Donald Trump, expresidente de los Estados Unidos y actual candidato republicano para las elecciones de noviembre de 2024, prometió una drástica reducción en los costos de energía y una revitalización económica en caso de regresar a la Casa Blanca. Durante un acto de campaña en Asheville, Carolina del Norte, Trump delineó su plan económico, centrándose en la reducción de precios energéticos y la recuperación de la economía nacional, que según él, ha sido devastada por las políticas de la administración Biden-Harris.
En su discurso, Trump atacó directamente a la vicepresidenta Kamala Harris y al presidente Joe Biden, acusándolos de ser responsables de la inflación actual y de una economía en declive. “Con cuatro años de Harris, sus finanzas nunca se recuperarán”, advirtió el expresidente, sugiriendo que Estados Unidos podría enfrentarse a un colapso económico similar al “crack de 1929” si Harris y Biden permanecen en el poder.
Sector energético
El sector energético fue uno de los pilares de las promesas de Trump. El candidato republicano aseguró que su enfoque en los recursos fósiles, particularmente el fracking, permitirá reducir los precios de la electricidad a la mitad. Criticó las amenazas de Harris de prohibir esta práctica, advirtiendo que tal medida aumentaría los costos energéticos y dañaría aún más la economía estadounidense.
Trump también reiteró su compromiso con un “boom económico” si gana las elecciones, argumentando que su regreso al poder traerá una rápida disminución de los precios y hará que Estados Unidos “sea asequible otra vez”. Este eslogan, una variante de su famoso lema “Hacer grande a EE.UU. otra vez”, busca resonar con los votantes que sienten el impacto de la inflación en su vida diaria.

Durante su discurso, Trump no dejó de lado sus críticas a la inmigración irregular, prometiendo la mayor deportación masiva en la historia del país si es reelegido. Acusó a la administración actual de permitir la entrada de “narcotraficantes y asesinos”, lo que ha contribuido, según él, al aumento de la criminalidad en Estados Unidos.
A pesar de los temas económicos que debían centrar el evento, Trump no pudo evitar los ataques personales y las críticas a sus oponentes, llamando “payaso” al gobernador de Minesota, Tim Walz, compañero de fórmula de Harris. Este tipo de retórica, aunque esperada en sus discursos, dejó a algunos republicanos preocupados por la falta de enfoque en propuestas concretas durante su campaña.
Trump también aprovechó para destacar su legado económico, recordando que cuando dejó la Casa Blanca no había inflación y que aplicó el “mayor recorte de impuestos de la historia”. Este énfasis en su gestión anterior contrasta con los recientes datos del Departamento de Trabajo de EE.UU., que informó que la inflación interanual alcanzó su nivel más bajo en más de tres años en julio, aumentando la expectativa de un posible recorte de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
Trump basa su campaña en promesas de recuperación económica y reducción de costos energéticos, utilizando su retórica habitual para atacar a sus oponentes y destacar su legado. A medida que se acercan las elecciones, su mensaje resuena especialmente en estados clave como Carolina del Norte, donde los votantes están atentos a las propuestas que puedan aliviar la presión económica que enfrentan diariamente.
