Artículo escrito por Jorge Lenderborg.
Recientemente, el presidente Luis Abinader informó sobre la posible existencia de una reserva de 100 millones de toneladas de tierras raras en la República Dominicana. Este hallazgo ha generado gran expectativa debido a la creciente demanda mundial de estos elementos estratégicos, utilizados en tecnología, defensa y energías renovables. Sin embargo, detrás de este descubrimiento existen desafíos técnicos, económicos y temporales que merecen un análisis detallado.
Las tierras raras no son “raras” en términos de abundancia, sino porque su extracción y refinamiento son complejos. Se dividen en dos categorías:
- Tierras Raras Ligeras (LREE): lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), samario (Sm).
- Tierras Raras Pesadas (HREE): europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy), holmio (Ho), erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yb), lutecio (Lu), itrio (Y).
En términos de mercado, los precios varían enormemente. Algunos valores de referencia en dólares por tonelada son:
- Neodimio (Nd): $60,000
- Terbio (Tb): $900,000
- Disprosio (Dy): $450,000
- Óxidos mixtos de tierras raras: entre $10,000 y $30,000
Uno de los puntos clave es que, aunque un yacimiento contenga 100 millones de toneladas de material bruto, solo una fracción corresponde a óxidos de tierras raras (TREO). Normalmente, la concentración de TREO en un depósito oscila entre 1% y 5%. Esto significa que, en el mejor de los casos, podrían extraerse entre 1 y 5 millones de toneladas de TREO.
Sin embargo, no todo el TREO se convierte en elementos utilizables, ya que el refinamiento es complejo y costoso. Para que una explotación sea viable, la concentración debe superar el 5% del material bruto, algo poco común.
La extracción de tierras raras es una de las actividades mineras más costosas. Según estimaciones, el costo de extracción y procesamiento puede rondar los $10,000 a $30,000 por tonelada de TREO.
A un costo promedio de $20,000 por tonelada, significa que extraer solo 1.5 millones de toneladas de TREO podría costar hasta 30 mil millones de dólares en varias décadas.
Aunque el hallazgo de tierras raras en la República Dominicana es una noticia emocionante, hay tres factores que lo hacen una tarea titánica:
El tiempo del proceso – En promedio, desarrollar una mina de tierras raras puede tardar entre 20 y 50 años, desde la exploración hasta la explotación comercial.
El alto costo de la extracción – La inversión inicial y los costos operativos pueden superar los 30 mil millones de dólares, lo que requiere socios estratégicos y una infraestructura adecuada.
La concentración del mineral – Para que la explotación sea rentable, la concentración debe superar el 5% del material bruto, algo que no es común en estos depósitos.
En definitiva, aunque la República Dominicana podría estar sentada sobre una gran reserva de tierras raras, convertir ese hallazgo en un negocio viable es un desafío que dependerá de factores geológicos, económicos y políticos en los próximos 20 a 50 años.

