La transmisión eléctrica volvió a colocarse entre las principales prioridades de la agenda energética de América Latina, impulsada por el crecimiento acelerado de las energías renovables y la necesidad de ampliar la capacidad de las redes para transportar esa nueva generación hacia los centros de consumo.
Mientras países como Argentina, México, Brasil, Chile y Perú anunciaron inversiones multimillonarias para ampliar sus sistemas de transmisión, República Dominicana concentra su estrategia en fortalecer la infraestructura del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) mediante la expansión de redes, subestaciones y la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías.
El análisis, elaborado por Energía Estratégica, identifica a las principales empresas transmisoras de la región y concluye que la capacidad de las redes será determinante para definir qué mercados podrán continuar incorporando energías renovables y cuáles enfrentarán restricciones operativas.
El reto dominicano: reforzar la red para absorber más renovables
En el caso dominicano, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) mantiene un papel central como responsable de operar, mantener y desarrollar la red nacional de alta tensión.
El informe señala que el principal desafío del país consiste en ampliar la infraestructura de transmisión y las subestaciones para responder al crecimiento de la demanda eléctrica y permitir la entrada de nuevos proyectos de generación renovable.
En ese contexto, destaca que la Superintendencia de Electricidad (SIE) ha vinculado los planes de expansión de ETED con el desarrollo de nuevos parques renovables en las regiones Noroeste y Sur, mediante la construcción de líneas de 345 kilovoltios (kV) y 138 kV, consideradas necesarias para que esas plantas puedan inyectar energía al sistema.
Te podría interesar: ETED contratará en agosto 600 MW de almacenamiento de energía, la mayor incorporación de baterías del Caribe
Las baterías emergen como un nuevo componente del sistema
Uno de los aspectos más relevantes identificados por el análisis es el avance de ETED en el diseño de un esquema que permita incorporar inversión privada en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS).
La iniciativa contempla un dimensionamiento referencial de hasta 600 megavatios (MW) y 1,200 megavatios hora (MWh) de almacenamiento, con el propósito de incrementar la flexibilidad operativa del SENI, fortalecer la estabilidad de la red y facilitar la integración de una mayor proporción de generación renovable.
El documento plantea que el almacenamiento energético comienza a convertirse en un complemento de la transmisión eléctrica, al permitir gestionar la variabilidad propia de tecnologías como la energía solar y eólica.
La región acelera inversiones para eliminar cuellos de botella
El estudio muestra que la expansión de las redes de transmisión se ha convertido en un objetivo común en América Latina.
Argentina puso en marcha un plan superior a US$6,600 millones para construir 5,610 kilómetros de nuevas líneas de transmisión.
México anunció inversiones por US$8,177 millones, destinadas a desarrollar 275 nuevas líneas y 524 obras en subestaciones, mientras que Brasil avanza con una subasta valorada en R$8,900 millones, que contempla 1,866 kilómetros adicionales de líneas y nueva capacidad de transformación.
En Chile, el informe advierte que más del 70% de los proyectos de transmisión en desarrollo presentan retrasos, situación que limita la incorporación de nueva generación renovable y aumenta los vertimientos de energía.
Transmisión, pieza clave de la transición energética
El análisis concluye que la expansión de las redes eléctricas será uno de los factores decisivos para sostener la transición energética en la región.
En el caso de República Dominicana, la combinación de nuevas líneas de transmisión, ampliación de subestaciones y sistemas de almacenamiento con baterías busca preparar al sistema eléctrico para absorber el crecimiento previsto de las energías renovables y responder a una demanda de electricidad cada vez mayor.
Además de ETED, el documento identifica como actores fundamentales del sistema eléctrico dominicano al Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC-SENI), la Comisión Nacional de Energía (CNE), la Superintendencia de Electricidad (SIE) y el Ministerio de Energía y Minas (MEM), instituciones responsables de la planificación, regulación y operación del mercado eléctrico nacional.
