REPÚBLICA DOMINICANA. — Las pérdidas de energía de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) aumentaron a 39.2% en julio de 2026, un punto porcentual por encima del nivel registrado en igual mes de 2025, de acuerdo con el Boletín de Distribución y Comercialización del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
El deterioro de este indicador coincidió con una reducción en los principales índices que miden la recuperación de efectivo y energía de las distribuidoras.
En julio, el Índice de Recuperación de Energía (ERI) se situó en 57.7%, mientras el Índice de Recuperación de Efectivo (CRI) alcanzó 58.0%. Ambos indicadores disminuyeron frente a los niveles registrados un año antes.
Al mismo tiempo, el índice de cobranza se ubicó en 95.4%, mientras el abastecimiento de las EDE alcanzó 97.9%.
Las pérdidas llegan a 39.2%
Las pérdidas de energía eléctrica reflejan, según la metodología del boletín, la energía comprada que no es facturada.
En julio de 2026, este indicador llegó a 39.2%, frente a 38.2% en julio de 2025. El aumento fue de 1 punto porcentual.
La trayectoria mensual también muestra un deterioro durante el período más reciente. El indicador se situó en 38.2% en julio de 2025, pasó a 38.5% en agosto y alcanzó 38.8% en noviembre y diciembre.
En enero de 2026 llegó a 38.9%, se mantuvo en 38.8% en febrero, bajó a 38.7% en marzo y volvió a 38.9% en abril y mayo. En junio alcanzó 39.1% y en julio subió a 39.2%.
Se cobra 95.4% de lo facturado
El índice de cobranza mide la relación entre los cobros por venta de energía y la facturación.
En julio de 2026 se ubicó en 95.4%, una reducción de 0.9 puntos porcentuales respecto a 2025.
El indicador había alcanzado 96.3% en julio del año anterior y se mantuvo en ese nivel durante agosto y septiembre de 2025. Posteriormente mostró variaciones hasta situarse en 95.8% en mayo y junio de 2026, antes de bajar nuevamente a 95.4% en julio.
La caída significa que la relación entre los cobros y la energía facturada fue menor que un año antes.
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El ERI cae a 57.7%
El deterioro también aparece en el Índice de Recuperación de Energía (ERI), que mide la proporción de energía cobrada respecto a la energía comprada.
El indicador pasó de 59.5% en julio de 2025 a 57.7% en julio de 2026, una reducción de 1.8 puntos porcentuales.
La trayectoria del ERI muestra una reducción gradual durante el período. En julio de 2025 se encontraba en 59.5%; bajó a 59.3% en agosto y septiembre, mientras que en octubre y noviembre se situó en 59.6% y 59.1%, respectivamente.
En diciembre alcanzó 59.1%, en enero y febrero de 2026 se ubicó en 58.9%, y posteriormente pasó por 59.0% en marzo y 58.8% en abril. En mayo descendió a 58.3%, en junio a 58.0% y finalmente a 57.7% en julio.
El CRI también retrocede
El Índice de Recuperación de Efectivo (CRI) se ubicó en 58.0% en julio de 2026, frente a 59.5% un año antes.
La reducción fue de 1.5 puntos porcentuales.
Este indicador se mantuvo alrededor de 59% durante buena parte del período analizado, pero descendió a 58.5% en mayo, 58.3% en junio y 58.0% en julio.
El comportamiento de los indicadores muestra así una reducción simultánea en la recuperación de efectivo y energía, mientras las pérdidas registran un aumento interanual.
Abastecimiento se mantiene en 97.9%
En contraste con los indicadores de pérdidas y recuperación, el abastecimiento de las EDE alcanzó 97.9% en julio de 2026.
Este indicador mide la capacidad de las distribuidoras para asegurar el suministro de energía y potencia requeridas para atender la demanda de sus usuarios, mediante la adquisición de energía a través de contratos y del Mercado Eléctrico Mayorista, conforme al marco regulatorio vigente.
El boletín del MEM reporta para julio un incremento de 0.1 puntos porcentuales respecto a 2025.
La evolución mensual muestra que el abastecimiento se mantuvo por encima de 96% durante todo el período mostrado, alcanzando 98.6% en enero de 2026 y cerrando julio en 97.9%.
El contraste entre suministro, cobranza y pérdidas
Los indicadores de julio muestran comportamientos distintos dentro de la gestión de las distribuidoras.
Por un lado, la capacidad de abastecimiento permanece elevada, en 97.9%. Por otro, las pérdidas aumentaron hasta 39.2% y los índices que miden la recuperación de energía y efectivo disminuyeron.
El índice de cobranza, que relaciona cobros y facturación, se mantiene en 95.4%, pero el ERI, que relaciona la energía cobrada con la energía comprada, se encuentra en 57.7%.
Así, el boletín refleja una brecha entre la capacidad de las EDE para adquirir el suministro requerido y los resultados de recuperación de esa energía dentro del proceso de distribución y comercialización.
El dato que marca la evolución de julio es el aumento de las pérdidas hasta 39.2%, acompañado por una caída interanual de 1.8 puntos porcentuales en el ERI y de 1.5 puntos en el CRI.
