Subsidios a combustibles y electricidad podrían requerir RD$90,000 millones adicionales

Los subsidios a los combustibles y al sector eléctrico podrían representar una presión adicional cercana a RD$90,000 millones sobre las finanzas públicas dominicanas si persisten las tensiones geopolíticas y los elevados costos energéticos internacionales.

La advertencia fue realizada por el economista y asesor económico Henri Hebrard durante el panel “Energía después del shock: costos, resiliencia y adaptación empresarial”, celebrado en el marco de Visión de Negocios 2026, organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR).

Durante su intervención, Hebrard recordó que la energía constituye uno de los pilares fundamentales de la competitividad económica, por lo que garantizar su disponibilidad y estabilidad de precios sigue siendo una prioridad para cualquier estrategia de crecimiento.

“Si no tienes energía o si tienes energía costosa, no vas a tener competitividad”, afirmó.

Sin embargo, señaló que el actual esquema de subsidios enfrenta crecientes desafíos de sostenibilidad fiscal.

Explicó que desde marzo de 2022 el Gobierno ha implementado mecanismos para contener el impacto de los aumentos internacionales de los combustibles sobre los consumidores, una medida que ha evitado mayores incrementos en los precios locales, pero que también ha generado importantes compromisos presupuestarios.

Según detalló, el presupuesto de este año contempla aproximadamente RD$12,000 millones para subsidios a combustibles y alrededor de RD$85,000 millones destinados a cubrir déficits del sistema eléctrico.

No obstante, advirtió que el escenario podría cambiar significativamente si continúan las presiones sobre los mercados energéticos internacionales.

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En ese caso, estimó que los subsidios a combustibles podrían aumentar entre RD$50,000 millones y RD$60,000 millones adicionales, mientras que las transferencias al sector eléctrico podrían elevarse desde los RD$85,000 millones previstos hasta cerca de RD$120,000 millones.

“Ahí tenemos aproximadamente RD$50,000 millones adicionales por combustibles y cerca de RD$40,000 millones adicionales por electricidad”, explicó.

A juicio del economista, esta situación evidencia la necesidad de revisar la estructura de subsidios y avanzar hacia esquemas más sostenibles y focalizados.

Hebrard sostuvo que los subsidios no son necesariamente negativos, pero que su efectividad depende de su diseño.

En ese sentido, propuso cuatro principios básicos para que un subsidio cumpla adecuadamente su función: estar focalizado en la población objetivo, tener una duración limitada, estar condicionado al cumplimiento de objetivos específicos y contar con mecanismos de administración eficientes.

“Cuando los subsidios presentan problemas, normalmente es porque falló alguno de esos elementos”, indicó.

El especialista también consideró que la coyuntura actual podría convertirse en una oportunidad para impulsar reformas pendientes dentro del sector energético.

Según explicó, los períodos de presión fiscal suelen obligar a revisar mecanismos que en condiciones normales tienden a mantenerse sin modificaciones.

Para Hebrard, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la protección de los consumidores, la sostenibilidad fiscal y la necesidad de mantener condiciones favorables para la inversión y el crecimiento económico.

A su juicio, la evolución de los mercados energéticos durante los próximos meses determinará en gran medida el nivel de presión que deberán absorber las finanzas públicas dominicanas y la urgencia de implementar ajustes estructurales en el sistema.

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