Santo Domingo, República Dominicana.— El Gobierno dominicano proyecta destinar alrededor de US$2,300 millones durante 2026 a subsidiar la electricidad y los combustibles, financiar programas sociales y respaldar la producción agrícola, en un esquema de apoyo estatal que busca contener los costos de los servicios y mitigar presiones sobre los hogares y los sectores productivos.
El presidente Luis Abinader informó que el subsidio eléctrico alcanzaría unos US$1,570 millones al cierre del año, mientras que las ayudas destinadas a los combustibles ascenderían a aproximadamente US$628 millones.
La mayor partida corresponde a la electricidad, cuyo subsidio permite mantener congeladas las tarifas desde 2022, según explicó el mandatario. El gasto refleja el esfuerzo fiscal necesario para sostener los precios regulados del servicio en un contexto de aumento de la demanda eléctrica.
A estos recursos se suman entre US$550 millones y US$565 millones para programas sociales y transferencias, incluidos unos US$58 millones para el programa Bono Luz, que beneficia a 617,000 familias. El Gobierno también destina cerca de US$35 millones a proteger los fertilizantes utilizados en la producción agrícola.
El consumo determina cuánto paga cada usuario
Aunque la tarifa eléctrica permanece sin variaciones desde 2022, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, aclaró que las facturas pueden aumentar cuando los usuarios incrementan su consumo y pasan a un tramo tarifario superior.
Según los valores citados por el funcionario, los clientes que consumen hasta 200 kilovatios hora (kWh) pagan RD$6.09 por kWh, equivalentes a unos 9.6 centavos de dólar. Para los usuarios cuyo consumo supera los 700 kWh, el precio asciende a RD$13.09 por kWh, alrededor de 20.5 centavos de dólar.
La diferencia entre ambos niveles explica por qué una factura puede subir aun cuando no haya cambiado la tarifa: un mayor consumo puede situar al usuario en un tramo con un precio por kilovatio hora más elevado.
La evolución de la demanda constituye, por tanto, un factor relevante para el costo que enfrentan los hogares y para las necesidades de abastecimiento del sistema eléctrico.
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Menor participación del fuel oil en la generación
Santos también destacó los cambios registrados en la matriz de generación eléctrica dominicana. De acuerdo con las cifras presentadas, el fuel oil representaba el 88% de la generación en 2000, pero su participación se redujo al 9%, tras la incorporación de gas natural, carbón y fuentes renovables.
La transformación refleja una menor participación de ese combustible en la producción eléctrica y una composición diferente de las fuentes utilizadas para atender la demanda nacional.
Más hogares utilizan aire acondicionado
Abinader atribuyó parte del aumento del consumo eléctrico a las altas temperaturas y a la expansión del uso de electrodomésticos, especialmente los equipos de aire acondicionado.
Según los datos de la Encuesta Nacional de Hogares citados por el presidente, la proporción de viviendas con aire acondicionado pasó de 7.4% en 2017 a 20% en 2024.
Este crecimiento amplía la cantidad de hogares que utilizan equipos de refrigeración y ayuda a explicar la presión adicional sobre la demanda eléctrica, particularmente durante los periodos de temperaturas elevadas.
El esquema de subsidios busca mantener contenidas las tarifas y apoyar a las familias mediante transferencias sociales, mientras el consumo y las necesidades de generación siguen siendo factores centrales para el funcionamiento y el financiamiento del sistema eléctrico.

