La República Dominicana, bajo su política de cielos abiertos y reformas en la aviación civil, ha consolidado un liderazgo en el Caribe mediante la liberalización del transporte aéreo. Desde la actualización de la Ley de Aviación Civil en 2006, se permite hasta la sexta libertad del aire para pasajeros y la séptima en carga, además de admitir aerolíneas con capital 100% extranjero como operadores nacionales.
El país cuenta con 7 aeropuertos internacionales que recibieron 19.6 millones de pasajeros en 2025 y más de 5.8 millones en los primeros meses de 2026. A esto se suman 79 instrumentos de servicios aéreos suscritos, incluidos 18 acuerdos bilaterales con Centroamérica y Sudamérica, y autorizaciones de sexta libertad con 9 países sudamericanos. El turismo, motor clave de la economía nacional, se beneficia directamente de esta expansión.
En el ámbito regional, la República Dominicana ha apoyado iniciativas de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC), como el Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos de 2010 y el Memorándum de Entendimiento sobre carga aérea. También ha participado en encuentros de integración, como el organizado por el SICA en 2013 y la reunión del Gran Caribe en Santo Domingo en 2024. Actualmente, cuatro operadores nacionales realizan vuelos regulares hacia Norteamérica, Sudamérica y el Caribe.
Los beneficios de la integración incluyen mayor conectividad y oportunidades de mercado, aunque persisten desafíos: revisar acuerdos bilaterales para armonizar políticas, superar diferencias regulatorias, mejorar infraestructura aeroportuaria y simplificar trámites de visados.
La liberalización progresiva exige equilibrio entre competencia y protección de aerolíneas nacionales. Siguiendo el ejemplo de la Unión Europea, se busca avanzar mediante consenso y cooperación, garantizando un transporte aéreo más eficiente y competitivo en la región.
