrados en el sector, aprovechando los datos, la tecnología y los análisis para ayudar a reducir el coste total de riesgo.
La energía eólica es una fuente renovable que reduce el uso de combustibles fósiles, ¿cuál es su salud en la región y en particular en la República Dominicana?
Entiendo que te refieres al impacto que tiene la energía eólica en la región. De ser así, el impacto es positivo al promover un suministro más limpio de energía, en el que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes atmosféricos asociados con la generación de energía a partir de combustibles fósiles.
La energía eólica ha estado presente en la región durante muchos años y en Brasil se inició un proyecto de megaturbinas en el año 2007, que inicialmente se veían grandes. Hoy en día, existen proyectos de generadores de seis y siete megavatios cada uno, dejando claro, la contribución de la energía eólica a la generación energética promueve un suministro más limpio.
Sin embargo, el debate actual se centra en qué sucede cuando la vida útil de estos generadores llega a su fin. Esto genera algunas complicaciones que actualmente están siendo debatidas en cuanto a qué hacer para reciclar estos equipos.
Pero si comparamos la contaminación que podría generar una energía convencional, especialmente aquella relacionada con el carbón, con la energía limpia como la eólica, la diferencia es evidente.

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¿Cuál es el coste de la energía eólica y el precio de las turbinas?
Si uno tiene que hacer un comparativo entre los costos, este es uno de los grandes retos. Es por eso que, en la región, normalmente, el desarrollo fotovoltaico avanza más rápido, ya que los costos de los paneles tienden a ser menores en comparación con la energía eólica. Sin embargo, la tendencia en los precios está cambiando. Se están construyendo aerogeneradores con una capacidad cada vez mayor, lo que significa que con un solo aerogenerador se pueden generar seis o siete megavatios en lugar de uno o dos. Esto sugiere que el costo tiende a disminuir con el tiempo debido a las economías de escala. Aunque aún no se ha llegado a un punto donde se pueda desplegar la energía eólica masivamente, esta tendencia está en desarrollo.
En el caso de la República Dominicana es un sector privilegiado porque puede aprovechar tanto la parte onshore como la parte offshore. Sin embargo, debido a los costos, la energía fotovoltaica sigue siendo predominantemente en la isla. Creo que hay grandes oportunidades, especialmente con las inversiones de empresas que llegan al país y ven el potencial para el desarrollo fotovoltaico.
Considero que se necesitan más estímulos por parte del gobierno en términos tributarios y en la reducción de costos, para que el desarrollo de la energía eólica avance mucho más rápido. Por el momento, parece que la energía solar está más presente. Sin embargo, insisto en que hay bastantes empresas que están ahora desarrollando proyectos eólicos a menor escala. Aunque no se ven proyectos eólicos de 300 o 400 megavatios, hay empresas que están llevando a cabo iniciativas en esta dirección.
¿Cuáles son las mayores oportunidades para los inversionistas extranjeros?
Las mayores oportunidades para los inversionistas extranjeros se encuentran en una variedad de áreas. Por ejemplo, las nuevas tecnologías están ganando cada vez más fuerza en la región. Si los inversionistas pueden alinear lo que están buscando con las políticas gubernamentales, creo que existen situaciones espectaculares en áreas como el almacenamiento de baterías, una tecnología que está ganando impulso en países como Chile y Brasil. Por lo tanto, si los inversionistas pueden desarrollar tecnologías de baterías en lugares como la República Dominicana, podría ser una inversión muy rentable para ellos.
¿Cuáles serían los principales retos: marco regulatorio, trámites burocráticos, facilidades fiscales?
Independientemente de la visión política de los gobiernos, se está promoviendo la energía renovable en toda la región, aunque algunos países están más avanzados que otros en este aspecto.
Lo que uno esperaría ver es que esas políticas se materialicen en legislaciones que agilicen los permisos ambientales. A veces, las dificultades radican en la lentitud para otorgarlos. También se busca que haya beneficios tributarios para las empresas que invierten en estas tecnologías de alto costo, pero que pueden resultar rentables si se lleva a cabo el proyecto.
Es importante que las organizaciones y asociaciones sigan apoyando a los gobiernos para facilitar las inversiones de las empresas que apuestan por las energías renovables.
¿Cómo se debería garantizar la viabilidad técnica y económica de los parques eólicos, así como la seguridad de las instalaciones?, ¿cuál es el mejor caso de éxito en la región y en el país?
Para garantizar la viabilidad técnica y económica de los parques eólicos, así como la seguridad de las instalaciones, es crucial asegurarse de que desde el inicio del proyecto se tengan en cuenta todas las posibles contingencias y riesgos. A menudo, los proyectos en curso pueden tener deficiencias en términos de diseño desde el punto de vista del seguro.
En el caso de proyectos de energía renovable, como los parques eólicos, es fundamental contar con asesores que puedan identificar las posibles exposiciones catastróficas en la región donde se lleva a cabo el proyecto. Por ejemplo, en países como la República Dominicana, expuestos a huracanes, o en Chile, expuestos a terremotos, es esencial considerar todos los riesgos asociados. Esto incluye no solo el desarrollo del proyecto en sí, sino también los riesgos que pueden surgir, como daños materiales o físicos.
Además, es importante evaluar la percepción del mercado asegurador para obtener coberturas adecuadas para el proyecto. Esto implica trabajar en estrecha colaboración con compañías de seguros para asegurar que el proyecto esté protegido de manera adecuada contra cualquier eventualidad que pueda surgir durante su desarrollo y operación.
Caso de éxito
Hay varios casos de éxito en los que hemos participado. Hemos logrado asegurar los parques de baterías más grandes de América Latina y estamos incursionando en el desarrollo de tecnología de hidrógeno, desde Marsh, contamos con productos especializados de seguros que brindan cobertura para proyectos.
En el ámbito de la energía eólica marina, también estamos siendo pioneros en soluciones de seguros. Creo que podría mencionar varios casos de éxito, pero lo más importante es que Marsh siempre está a la vanguardia, siendo pionero en seguros y proporcionando soluciones a multinacionales en toda la región a medida que continúan creciendo.
¿En qué sentido hay oportunidades para desarrollar energía eólica marina en la región y en particular en la República Dominicana?
Parte de nuestro trabajo desde Marsh, es monitorear las inversiones que llegan en energía eólica marina. En la región, vemos que países como Brasil están liderando esa incursión en nuevas tecnologías, al igual que Colombia.
Si observamos todos los países con costa, muestran interés en desarrollar proyectos de energía eólica marina. Ya en España nos llevan la delantera en la que podemos aprender. El gran reto aquí son los costos que generan estos proyectos, aunque la oportunidad es enorme, las tecnologías ya están dadas para eso. La pregunta es cómo hacer que el proyecto sea financieramente viable y rentable. Todavía es una tecnología muy nueva en nuestra región y en la República Dominicana lo mismo.
Creo que la República Dominicana ha experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años en materia de energía renovable. La matriz energética se ha transformado sustancialmente. El siguiente paso que puede seguir es en materia de energía eólica marina. Realmente, hacer acuerdos con el gobierno para poder materializarlo sería esencial. Pero parece que, por ahora, la República Dominicana está en un momento en el que impulsa más la energía solar, va a seguir con el del almacenamiento de baterías, y seguramente luego recibirá promoción la parte eólica onshore y después la eólica marina.

¿Cuál es el papel que tienen que tener los bancos como bookrunners activos en el mercado de bonos verdes?
Para lograr los objetivos de Net Zero, la banca local, regional y multinacional desempeña un papel esencial en este sentido. Sin su participación, será imposible cumplir con los desafíos que enfrentamos.
Como industria, debemos promover que los bancos se sientan cómodos financiando proyectos verdes. Esto implica trabajar de cerca con ellos para que comprendan el proyecto desde su concepción en Greenfield y durante su desarrollo. Es crucial que se reconozcan y mitiguen los riesgos asociados con estos proyectos, lo cual puede requerir la participación de empresas especializadas en identificación y mitigación de riesgos.
Es importante que haya una clara comunicación entre los desarrolladores de proyectos, los constructores y los aseguradores, así como una comprensión mutua de las percepciones y necesidades de cada parte. Los bancos necesitan sentirse seguros de que los requisitos, como las pólizas de seguro, se cumplirán. Por lo tanto, la participación de la banca en todo el proceso de desarrollo de energía renovable es fundamental.
Su participación garantiza que los proyectos se desarrollen de manera adecuada y que se cumplan los requisitos financieros y de aseguramiento necesarios.
Reflexión
Sin duda, la República Dominicana, en el ámbito de las energías renovables, es verdaderamente excepcional en la región. No es casualidad que los eventos sobre energía renovable que se celebran en el país atraigan una gran presencia de países latinoamericanos. Esto es algo que admiro profundamente en la isla.
El compromiso tanto de las empresas privadas como de las públicas, junto con el respaldo del Gobierno, ha dado resultados tangibles. Actualmente, se están llevando a cabo proyectos de energía renovable en la República Dominicana, tanto en construcción como los ya en funcionamiento. Además, el plan de futuros proyectos en energía renovable, especialmente en energía solar fotovoltaica, energía eólica y almacenamiento de baterías, es tremendamente prometedor.
Personalmente, creo que debemos seguir apostando por la República Dominicana. Como empresa, estamos comprometidos con esta visión. Si continuamos con el impulso actual y aceleramos aún más las incursiones en energía renovable, estoy convencido de que en unos cinco años veremos un cambio significativo en la matriz energética del país. Esto no solo beneficiará al medioambiente, sino que también tendrá un impacto positivo en la economía y en la calidad de vida de los dominicanos.
