¿Qué permite que una organización sea verdaderamente sostenible? ¿Cuáles son las alianzas, tecnologías, estrategias y principios que le permiten escalar, generar impacto real y mantenerse activa con propósito? Más allá del entusiasmo por la sostenibilidad, el verdadero reto está en construir estructuras que la sostengan en el tiempo.
Estas son algunas de las preguntas que han guiado nuestra trayectoria desde el inicio. Y las respuestas, las hemos ido construyendo desde la República Dominicana y el Caribe, con innovación, compromiso y visión a largo plazo.
En 2020, a partir del éxito alcanzado con el desarrollo de tecnologías patentadas desarrolladas en el Departamento de Ingeniería Mecánica del Massachusetts Institute of Technology (MIT) donde iniciamos en el 2018, fundé SOS Carbon con una visión clara: transformar una de las mayores amenazas ambientales, sociales y económicas de la región—algas marinas invasoras, particularmente el sargazo— en una oportunidad de desarrollo sostenible. Desde entonces, hemos implementado operaciones en cuatro países, desarrollado cadenas de suministro y almacenamiento de sargazo para uso como materia prima en diversas industrias, evitado emisiones de carbono y metano, y generado empleos formales en comunidades costeras.
Nuestras tecnologías patentadas, desarrolladas bajo el principio de mens et manus —mente y mano—, han demostrado que la economía azul no es solo una aspiración, sino una vía concreta para construir resiliencia climática, productiva y económica.
Pero además de la tecnología aplicada, hay otros factores que nos sostienen: la confianza construida con aliados estratégicos. Instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (MIT), MIT Solve, UN Tourism, International Trade Center, G20 Global Land Initiative, BID Lab, la Embajada Británica, la Embajada de Alemania, la Fundación Rockefeller y otras entidades globales han respaldado nuestro modelo, fortaleciendo nuestra capacidad de convertir crisis ecológicas en cadenas de valor regenerativas.
Igualmente clave ha sido la visión de nuestros clientes y aliados operativos, como hoteles, complejos turísticos, generadoras eléctricas y gobiernos locales, que han optado por tomar acción proactiva frente a las invasiones de sargazo y otros desafíos ambientales.
En lugar de esperar a que el impacto económico siga empeorando, han invertido en soluciones que no solo reducen sus costos operativos y riesgos reputacionales, sino que también fortalecen su resiliencia ambiental. A través de nuestro portafolio de productos y servicios —desde la recolección en mar con tecnología patentada con capacidad de 10 toneladas por hora por embarcación hasta mecanismos de contención y monitoreo a tiempo real— hemos logrado acompañarlos en su transición hacia un modelo más eficiente, rentable y sostenible. Contamos con tecnologías validadas en campo, en diversos países, inventario de maquinaria disponible y modelos listos para ser escalados, adaptables a diversos entornos costeros que caracterizan la región.
En 2022, incorporamos un departamento interno de investigación y desarrollo en biotecnología para desarrollar productos de alto valor derivados de algas marinas. Un año más tarde, en 2023, fundamos SOS Biotech con el objetivo de escalar estos desarrollos. En 2024 lanzamos nuestros primeros productos al mercado, iniciando con el sector agrícola a través de Marine Symbiotic, un bioestimulante orgánico que ya se aplica, a escala de hectáreas, en cultivos dentro de cuatro países. Hoy, contamos con un portafolio de nueve productos que abarcan los sectores de agricultura, cosméticos, bioplásticos y alimentación animal.
Paralelamente, hemos fomentado un ecosistema activo de industrias, centros de investigación y organizaciones interesadas en el aprovechamiento del sargazo como recurso estratégico. Esta red ha permitido posicionar a la República Dominicana como un referente regional en innovación vinculada a la economía azul. Hasta la fecha, SOS ha ejecutado el envío de biomasa de sargazo a más de 15 países, en distintos formatos y para múltiples aplicaciones. Más allá de la exportación de una materia prima, y aprovechando las ventajas que ofrece el país en capacidad de manufactura, conectividad global, infraestructura logística y talento humano, SOS Biotech ha consolidado una plataforma que impulsa de forma tangible esta nueva bioeconomía desde el Caribe.
A través de estas operaciones, SOS no solo contribuye al posicionamiento de la República Dominicana como líder regional en innovación sostenible, sino que también genera empleos formales, fomenta el desarrollo y transferencia tecnológica y activa sectores clave de la economía nacional.
En un contexto global donde se busca reducir la dependencia de materias primas fósiles, el Caribe tiene la oportunidad de liderar con base en sus propios recursos. La economía azul representa una vía estratégica de desarrollo sostenible. Según estimaciones del Banco Mundial, la economía azul global representa más de USD $3 billones de dólares anuales (USD $3 trillones en el sistema americano) y, en América Latina y el Caribe, puede generar más de USD $400 mil millones de dólares al año si se implementan estrategias adecuadas. Para República Dominicana, el potencial supera los USD $8 mil millones de dólares anuales, con la posibilidad de generar más de 250,000 empleos directos en sectores como biotecnología marina, saneamiento ambiental y acción climática, acuacultura y energías renovables oceánicas.
En ese escenario, desde el Caribe estamos demostrando que es posible construir industrias nuevas que no solo mitiguen impactos ambientales, sino que generen valor agregado, empleo de calidad y posicionamiento global. Nuestra experiencia con SOS Biotech es ejemplo de esto: desde República Dominicana, estamos liderando la biotecnología azul con soluciones exportables y científicamente validadas.
Detrás de cada avance hay una convicción: el Caribe no está condenado a gestionar crisis, sino capacitado para liderar soluciones. Con ciencia aplicada, colaboración intersectorial y una visión industrial, podemos transformar retos complejos en oportunidades sostenibles —en oportunidades globales.
La sostenibilidad no se sostiene sola. Se construye sobre decisiones con propósito, tecnologías con impacto y alianzas que trascienden fronteras.
Y cuando todo eso se une, lo sostenible no solo se mantiene. Se escala.
En próximas entregas explicaremos cómo esta visión ha transformado normativas, políticas públicas, industrias y comunidades, así como también abordaremos otros temas relacionados.
Sobre el autor:
Andrés Bisonó León es fundador y CEO de SOS Carbon y SOS Biotech, empresas pioneras en soluciones climáticas y biotecnología azul en el Caribe. Lideró el desarrollo y operación de equipos marinos patentados para la gestión de algas invasoras en altamar, así como su transformación industrial en productos de valor agregado. Bajo su liderazgo, SOS ha escalado operaciones internacionales y establecido un portafolio de productos que impulsa la economía azul.
Es egresado del MBA del Massachusetts Institute of Technology, MIT Sloan School of Management (2023), con formación en Ingeniería Mecánica y Finanzas por Drexel University. El trabajo de SOS ha sido reconocido por instituciones como el MIT Legatum Center, MIT PKG Center, World Economic Forum, Uplink, The Economist, Seeding the Future Foundation, Schmidt Marine, ONU Mujeres Caribe, ProIndustria RD, Forbes Centroamérica, Hatch Blue, entre otras.
