Exposostenible 2025, la primera feria de sostenibilidad del país, ha marcado un preámbulo para un cambio profundo en la forma en que concebimos el desarrollo de la República Dominicana. ¿Cómo? A través del impulso de la economía verde, el fomento de la innovación sostenible y el fortalecimiento de las alianzas público-privadas.
EH+ habló con Samuel Sena, presidente del Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (Codessd), entidad que ha promovido ese evento, motor de desarrollo económico y social. Sobre todo, de ente movilizador de la sostenibilidad en la República Dominicana.

En un contexto de crecientes desafíos internacionales, ¿qué papel juega la sostenibilidad en el desarrollo económico y social de Santo Domingo?
La sostenibilidad en la República Dominicana no es opcional, es esencial. Ante la incertidumbre global, ya sea por el cambio climático, disrupciones logísticas o crisis económicas, las ciudades que apuesten por la resiliencia y la innovación sostenible serán las que prosperen. Para Santo Domingo, esto significa invertir en energías limpias, infraestructura verde, movilidad urbana eficiente y en capacitar a nuestra gente para los empleos del futuro.
¿Cómo se puede trabajar en sostenibilidad dentro de un contexto internacional adverso?
Hay que ser estratégicos. En la sostenibilidad en la República Dominicana apostamos por modelos de colaboración internacional que incluyan transferencia tecnológica, financiamiento climático y alianzas con ciudades sostenibles del mundo. También estamos identificando fondos verdes y organismos multilaterales que estén alineados con nuestras metas locales.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que enfrenta Santo Domingo en su camino hacia la sostenibilidad y cómo planea superarlos?
Los principales retos para la sostenibilidad en la República Dominicana son la falta de planificación urbana, el manejo inadecuado de residuos, y una brecha en la educación ambiental. Para superarlos, necesitamos voluntad política, inversión estratégica y participación ciudadana. Desde el Codessd, estamos impulsando reformas regulatorias, alianzas educativas y proyectos piloto en comunidades que demuestren que el cambio es posible.
¿Cómo se asegura el Codessd de que las prácticas sostenibles adoptadas sean equitativas y beneficien a todos los sectores de la sociedad?
La equidad es un pilar central. Nos aseguramos de ello mediante mesas de trabajo multisectoriales, donde están representadas las comunidades vulnerables, el sector privado, la academia y el gobierno. Además, exigimos que los proyectos sostenibles incluyan métricas de impacto social, como la generación de empleo digno, acceso a servicios básicos y participación comunitaria. La sostenibilidad no es solo ambiental: también es social y económica.

¿Cuál es la inversión necesaria y qué planificación conjunta público-privada se tiene que hacer?
Estamos hablando de una inversión estimada en más de US$800 millones en los próximos diez años, destinados a infraestructura resiliente, movilidad eléctrica, reciclaje, agua y educación ambiental. La clave es una planificación público-privada en donde el gobierno facilite regulaciones claras y estímulos, y el sector privado aporte innovación y capital. El Codessd actúa como articulador de esos intereses para garantizar que el impacto sea tangible y medible.
Estamos hablando de una inversión estimada en más de US$800 millones en los próximos DIEZ años, destinados a infraestructura resiliente, movilidad eléctrica, reciclaje, agua y educación ambiental.
¿Qué sectores económicos consideras que tienen el mayor potencial para adoptar prácticas sostenibles en la región?
El turismo sostenible, la agricultura inteligente, la construcción ecológica, y la movilidad urbana son sectores con altísimo potencial. Por ejemplo, en turismo, estamos viendo inversiones en ecohoteles y rutas ecoturísticas. En agricultura, ya se están adoptando tecnologías de riego eficiente y bioinsumos. En construcción, el auge de los edificios certificados LEED es una señal del cambio.
¿Cómo planea el Codessd involucrar a la comunidad empresarial, el gobierno y la sociedad civil en la implementación de soluciones sostenibles?
Con liderazgo, diálogo constante y resultados. A través de foros, comisiones técnicas y espacios como la misma Expo Sostenible, generamos consenso y construimos hoja de ruta con metas claras. Además, apostamos por la creación de ciertos incentivos económicos para la empresa privada, mientras capacitamos a la sociedad civil en sostenibilidad urbana y empoderamos a los gobiernos locales para ejecutar proyectos.
¿Qué tipo de innovaciones y tecnologías sostenibles se han exhibido en la Expo y qué impacto espera que tengan en la región?
Este año hemos visto soluciones desde paneles solares flotantes, sistemas de reciclaje con inteligencia artificial, hasta tecnologías de captura de carbono y movilidad eléctrica comunitaria. El impacto será múltiple: reducción de la huella de carbono, creación de empleos verdes y fortalecimiento de cadenas de valor sostenibles. Queremos que esta Expo sea la semilla de un nuevo ecosistema de innovación ambiental.
¿Cómo se medirá el éxito de Expo Sostenible 2025 y qué indicadores clave de rendimiento se utilizarán?
El éxito se medirá por el nivel de implementación posterior a la Expo. Algunos indicadores clave serán:
- Número de proyectos sostenibles iniciados.
- Inversiones comprometidas y ejecutadas.
- Empleos verdes generados.
- Cantidad de empresas que adopten estándares sostenibles.
- Participación ciudadana y percepción pública del evento.
¿Cómo conseguir que este evento sea catalizador para un cambio en el medio y largo plazo?
Lo lograremos institucionalizando las recomendaciones que surgen del evento. Cada compromiso asumido por una empresa o institución será monitoreado, y daremos seguimiento a través de un observatorio de sostenibilidad que lanzaremos en conjunto con la academia y la sociedad civil. Queremos que lo que empieza en la Expo se traduzca en políticas públicas, modelos de negocio y transformaciones reales.

Lanzaremos un observatorio de sostenibilidad en conjunto con la academia y la sociedad civil, expresó Sena.
