Pérdidas de energía en República Dominicana: una solución barata a un problema muy caro

República Dominicana. – Pocas cifras reflejan con tanta claridad los retos estructurales del sector eléctrico dominicano como sus pérdidas de energía, el principal desafío técnico y financiero del sector y una barrera persistente para la competitividad de la nación. En julio de 2026, las pérdidas de las empresas distribuidoras (EDE) alcanzaron cerca del 45%, mientras que el déficit global acumulado rondaba los US$1,100 millones, un aumento de 16.7% respecto al mismo período de 2025. De mantenerse la tendencia, el déficit anual podría alcanzar alrededor de US$ 1,965 millones al cierre del año, una cifra comparable al presupuesto conjunto de los ministerios de Energía y Minas, Industria y Comercio, Agricultura, Turismo, Medio Ambiente, Educación Superior, Economía, Trabajo, Vivienda, Hacienda y Relaciones Exteriores para todo el año.

Una respuesta a este problema puede ser mucho menos costosa que las grandes inversiones habitualmente asociadas al sector: impulsar la estandarización y homogeneización de la información geoespacial de los activos de las EDEs. Esto permitiría convertir sistemáticamente datos en modelos eléctricos confiables y comparables, capaces de ayudar a determinar dónde, cuánta y por qué se pierde la energía, y facilitando la priorización de la inversión pública.

El problema en perspectiva

Entre 2017 y 2025, el Estado dominicano destinó alrededor de US$10,000 millones al subsidio del sector eléctrico. La tendencia, además, ha sido creciente: de aproximadamente US$600–800 millones anuales antes de 2020, las transferencias pasaron a situarse en torno a US$1,500–1,800 millones por año desde 2022, equivalentes aproximadamente al 1.2–1.6% del PIB del país.

Según los datos publicados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM-RD) en el informe de desempeño (julio 2026), las pérdidas totales de energia (técnicas y no técnicas) de las compañías de distribución se promediaron en 45% (Ministerio de Energía y Minas (MEM-RD), 2026). El promedio nacional, sin embargo, oculta diferencias importantes entre las tres empresas distribuidoras como muestra la figura 1.  Este nivel es considerablemente superior al observado en grupos de países de ingresos bajos (14–15%), países de ingresos medios (13%) y países de ingresos altos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde las pérdidas han fluctuado entre 6% y 9% .(Yépez et al., 2024).

Figura 1 – Pérdidas total de energía del sector distribución en República Dominicana.

Estos altos niveles de pérdidas eléctricas tienden a asociarse con menores niveles de fiabilidad del suministro (De Jesús-Grullón, 2026). En una comparación con empresas distribuidoras de América Latina, las distribuidoras dominicanas se ubican entre las de mayor nivel de pérdidas y mayor frecuencia de interrupciones, reflejando simultáneamente desafíos de eficiencia y calidad del servicio (ver Figura 2) (Yépez et al., 2024).

Pérdidas de electricidad y calidad del servicio en América Latina y el Caribe. Fuente: Adaptado de Economía de las pérdidas de electricidad en América Latina y El Caribe (2024)

Distribución territorial de las pérdidas eléctricas (Julio 2026)

El problema presenta una marcada dimensión territorial, reflejo de estructuras organizacionales y modelos operativos con grados variables de eficiencia, heredados de los procesos de capitalización y privatización del sector a finales de los años noventa, y del retorno posterior de las EDEs al control estatal: EDENORTE y EDESUR en 2003, y EDEESTE en 2009 (Ver Figura 3).

Mapa de Líneas de Distribución de Media Tensión por concesión. Fuente: Interrupciones eléctricas en República Dominicana (2021-2024): ¿por qué y dónde se va la luz? (De Jesús-Grullón, 2026).

En el plano socioeconómico, las brechas de ingreso y los mayores niveles de pobreza en determinadas regiones pueden contribuir a mayores niveles de morosidad, conexiones irregulares y pérdidas no técnicas, junto con diferencias en fiscalización, infraestructura y gestión. Al descender a la escala provincial, esta heterogeneidad se hace aún más evidente, con territorios que presentan niveles de pérdidas muy inferiores al promedio (Puerto Plata, Santiago Rodríguez, Dajabón) y otros que superan ampliamente el 60% (Monteplata, La Altagracia, San Pedro de Macoris) (Ver Figura 4).

Pérdidas provinciales de energía (Julio 2026). Fuente: Adaptado con datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM-RD)

Principales causas

El Plan Integral de Reducción de Pérdidas 2022–2028, impulsado por el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED), identificó varias de las causas estructurales del problema: conexiones directas autorizadas y no autorizadas, brechas de digitalización, diferencias en capacidades técnicas y administrativas, deficiencias en la asociación cliente–transformador–circuito dentro de los sistemas geográficos, ausencia o insuficiencia de totalizadores, diversidad de tecnologías de medición y debilidades en el control operativo y la fiscalización (Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras, 2022; De-Jesús-Grullón, 2023).

Una parte central del problema se encuentra en la diferencia entre la energía que entra a las redes de distribución (energía servida) y la que logra facturarse. Es en ese recorrido donde se materializan tanto las pérdidas técnicas de la red como las pérdidas no técnicas asociadas, entre otros factores, a problemas de medición, conexiones irregulares, fraude y deficiencias de información y gestión (ver figura 5).

Energía servida, facturada y cobrada (GWh)

Una solución barata

Una medida de relativamente bajo costo, pero con alto potencial de impacto, sería homogeneizar la forma en que las tres EDE estructuran, actualizan y vinculan sus bases de datos espaciales con los modelos eléctricos de sus redes. Esto implica acordar criterios comunes para representar alimentadores, transformadores, conductores, fases, cargas, clientes y equipos de medición, de manera que los datos puedan convertirse de forma reproducible en modelos eléctricos comparables entre estas. A partir de esa base común sería posible estimar con mayor consistencia las pérdidas técnicas por circuito y, por diferencia con las pérdidas observadas, mejorar la identificación de las pérdidas no técnicas para priorizar recursos (Ver Figura 6 ).

Brasil ofrece un precedente útil. La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL) adoptó desde 2014 una estrategia de digitalización usando un software llamado OpenDSS dentro de su metodología de flujo de carga para el cálculo regulatorio de pérdidas técnicas en distribución, valorando especialmente que se trata de una herramienta de código abierto, gratuita, flexible y adaptable a las necesidades del sector (Nogueira et al., 2025; Quadros, 2022). OpenDSS, desarrollado y mantenido por el Electric Power Research Institute (EPRI), es un simulador especializado en sistemas eléctricos de distribución capaz de realizar estudios de flujo de potencia, pérdidas, calidad de energía, generación distribuida y series temporales, entre otros. Es ampliamente utilizada internacionalmente por empresas eléctricas, universidades, centros de investigación y desarrolladores de aplicaciones para el sector.

De los activos físicos al modelado eléctrico

Para la República Dominicana, el primer paso no tendría que ser desarrollar una nueva plataforma desde cero, sino establecer un modelo de datos común y un procedimiento estandarizado para transformar la información geoespacial de las EDE en modelos de red. Una iniciativa de este tipo podría ser coordinada por el Consejo Unificado de las Empresas Distribución (CUED) con soporte de la Superintendencia de Electricidad (SIE) y servir como base técnica común para comparar circuitos, estimar pérdidas técnicas y orientar con mayor precisión las inversiones destinadas a reducirlas.

Ya existe una experiencia local que demuestra que este proceso es posible. En 2022, investigadores de la PUCMM y técnicos de EDENORTE desarrollaron un piloto para depurar y traducir los datos geoespaciales de la distribuidora a modelos eléctricos en OpenDSS (Azcona et al., 2022). El trabajo permitió establecer equivalencias para líneas, transformadores y cargas, al tiempo que puso en evidencia problemas comunes de calidad, formato y completitud de los datos (De-Jesús-Grullón et al., 2024).

En palabras llanas

Un servicio eléctrico confiable y de calidad es una de las marcas distintivas de una sociedad competitiva y moderna. República Dominicana aspira a duplicar su economía en línea con la visión de Meta RD 2036 (Ministerio de la Presidencia (MINPRE), 2025), y para lograrlo necesita un sistema eléctrico capaz de sostener ese crecimiento. La magnitud del reto puede entenderse con una comparación sencilla: solo el subsidio eléctrico de 2025, superior a RD$105,000 millones, equivalen a cerca 3 veces el costo estimado del Monorriel que se construye en la ciudad de Santiago. Reducir las pérdidas no es, por tanto, un asunto menor; es una oportunidad para liberar recursos que el país necesita para invertir en infraestructura, productividad y desarrollo.

El autor es investigador en resiliencia energética y microrredes y especialista en energía (Energía Journal). Publicación original en República Dominicana Mapeada: Una serie sobre mapas y Sistemas de Información Geográfica (SIG) para explorar República Dominicana.

Referencias.

  • Azcona, S., Núñez, J., De Jesús-Grullón, R. E., Espinal Serrata, A., & Omar Batista, R. (2022). Guía para traducir datos del Sistema Información Geográfico (SIG) de EDENORTE para el complemente QGIS2OpenDSS – Gerencia Técnica de Distribución Planificación y Estudio de la Red. 
  • Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras. (2022). Plan Integral de Reducción de Pérdidas 2022-2028. https://edeeste.com.do/transparencia/index.php/plan-integral-de-reduccion-de-perdidas-2022-2028/
  • De-Jesús-Grullón, R. ., Batista Jorge, R. O., Espinal Serrata, A., Bueno Díaz, J. E., Pichardo Estévez, J. J., & Guerrero-Rodríguez, N. F. (2024). Modeling and Simulation of Distribution Networks with High Renewable Penetration in Open-Source Software: QGIS and OpenDSS. Energies, 17(12), 2925. https://doi.org/10.3390/en17122925
  • De-Jesús-Grullón, R. E. (2023). Pérdidas de Energía en Distribución: El Agujero Negro del Sector Eléctrico en República Dominicana. EH+. https://ehplus.do/perdidas-de-energia-en-distribucion-el-agujero-negro-del-sector-electrico-en-republica-dominicana/
  • De Jesús-Grullón, R. E. (2026, January). Interrupciones eléctricas en República Dominicana (2021-2024): ¿por qué y dónde se va la luz? | EH+ News | Energía e Hidrocarburos. https://ehplus.do/interrupciones-electricas-en-republica-dominicana-2021-2024-por-que-y-donde-se-va-la-luz/
  • Ministerio de Energía y Minas (MEM-RD). (2026). Informe de Desempeño – Ministerio de Energía y Minas. https://mem.gob.do/category/sector-electrico/informe-de-desempeno/
  • Ministerio de la Presidencia (MINPRE). (2025). META 2036 – Hacia una República Dominicana Plenamente Desarrollada. https://meta2036.gob.do/wp-content/uploads/2025/10/META_RD_2036_10-10-25.pdf
  • Nogueira, M. D. O., Radatz, P., Lopes, A. da C., Melo, L. S., Leão, R. P. S., Sampaio, R. F., & Ozelame, J. G. (2025). O Pacote bdgd2opendss: Democratizando o Acesso a Modelos de Redes de Distribuição Brasileiras em OpenDSS. Simpósio Brasileiro de Automação  Inteligente – SBAI. https://doi.org/10.29327/1842969.1-131
  • Quadros, G. B. (2022). Interface para cálculo de perdas técnicas com OpenDSS. https://repositorio.ausjal.org/handle/20.500.12032/126465
  • Yépez, R. A., Raúl, G., & Mori, J. (2024). Economía de las pérdidas de electricidad en América Latina y El Caribe. Economics of Electricity Losses in Latin America and the Caribbean. https://doi.org/10.18235/0012971

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