Santo Domingo. – Instalar una planta envasadora de gas licuado de petróleo (GLP) en República Dominicana implica mucho más que disponer de un terreno y colocar tanques de almacenamiento. La normativa vigente establece un proceso que contempla evaluaciones técnicas, autorizaciones institucionales, estudios de seguridad, permisos de construcción, licencias de operación y supervisiones periódicas, con el objetivo de garantizar que estas instalaciones cumplan con las condiciones necesarias para proteger a la población, el entorno y la infraestructura.
La ruta de aprobación comienza antes del inicio de la obra y se extiende durante toda la vida operativa de la planta, mediante controles que abarcan desde la evaluación del terreno hasta las renovaciones de la licencia de funcionamiento.
Este procedimiento está sustentado principalmente en la Ley 112-00 sobre Hidrocarburos, su Reglamento de Aplicación establecido mediante el Decreto 307-01 y la Resolución 73-17 del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), normativa que reorganizó las etapas, requisitos y controles para la construcción y operación de estaciones de expendio de combustibles líquidos y plantas envasadoras de gas licuado de petróleo (GLP).
La regulación establece que ningún proyecto puede iniciar su construcción sin haber agotado previamente una serie de autorizaciones gestionadas a través del Plan Regulador Nacional del MICM, organismo encargado de evaluar la viabilidad técnica del proyecto y supervisar el cumplimiento de los requisitos establecidos.
De acuerdo con el Compedio de Normativas de combsutibles del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el primer paso consiste en solicitar una Evaluación Técnica de Funcionalidad del Terreno, mediante la cual se determina si el lugar propuesto reúne las condiciones necesarias para desarrollar una planta envasadora de GLP.
Para obtener esta evaluación, el solicitante debe presentar una carta dirigida al Plan Regulador Nacional, documentos que acrediten la propiedad o posesión legal del terreno, copia de identificación personal o documentación corporativa cuando se trate de una empresa, plano catastral, evidencia de capacidad económica para ejecutar la inversión, certificación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) que confirme el cumplimiento de las obligaciones tributarias y el comprobante de pago correspondiente.
El terreno debe cumplir condiciones específicas

La aprobación del proyecto no depende únicamente de la documentación presentada.
El terreno debe cumplir condiciones técnicas relacionadas con seguridad, ubicación y acceso, entre ellas:
- Ser un terreno llano.
- Contar con vías de acceso que permitan la entrada y salida de camiones y tanques.
- No ubicarse dentro de áreas protegidas, parques nacionales o zonas reconocidas como de protección ambiental.
- Cumplir con las dimensiones mínimas exigidas para este tipo de instalaciones.
- Respetar las distancias de seguridad establecidas por la normativa vigente.
El Plan Regulador Nacional dispone de un plazo de hasta 45 días calendario para emitir un informe motivado aprobando o rechazando la Evaluación Técnica de Funcionalidad del terreno.
Luego de obtener una evaluación favorable del terreno, el interesado debe solicitar al MICM la Autorización para Inicio de Trámites de Obtención de Permisos.
Esta autorización se emite mediante una resolución motivada del ministro de Industria, Comercio y Mipymes y constituye el documento oficial que permite comenzar la gestión de permisos ante las demás instituciones del Estado.
La autorización tiene una vigencia de dos años y puede ser prorrogada por períodos de seis meses cuando el solicitante justifique las razones que han impedido completar el proceso dentro del plazo establecido.
Varias instituciones participan en la aprobación
Antes de iniciar la construcción, el proyecto debe obtener autorizaciones de las entidades gubernamentales y municipales que intervienen en el proceso.
Entre ellas se encuentran:
- Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
- Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
- Alcaldías.
- Cuerpo de Bomberos.
- Defensa Civil.
- Dirección General de Catastro Nacional.
- Otras instituciones cuya participación dependa de las características particulares del proyecto.
Solo después de comprobar que estos permisos fueron obtenidos, el Plan Regulador Nacional emite la Constancia de No Objeción para la Construcción, documento que autoriza oficialmente el inicio de los trabajos.
La construcción también está sometida a supervisión
La Constancia de No Objeción para la Construcción tiene una vigencia de un año.
Si durante ese período la obra no concluye, el titular puede solicitar una prórroga de seis meses, siempre que justifique las causas del retraso.
Al finalizar la construcción, la planta debe someterse a una Evaluación Técnica Final, mediante la cual se verifica que las instalaciones fueron ejecutadas conforme a los planos aprobados y que cumplen con los estándares de seguridad establecidos.
Evaluaciones de riesgo bajo estándares internacionales
Como parte de la Evaluación Técnica Final, el solicitante debe presentar una evaluación de riesgo elaborada por técnicos registrados ante el MICM.
La normativa establece que estos estudios deben realizarse tomando como referencia estándares internacionales utilizados en la industria energética, entre ellos:
- NFPA (National Fire Protection Association).
- API (American Petroleum Institute).
- ASME (American Society of Mechanical Engineers).
- ANSI (American National Standards Institute).
Estas normas establecen criterios técnicos relacionados con el diseño, construcción, inspección, fabricación de equipos, sistemas contra incendios, recipientes sometidos a presión y medidas de prevención de riesgos.
Requisitos para obtener la licencia de operación

Una vez aprobada la Evaluación Técnica Final, la empresa puede solicitar la licencia de operación de la planta envasadora de GLP.
Entre los documentos requeridos se encuentran:
- Solicitud dirigida al MICM.
- Aprobación de la Evaluación Técnica Final.
- Documentación que acredite la propiedad del terreno.
- Póliza de seguro de responsabilidad civil frente a terceros.
- Contrato vigente con el suplidor del combustible.
- Certificación de la DGII que confirme el cumplimiento tributario.
- Comprobante de pago correspondiente.
El expediente es revisado por el Plan Regulador Nacional y posteriormente por la Consultoría Jurídica del MICM antes de la emisión de la resolución que autoriza oficialmente el inicio de operaciones.
La licencia tiene una vigencia de un año y debe renovarse periódicamente.
Las renovaciones también requieren inspecciones
La normativa establece que las plantas envasadoras deben renovar anualmente su licencia de operación.
Para ello deben presentar documentación actualizada y someterse nuevamente a procesos de inspección técnica.
Entre los requisitos figuran:
- Evaluación de riesgo.
- Permisos renovados de las instituciones correspondientes.
- Documentación societaria cuando existan modificaciones.
- Póliza de responsabilidad civil vigente.
- Contrato actualizado con el suplidor.
- Certificación de cumplimiento tributario emitida por la DGII.
También existen tarifas por cada etapa del proceso
La Resolución 70-17 estableció los cargos por servicios que presta el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes durante las etapas de autorización, supervisión y operación de plantas envasadoras de GLP.
Las tarifas incluyen procedimientos como evaluación técnica del terreno, autorizaciones para iniciar trámites, evaluaciones finales, emisión y renovación de licencias, inspecciones técnicas, reaperturas, remodelaciones, ampliaciones, modificaciones de registro y certificaciones.
La resolución también establece cargos diferenciados para las licencias iniciales de operación, las renovaciones anuales y los dispensadores adicionales autorizados.
Esto significa que el proceso regulatorio no solo contempla requisitos técnicos, sino también costos administrativos vinculados a cada fase de autorización y supervisión.
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Un sistema orientado a la seguridad
El marco regulatorio para la instalación de plantas envasadoras de GLP busca que cada proyecto sea evaluado antes de iniciar su construcción y permanezca bajo controles técnicos durante toda su operación.
La combinación de revisiones documentales, estudios de riesgo, supervisión de infraestructura, seguros de responsabilidad civil y coordinación entre instituciones públicas tiene como objetivo reducir los riesgos asociados al almacenamiento, manejo y distribución de un combustible altamente inflamable.
En un mercado donde el GLP representa uno de los combustibles de mayor uso en los hogares y sectores productivos del país, la regulación busca que el crecimiento de la infraestructura energética avance acompañado de controles que garanticen operaciones seguras y protección para la ciudadanía.
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