Tras apuesta de Chevron, otras petroleras de EE. UU. vuelven a mirar Venezuela

El anuncio de una inversión de más de US$7,000 millones de Chevron en Venezuela está siendo seguido por nuevos movimientos de compañías petroleras estadounidenses en la Faja del Orinoco, en una señal de renovado interés por una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo.

Chevron prevé utilizar el flujo de caja generado por sus operaciones actuales en Venezuela para financiar durante los próximos cinco años una expansión que llevaría su producción en el país desde unos 280,000 barriles diarios hasta aproximadamente 600,000 barriles diarios en 2031.

El movimiento de la petrolera estadounidense ocurre mientras Continental Resources avanza en un posible proyecto en el bloque Ayacucho 2 y ExxonMobil mantiene conversaciones sobre un eventual regreso a Venezuela, casi dos décadas después de abandonar el país.

El conjunto de estos movimientos coloca nuevamente a la Faja del Orinoco en el radar de las grandes compañías petroleras estadounidenses y abre interrogantes sobre la capacidad de Venezuela para convertir sus enormes recursos de crudo pesado en una recuperación sostenida de la producción.

Chevron apuesta por ampliar su producción

A principios de septiembre, Chevron confirmó que invertirá más de US$7,000 millones en Venezuela durante los próximos cinco años con el objetivo de más que duplicar su producción.

La compañía ha indicado que no recurrirá a capital externo para financiar la expansión. Los recursos provendrán del flujo de efectivo generado por sus tres empresas conjuntas que ya operan en Venezuela, según explicó su CEO, Mike Wirth.

La meta es alcanzar unos 600,000 barriles diarios en 2031, frente a los cerca de 280,000 barriles diarios actuales. Para ello, Chevron también prevé aumentar significativamente el número de equipos de perforación utilizados en el país.

La compañía estima además que, una vez alcanzado ese nivel, podría mantener una producción de entre 600,000 y 700,000 barriles diarios durante cinco a diez años, apoyada en la magnitud de los recursos disponibles.

El Orinoco vuelve a atraer a las petroleras

El interés no se limita a Chevron.

Continental Resources, uno de los principales productores privados de petróleo y gas de Estados Unidos, firmó un memorando de entendimiento con PDVSA para avanzar en el desarrollo del bloque Ayacucho 2, ubicado en la Faja del Orinoco.

El área tendría alrededor de 30,000 millones de barriles de recursos in situ, de acuerdo con la información divulgada sobre el proyecto. Continental busca avanzar hacia un contrato de participación productiva y sus ejecutivos han señalado que una primera producción podría comenzar en aproximadamente 18 meses, aunque el proyecto todavía requiere estudios y un acuerdo definitivo.

El eventual ingreso de Continental representaría la llegada de una compañía que hasta ahora no tenía operaciones en Venezuela a una de las zonas petroleras de mayor escala del país.

ExxonMobil evalúa un posible regreso

ExxonMobil también ha avanzado en conversaciones sobre un posible retorno a Venezuela, casi dos décadas después de abandonar el país tras la nacionalización de sus activos.

La compañía ha mostrado interés en Petromonagas, anteriormente conocida como Cerro Negro, y en áreas del bloque Carabobo, según fuentes citadas por Reuters.

Petromonagas fue uno de los principales proyectos venezolanos de Exxon antes de su salida en 2007 y cuenta con uno de los pocos mejoradores capaces de transformar el crudo extrapesado del Orinoco en productos de mayor valor comercial.

Un eventual regreso de Exxon todavía depende de negociaciones y de las condiciones contractuales que se establezcan. Sin embargo, el interés de sus equipos técnicos refleja el cambio que comienza a producirse alrededor de los activos petroleros venezolanos.

Más demanda para equipos y servicios petroleros

El renovado interés también comienza a generar actividad fuera de los campos petroleros.

Desde Estados Unidos han aumentado los envíos hacia Venezuela de equipos petroleros, bombas, camiones y taladros usados, destinados a operaciones en puertos como Guanta y Maracaibo.

Una recuperación significativa de la producción venezolana requeriría no solo capital de las grandes petroleras, sino también servicios de ingeniería, perforación, transporte, mantenimiento y tecnología.

Una apuesta que depende de la generación de caja

Chevron mantiene una posición distinta a la de las compañías que estudian regresar o ingresar por primera vez a Venezuela. La petrolera ya produce en el país y cuenta con operaciones capaces de generar el flujo de efectivo con el que pretende financiar su expansión.

Esa estrategia también vincula el ritmo de las nuevas inversiones con la capacidad de las empresas conjuntas de generar caja.

Mientras tanto, los movimientos de Continental Resources y ExxonMobil muestran que el interés estadounidense comienza a extenderse más allá de Chevron.

La incógnita ahora es cuánto de ese interés puede convertirse efectivamente en nueva producción. Venezuela dispone de enormes recursos petroleros, pero recuperar su capacidad productiva requiere inversiones sostenidas, infraestructura, equipos y condiciones contractuales que permitan mantener los proyectos en el largo plazo.

Para Chevron, el objetivo está definido: alcanzar unos 600,000 barriles diarios en 2031. Para Venezuela, el desafío es convertir el renovado interés de las petroleras en una recuperación sostenida de su industria.

Mira otros tags: