La comunidad La Cidra, ubicada en las montañas de la provincia Santiago Rodríguez, cuenta desde este miércoles con una microhidroeléctrica comunitaria de 42 kilovatios, una infraestructura que suministrará energía limpia y confiable a 162 hogares y beneficiará a más de 800 personas, además de microempresas rurales, centros educativos, iglesias y el sistema de alumbrado público.
La obra fue desarrollada con una inversión total de RD$48.6 millones, como parte de una alianza entre instituciones públicas, organismos internacionales, el sector privado y la propia comunidad, con el objetivo de ampliar el acceso a la electricidad en una zona que durante décadas enfrentó limitaciones por la ausencia del servicio eléctrico convencional.
Durante el acto inaugural, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, destacó el alcance técnico del proyecto, concebido para garantizar un suministro estable mediante el aprovechamiento de los recursos hídricos de la zona.
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Infraestructura para garantizar el suministro eléctrico
El funcionario explicó que la microcentral requirió la instalación de más de 1,400 metros de tubería de 16 pulgadas, diseñada para transportar 3,600 galones de agua por minuto hasta la turbina que genera la electricidad.
Asimismo, el proyecto incluyó la construcción de 13 kilómetros de redes eléctricas, la colocación de 210 postes, 43 luminarias y 16 transformadores, infraestructura que permitirá distribuir la energía hacia las viviendas y demás instalaciones comunitarias.
Como parte del sistema también fueron instalados dos sistemas fotovoltaicos, complementando la generación hidroeléctrica y fortaleciendo la confiabilidad del suministro energético para la comunidad.
Alianza para impulsar la electrificación rural
Los recursos para desarrollar la obra fueron aportados mediante una alianza integrada por el Ministerio de Energía y Minas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), bajo la rectoría del Ministerio de Medio Ambiente, junto al Ministerio de Hacienda y Economía, Guakía Ambiente, Fundación Popular, la Presidencia de la República, la Asociación de Productores de La Cidra de Tomás y la propia comunidad.
Con la entrada en operación de esta infraestructura, los residentes dispondrán de un servicio eléctrico destinado no solo al consumo doméstico, sino también al fortalecimiento de microempresas rurales, centros educativos y espacios comunitarios, ampliando las oportunidades de desarrollo económico y social mediante el acceso a energía renovable.
El proyecto busca responder a una necesidad histórica de la comunidad, que durante años enfrentó restricciones por la falta de acceso a un sistema eléctrico convencional, incorporando ahora una solución basada en el aprovechamiento de recursos naturales disponibles en la zona.
