Turismo y sostenibilidad: Buceo, una oportunidad emergente para el destino La Romana

El turismo de buceo es una oportunidad emergente y sostenible para el destino La Romana. EH+ analiza en este reportaje las claves de esta oferta cada vez más solicitada por los turistas que llegan al país.

Son las seis de la mañana y al albor del día, una familia canadiense espera con prontitud en la bahía de Bayahibe. Todos portan trajes de neopreno y máscaras de buceo. Una embarcación de 29 pies de eslora está atracada allí.

Su tripulación, capitán, primer oficial, barman, chef, guía de snorkel les esperan, para que puedan disfrutar de una jornada única, privada y de lujo.

“Somos tres generaciones unidas por el regulador, la máscara y ese silencio que solo el mar profundo conoce y este destino es formidable porque nos ofrece la oportunidad de reunirnos a todos”, explica el más mayor.

Instructores certificados

El touroperador El Tour Caribe, recibe tour privados para este tipo de experiencias de lujo, donde los clientes están en el centro. Desde la atención de sus instructores certificados en la Asociación Profesional de Instructores de Buceo (PADI) hasta por el catering de un chef que vela por sus deseos culinarios en alta mar. Un servicio por el que ostentan el premio de TripAdvisor Excellence Awards desde desde 2012, año de su fundación y que ha tenido un fuerte incremento en el país.

“Nosotros recibimos en tours privados en 2024 de 1 enero hasta 31 de mayo 1,617 clientes. En 2025 en el mismo periodo recibimos 1,831 clientes. Un aumento de 214 clientes o de 13.23 %. Las principales nacionalidades son estadounidense, canadienses y de Reino Unido”, explica Lise Menard, buzo profesional, escritora infantil y cofundadora de esta empresa.

Ferias Internacionales

El destino La Romana favorecido por su posicionamiento como atractivo país en eventos internacionales como el DEMA Show, la feria más importante de la industria del buceo, en Las Vegas, Nevada, Estados  Unidos, con un promedio de siete mil asistentes y mil expositores, se ha posicionado como referente de buceo en el panorama internacional.

“Nuestra presencia en el DEMA Show es fundamental para reafirmar a La Romana como destino líder en el Caribe, que mueve a dos millones y medio de turistas al año, y que nos permite conectar con operadores de lujo internacionales”, señala Ana García-Sotoca, directora ejecutiva de la Asociación de Hoteles y del Clúster Turístico La Romana-Bayahibe.

Galeones antiguos

Para los que les fascinan las grandes historias, y no las hay mejores que las vividas en grandes galeones de madera flotantes durante los siglos XV y XVI, una época en el mundo estaba aún por descubrir, con hombres de coraje y espíritu temerario, pueden aventurarse hacia lo desconocido y sumergirse por las aguas del Santuario marino arrecifes del sureste.

Justo en frente del Dreams La Romana Resort se encuentra el Atlantic Princess, un antiguo transatlántico de pasajeros, de 30 pies de y 99 pies de largo, hundido como un arrecife artificial en mayo de 2009.

“En el Atlantic Princess se puede ver íntegramente el barco, también en el St. George. Sin embargo, en este último, es una inmersión avanzada ya que el naufragio se encuentra en 144 pies de agua”, señala la buzo Lise Menard.

Hay otros barcos submarinos de interés arqueológico. Uno es de ellos, son los restos de la embarcación del Capitán Kidd que, identificado con el nombre de “Quedagh Merchant”, fueron descubiertos en 2007 frente a la costa de la isla Santa Catalina, a menos de 10 pies de profundidad. Otro, es el Viva Shallow que, con aproximadamente 29 pies, unos 9 metros de profundidad, es uno de los sitios de buceo más bellos para principiantes, ya que pueden verse cañones piratas y un ancla antigua, además de muchas especies diferentes de peces y corales de colores.

Reto inmediato: preservación de la fauna autóctona

La fauna marina en Bayahibe es rica y diversa, incluyendo peces como peces anémona, peces loro, barracudas y morenas. También se pueden encontrar rayas águila, tortugas verdes y tortugas carey. Otros animales marinos incluyen pulpos, pulpos, langostas espinosas, peces león, peces trompeta y peces espada.

“En nuestros recorridos es frecuente ver tortugas verdes, e incluso nadar con ellas siempre con una distancia de seguridad.  Las rayas son muy grandes aquí, tenemos suerte de verlas y las anguilas de mar también. Por eso, el reto para preservar esta maravillosa fauna es lograr que, como ocurre en otros países fuera de Dominicana, no haya pesca en este Parque Nacional, porque por desgracia siguen pescando”, sostiene Menard.

Una experiencia única para conocer un área protegida que comprende la zona costero-marina desde San Pedro de Macorís hasta Cabo Engaño y que se extiende hasta el Canal de la Mona. Tiene un comanejo integrado por varias instituciones como el Gobierno, alcaldía, representantes de pescadores o multilaterales. Una innovadora alianza público-privada para este manejo de la segunda área protegida más grande del país, regulada por la Ley General sobre Medio Ambiente (Ley 64-00) y la Ley Sectorial de Áreas Protegidas (Ley 202-04). 

“Existen regulaciones, el problema es su implementación y la falta de control y vigilancia, así como su fiscalización cuando hay una situación determinada.  Hay técnicos muy preparados en el ministerio de Medio Ambiente, el problema es que el área protegida no tiene personal y ellos no tiene herramientas. No tienen embarcación o tiene problemas siempre la embarcación, pasando por ejemplo, por la falta de combustible para hacer la vigilancia”, señala Rita Sellares, Directora de la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (FUNDEMAR).

El arrecife de Bayahíbe, que se encuentra  800 metros de la costa, un lugar popular para avistamientos de pulpos, se ha visto mermado en su volumen de especies.

“Vemos pocos pulpos si comparamos con otras áreas del Caribe y esto es debido a la sobrepesca. Igual ocurre con los tiburones. El problema es la falta de concienciación hacia una pesca sostenible”, apunta Menard.

En opinión a fuentes consultadas, con una financiación de un 1% al monitoreo y protección del Parque, el mayor hándicap está en tener un control de la preservación de los recursos marinos.

“Desde FUNDEMAR hacemos monitoreo y trabajamos en la concienciación de la ciudadanía, esto hace que los propios usuarios protejan los recursos, pero probablemente los que vienen de otras áreas no tienen esa misma cultura de respeto, pero este es un problema, una carencia generalizada en todas las áreas del país”, apunta.

Con el propósito de fortalecer las acciones de persecución de los delitos ambientales y la aplicación de las leyes, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Miguel Ceara Hatton, trabaja junto con  el procurador de corte Francisco Contreras y otros 20 fiscales de la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Proedemaren).

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