Startup china desafía a Tesla con camión eléctrico y prepara salida a bolsa en EE.UU.

La empresa china Windrose Electric busca posicionarse como uno de los nuevos competidores de Tesla en el mercado de los camiones eléctricos de carga pesada. La compañía anunció sus planes de cotizar en Estados Unidos antes de finalizar el año mediante una fusión con una sociedad de adquisición con propósito específico (SPAC), operación con la que espera alcanzar una valoración empresarial de al menos US$2,000 millones y recaudar más de US$200 millones.

La estrategia llega en un momento en que el mercado mundial de transporte pesado acelera, aunque de forma gradual, su transición hacia la electrificación, impulsada por el aumento de los costos del diésel y el crecimiento del interés por vehículos de menores emisiones.

El director ejecutivo de Windrose, Wen Han, aseguró que el objetivo de la compañía es convertirse en un actor dominante en este segmento.

“Nos gustaría dominar la electrificación del mercado de camiones. Tenemos que acabar con el diésel. Ese es el enemigo”, afirmó al diario Financial Times.

Compite con Tesla pese a los aranceles

La empresa comenzó este año a exportar desde China su camión eléctrico de carga pesada hacia Estados Unidos, pese al aumento de los aranceles sobre productos chinos.

Según Han, los gravámenes no representan una barrera suficiente para impedir la entrada de la compañía al mercado estadounidense, debido a sus menores costos de producción y a su tecnología de carga rápida.

Windrose informó que pagó un arancel de 64 % por el primer camión que importó a Estados Unidos en abril, además de otros impuestos sobre componentes fabricados en China. No obstante, indicó que posteriormente recibió algunos reembolsos relacionados con aranceles que la Corte Suprema estadounidense declaró ilegales.

Mayor autonomía que el Tesla Semi

Uno de los principales argumentos comerciales de Windrose es el desempeño de su modelo Global E700.

La empresa afirma que su camión ofrece una autonomía de 416 millas con un precio de US$285,000, mientras que el Tesla Semi con autonomía de 325 millas cuesta US$260,000 y la versión de 500 millas alcanza los US$290,000.

Según la compañía, incluso incorporando el impacto de los aranceles, su vehículo mantiene un menor costo por milla recorrida frente al modelo de Tesla.

La electrificación avanza, aunque aún representa una pequeña parte del mercado

Pese al creciente interés por este tipo de vehículos, los camiones eléctricos continúan siendo una porción reducida del mercado mundial.

De acuerdo con cifras citadas de la Agencia Internacional de Energía (AIE), las ventas de camiones eléctricos en Estados Unidos aumentaron 25 % durante el último año, hasta alcanzar 17,000 unidades.

Sin embargo, estos vehículos representan menos del 5 % del mercado tanto en Estados Unidos como en Europa. En contraste, China muestra un nivel de adopción considerablemente mayor, donde los camiones eléctricos ya concentran el 37 % del mercado.

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Expansión internacional con producción ligera

Fundada en 2022, Windrose tiene su sede en Bélgica, aunque la mayor parte de sus 113 empleados trabaja en China.

La empresa ha puesto en circulación 36 camiones en Europa, América del Norte, América del Sur y Asia, y proyecta fabricar 1,000 unidades antes de finalizar el año para atender esos mercados.

Su estrategia industrial se basa en reducir costos mediante alianzas con fabricantes locales para el ensamblaje de los vehículos, evitando construir plantas propias.

Además, asegura haber simplificado significativamente el diseño de sus camiones.

Mientras un camión diésel convencional utiliza alrededor de 18,500 piezas, el modelo desarrollado por Windrose emplea menos de 600 componentes, lo que le permitió reducir el tiempo de desarrollo del vehículo a apenas dos años.

En Estados Unidos, la empresa firmó una alianza con Xos Trucks para encargarse de la distribución, ventas y servicio posventa, mientras que en otros mercados trabaja con operadores logísticos como Kuehne+Nagel.

Aún enfrenta el reto de ganar credibilidad

Pese a sus planes de expansión, Windrose continúa siendo un actor emergente dentro del mercado global.

Hasta el momento solo ha importado dos camiones a Estados Unidos y espera la llegada de tres unidades adicionales durante las próximas semanas.

En contraste, Tesla inició recientemente la producción en masa de su planta en Nevada, con capacidad para fabricar 50,000 unidades del Tesla Semi, mientras que BYD continúa siendo el único fabricante chino con ventas acumuladas superiores a 100 camiones eléctricos en el mercado estadounidense.

La compañía también ha enfrentado cuestionamientos por denuncias de antiguos empleados relacionadas con salarios impagos.

Han reconoció que la empresa atravesó dificultades financieras y que “casi desapareció como compañía” el año pasado, aunque aseguró que logró estabilizar su situación tras obtener nuevos recursos mediante la comercialización de sus vehículos.

Desde el lado de los clientes, la aceptación aún es cautelosa.

El director ejecutivo de Hight Logistics, Rudy Díaz, quien ordenó la compra de 15 Tesla Semi, afirmó que no contempla adquirir unidades de Windrose debido a su corta trayectoria.

“No lleva el tiempo suficiente en el mercado como para demostrar que es una compañía en la que me gustaría confiar”, señaló.

No obstante, socios tecnológicos de la empresa consideran que su principal fortaleza radica en la eficiencia del diseño. Simon Smith, director ejecutivo de Voltempo, destacó que el camión fue desarrollado para ofrecer mayor autonomía, mejorar la eficiencia energética y permitir una recarga más rápida, características con las que Windrose busca ganar espacio en un mercado que avanza, de forma gradual, hacia la electrificación del transporte pesado.

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