REPÚBLICA DOMINICANA. — El precio del petróleo podría alcanzar los US$140 por barril si continúan escalando los conflictos en Medio Oriente, advirtió el ingeniero Raúl Herrera, vicesecretario de Energía de la Fuerza del Pueblo, quien alertó sobre el impacto que un nuevo aumento del crudo tendría sobre los combustibles y los costos energéticos en República Dominicana.
Herrera señaló que el petróleo ya supera los US$100 por barril, un escenario que, según explicó, tiene especial sensibilidad para los países que no producen crudo y dependen de las importaciones para abastecer su mercado.
El dirigente opositor sostuvo que una escalada de las tensiones internacionales podría trasladarse a los precios de los derivados y aumentar las presiones sobre una economía como la dominicana, expuesta a las fluctuaciones del mercado internacional de hidrocarburos.
República Dominicana depende de importaciones
Herrera indicó que el 92% de los combustibles que adquiere República Dominicana procede de tres países.
Según los datos que presentó, Estados Unidos representa el 86% de esas compras, mientras Colombia aporta 3.5% y Países Bajos 2.5%. El 8% restante corresponde a adquisiciones realizadas en otros 19 países.
Esta estructura, de acuerdo con el especialista, expone al país a las variaciones que puedan producirse tanto en los precios internacionales del petróleo como en la disponibilidad de derivados.
El riesgo aumenta, según su planteamiento, cuando las perturbaciones geopolíticas afectan simultáneamente la producción, refinación o transporte de hidrocarburos.
Reservas estratégicas y presión sobre los derivados
Herrera explicó que el precio del crudo todavía no habría alcanzado los niveles proyectados por algunos analistas internacionales debido, entre otros factores, al uso de reservas estratégicas por parte de China y Estados Unidos.
El dirigente sostuvo que esos inventarios deberán ser repuestos durante el invierno, lo que podría generar una nueva presión sobre el mercado.
A esto agregó una reducción de derivados provenientes de las refinerías del Golfo, escenario que, según su planteamiento, podría contribuir a elevar nuevamente los precios internacionales de los combustibles.
La combinación de una eventual reposición de reservas y una menor disponibilidad de derivados es presentada por Herrera como uno de los elementos que podrían mantener la presión sobre el mercado petrolero.
Diésel supera los US$200 en mercados mayoristas
El ingeniero también llamó la atención sobre el comportamiento del diésel en los mercados mayoristas, señalando que su precio ha superado los US$200 por barril.
La relevancia del dato, según Herrera, está relacionada con el uso intensivo del diésel en actividades como transporte e industria, por lo que un aumento de su costo puede trasladarse a otros segmentos de la economía.
Desde esa perspectiva, una nueva escalada de los precios de los derivados podría añadir presiones sobre los costos de operación y, posteriormente, sobre los precios que enfrentan consumidores y empresas.
Herrera vinculó este posible efecto con mayores riesgos inflacionarios para República Dominicana, aunque la magnitud de ese impacto dependería de la evolución de los precios internacionales y de la respuesta del mercado local.
Te podría interesar: Petróleo a US$107.63 presiona los costos de República Dominicana
Pide racionamiento del consumo estatal
Ante el escenario que plantea, Herrera consideró que el Gobierno debe declarar los combustibles en situación de urgencia nacional y aplicar de inmediato un plan de racionamiento del consumo en el Estado.
La propuesta apunta a reducir el uso de carburantes dentro del sector público como una medida para limitar la exposición del Gobierno a un eventual aumento de los precios internacionales.
El planteamiento se produce en momentos en que, según el dirigente, el país enfrenta un escenario energético marcado por un petróleo por encima de los US$100 y por riesgos adicionales derivados de los conflictos internacionales.
Conflictos geopolíticos mantienen presión sobre el crudo
Herrera atribuyó parte de la presión actual sobre los precios del petróleo a los ataques en el mar Rojo y los enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos.
Según su interpretación, estos acontecimientos aumentan los riesgos sobre las rutas y el suministro internacional de hidrocarburos, contribuyendo a mantener el crudo por encima de los US$100 por barril.
También vinculó el escenario energético con las tensiones comerciales internacionales y las políticas económicas impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Para República Dominicana, el principal riesgo identificado por Herrera está en la transmisión de estas perturbaciones externas hacia el mercado interno: un petróleo más caro implica mayores costos de importación de combustibles y puede aumentar la presión sobre el transporte, la industria y la energía.
La advertencia de un eventual petróleo a US$140 por barril constituye, por ahora, una proyección planteada por Herrera ante una posible escalada de los conflictos internacionales. Su impacto sobre la economía dominicana dependería de si ese escenario llega a materializarse y de cuánto tiempo permanezcan elevados los precios de los hidrocarburos.
