La energía solar se consolidó como la tecnología renovable de mayor crecimiento en República Dominicana, al registrar un aumento acumulado de 806.6% en su capacidad instalada entre 2020 y junio de 2026, de acuerdo con cifras del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
Los datos muestran que solo entre 2025 y junio de 2026 la capacidad instalada de generación fotovoltaica aumentó en 100 megavatios (MW), fortaleciendo la participación de las fuentes limpias dentro de la matriz energética nacional y contribuyendo a la expansión de las energías renovables en el país.
El crecimiento de la energía solar contrasta con el comportamiento de otras tecnologías renovables durante el mismo período. Mientras la generación eólica registró un incremento acumulado de 30.2%, las fuentes de biomasa e hidroeléctrica no reportaron aumentos en su capacidad instalada.
En conjunto, la capacidad instalada de energías renovables en República Dominicana ya supera los 2,000 megavatios, reflejando una transformación progresiva de la matriz eléctrica nacional en momentos en que los mercados energéticos internacionales enfrentan incertidumbre derivada de tensiones geopolíticas y conflictos en Medio Oriente.
Para el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, uno de los principales desafíos del país consiste en continuar diversificando las fuentes de generación eléctrica con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y fortalecer la seguridad energética nacional.
La importancia de esta estrategia radica en que República Dominicana depende en gran medida de combustibles adquiridos en los mercados internacionales, situación que la hace vulnerable a fluctuaciones de precios y posibles interrupciones en el suministro provocadas por conflictos geopolíticos o eventos externos.
Según explicó el funcionario, la expansión de las energías renovables ha permitido que aproximadamente una cuarta parte de la energía consumida en el país provenga de fuentes limpias, contribuyendo a disminuir gradualmente la exposición a los riesgos asociados al petróleo y al gas natural.
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Un cambio impulsado por tendencias globales
El avance de las renovables en República Dominicana ocurre en un contexto internacional marcado por una acelerada transición energética.
De acuerdo con datos citados de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cerca del 80% de la población mundial vive en países dependientes de la importación de combustibles fósiles, una realidad que expone a aproximadamente 6,000 millones de personas a riesgos derivados de crisis energéticas internacionales.
Ante este escenario, organismos internacionales han proyectado una expansión significativa de las energías renovables durante las próximas décadas. Las estimaciones citadas indican que para 2030 las renovables podrían aportar alrededor del 65% de la electricidad mundial, mientras que para 2050 cerca del 90% de la generación eléctrica global debería provenir de fuentes limpias.
Actualmente, los combustibles fósiles continúan representando más del 80% de la producción energética mundial. Sin embargo, las fuentes renovables han ganado terreno de forma sostenida y ya aportan alrededor del 29% de la electricidad generada en el planeta.
El almacenamiento emerge como el próximo desafío
El desarrollo de las energías renovables también está impulsando el crecimiento de nuevas tecnologías asociadas al almacenamiento energético.
Según las proyecciones citadas en el informe, el mercado global de almacenamiento de energía mediante baterías podría mantener durante 2026 un ritmo de expansión similar al observado el año anterior, cuando registró un crecimiento cercano al 40%.
Las baterías se posicionaron entre las tecnologías energéticas de mayor expansión durante 2025, alcanzando una capacidad instalada global de 108 gigavatios, de acuerdo con datos atribuidos a Solis y la Agencia Internacional de la Energía.
Las perspectivas para América Latina también muestran una evolución acelerada. Según estimaciones citadas por Alba Min Ye, CEO de Solis para América Latina, el mercado regional de sistemas de almacenamiento energético podría pasar de 890 millones de dólares en 2024 a más de 6,300 millones de dólares en 2030, reflejando el creciente interés por tecnologías que permitan integrar una mayor proporción de energías renovables a los sistemas eléctricos.
En medio de un entorno internacional marcado por la volatilidad de los mercados energéticos, República Dominicana continúa apostando por la expansión de las fuentes renovables como una estrategia para fortalecer su seguridad energética, diversificar su matriz de generación y reducir gradualmente su dependencia de combustibles importados.
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