La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando las necesidades energéticas de los centros de datos a nivel mundial. Según un análisis presentado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el 20 % de los US$2 billones que se prevé invertir en estas infraestructuras hasta 2030 estará destinado a activos energéticos, reflejando el creciente peso de la electricidad dentro del desarrollo tecnológico.
De acuerdo con la AIE, el 80 % restante de las inversiones se concentrará en infraestructura informática y otros componentes necesarios para el funcionamiento de los centros de datos especializados en inteligencia artificial.
La capacidad instalada para IA se duplicó en un año
El organismo señaló que la capacidad de los centros de datos diseñados específicamente para inteligencia artificial se duplicó durante los últimos doce meses, impulsada por la aceleración de las inversiones de las principales compañías tecnológicas.
En ese contexto, las grandes empresas del sector destinaron más de US$400,000 millones en 2025 al desarrollo de estas instalaciones, cifra que la AIE proyecta aumentará hasta US$700,000 millones durante 2026.
Los centros de datos elevarán la demanda mundial de electricidad
El crecimiento de la infraestructura para inteligencia artificial también incrementará significativamente el consumo de energía.
La AIE estima que los centros de datos representarán aproximadamente el 3 % de la demanda mundial de electricidad en 2030, un volumen equivalente al consumo eléctrico actual de Japón.
El informe también destaca la magnitud de las nuevas instalaciones. Según el organismo, el mayor centro de datos actualmente en construcción demandará tanta electricidad como dos millones de hogares, reflejando el elevado consumo energético asociado al procesamiento de inteligencia artificial.
Vehículos eléctricos y climatización seguirán impulsando mayor demanda eléctrica
Aunque la inteligencia artificial incrementará de forma importante el consumo eléctrico, la AIE aclara que no será el principal motor del crecimiento de la demanda mundial de electricidad.
El organismo sostiene que la expansión de los vehículos eléctricos y la instalación de nuevos sistemas de aire acondicionado continuarán representando factores de mayor peso en el aumento del consumo energético global durante los próximos años.
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Las baterías ganan protagonismo para responder a los picos de consumo
Uno de los principales desafíos identificados por la AIE es la alta variabilidad en la demanda eléctrica de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial.
Durante el entrenamiento y funcionamiento de los modelos, el consumo puede experimentar incrementos abruptos. Como ejemplo, el organismo citó un caso registrado en 2025, en el que la demanda eléctrica aumentó un 400 % en apenas un cuarto de segundo.
Ante estas fluctuaciones, la AIE indica que los sistemas de almacenamiento mediante baterías se han convertido en la principal solución para responder rápidamente a esos picos de consumo y garantizar la estabilidad del suministro eléctrico.
El análisis concluye que, conforme avance la expansión de la inteligencia artificial, la infraestructura energética y las tecnologías de almacenamiento serán componentes cada vez más relevantes dentro de las inversiones destinadas a los centros de datos, consolidando una mayor interdependencia entre el desarrollo digital y el sector energético.
