El Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (IE-UASD) planteó la necesidad de revisar la metodología utilizada para fijar los precios de los combustibles en República Dominicana, al considerar que existen elementos dentro del esquema de cálculo que podrían estar generando distorsiones en los precios finales pagados por los consumidores.
Según un análisis realizado por la entidad académica, las diferencias observadas entre los precios oficiales y los cálculos técnicos elaborados por el instituto representarían aproximadamente RD$391.15 millones en una sola semana, tomando como referencia los volúmenes de consumo proyectados para los distintos combustibles.
El estudio se enfoca particularmente en la estructura del Precio de Paridad de Importación (PPI), mecanismo utilizado como base para la determinación de los precios internos de los derivados del petróleo.
De acuerdo con el informe, las diferencias detectadas no responderían únicamente a factores asociados al comportamiento de los mercados internacionales, sino también a determinados componentes y supuestos incorporados dentro de la metodología de cálculo.
Por esa razón, el instituto recomienda revisar el modelo vigente para fortalecer la transparencia y asegurar que los precios reflejen con mayor precisión las condiciones reales del mercado.
El análisis también plantea la necesidad de evaluar algunos supuestos de compra utilizados dentro del esquema de fijación, así como revisar componentes que, según la institución, podrían no representar de manera adecuada la realidad del comercio internacional de combustibles.
Asimismo, propone una mayor transparencia en la composición de los precios y la eliminación de posibles cargos que considera no reglamentados dentro de la estructura del Gas Licuado de Petróleo (GLP).
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El estudio identifica precisamente al GLP como el combustible que presenta la mayor diferencia dentro de los cálculos realizados.
Según el documento, este producto muestra una diferencia estimada de RD$30.43 por galón entre el precio oficial y el resultado obtenido mediante los modelos técnicos aplicados por el instituto.
La entidad sostiene que parte de esta brecha estaría relacionada con supuestos de importación y componentes incorporados en la estructura de precios que no reflejarían con exactitud las condiciones vigentes en los mercados internacionales.
Además del GLP, el análisis presenta diferencias en otros combustibles de amplio consumo.
En el caso de la gasolina regular, la diferencia estimada asciende a RD$9.03 por galón, mientras que para la gasolina prémium se ubica en RD$7.20 por galón.
Por su parte, el gasoil óptimo registra una diferencia calculada de RD$4.76 por galón, mientras que el gasoil regular muestra una brecha de RD$0.40 por galón.
A partir de estos resultados, el instituto considera que existe espacio para revisar y actualizar algunos aspectos metodológicos relacionados con la determinación de precios.
El objetivo, según plantea el informe, no es únicamente ajustar los cálculos, sino fortalecer la transparencia del sistema y mejorar la comprensión pública sobre la forma en que se construyen los precios de los combustibles.
Uno de los aspectos que destaca el estudio es que, para la semana evaluada, no se identificaron subsidios a los combustibles.
De acuerdo con el análisis, todos los productos examinados se encontraban por encima de los umbrales técnicos establecidos, por lo que no se verificó la existencia de compensaciones estatales destinadas a mantener artificialmente los precios por debajo de sus niveles de referencia.
Esta conclusión resulta relevante dentro del debate sobre los subsidios energéticos y el costo fiscal asociado a la estabilización de los combustibles.
Para el Instituto de Energía de la UASD, la discusión debe centrarse ahora en la revisión de la metodología utilizada para calcular el Precio de Paridad de Importación y en la necesidad de ofrecer mayor claridad sobre los componentes que integran el precio final que pagan consumidores, transportistas y empresas.
La entidad considera que una actualización del modelo contribuiría a reducir posibles distorsiones, fortalecer la confianza en el sistema de fijación de precios y mejorar la transparencia de uno de los mercados con mayor impacto sobre la economía nacional.
