La inflación energética en América Latina y el Caribe alcanzó 8.03% interanual en junio, su nivel más elevado en lo que va de 2026, impulsada principalmente por el incremento de los precios de los combustibles y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, informó la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
El resultado se ubicó 3.54 puntos porcentuales por encima de la inflación general, que fue de 4.49% durante el mismo período. Para el organismo, esta diferencia evidencia que los costos de la energía están aumentando a un ritmo considerablemente mayor que el resto de los componentes de la canasta de consumo.
La organización atribuyó el comportamiento principalmente a las tensiones en Oriente Medio y a los riesgos asociados con el suministro de petróleo, factores que elevaron los costos de importación, refinación y transporte de combustibles.
Combustibles concentran la presión
El impacto se trasladó particularmente al mercado de combustibles. Según Olacde, el precio promedio regional de la gasolina alcanzó en junio su nivel más alto del primer semestre.
El comportamiento de los precios internos, sin embargo, no siguió de manera inmediata la evolución del petróleo en los mercados internacionales.
Durante las primeras semanas del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el precio del crudo llegó a incrementarse alrededor de 60%, mientras que los combustibles aumentaron casi 20%.
Posteriormente, el petróleo retrocedió desde sus niveles máximos, pero los precios de los combustibles permanecieron elevados en varios mercados de la región. Para Olacde, este comportamiento muestra un desfase entre la evolución de las cotizaciones internacionales del crudo y los precios que finalmente enfrentan los consumidores.
La organización señala que la transmisión de estos aumentos tampoco ha sido uniforme entre los países latinoamericanos y caribeños.
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Subsidios y costos logísticos generan diferencias
Las diferencias entre mercados responden, entre otros factores, a la existencia de subsidios, controles de precios y mecanismos de estabilización que permiten mantener relativamente contenidos los precios de los combustibles en algunos países.
En otros mercados, los consumidores enfrentan valores superiores debido a las estructuras utilizadas para determinar los precios y a mayores costos logísticos y operativos.
Esto hace que un mismo episodio de presión sobre el mercado petrolero internacional tenga efectos diferentes sobre los consumidores dependiendo de las condiciones de cada país.
Para la organización, la persistencia de los precios elevados de los combustibles tiene además efectos que trascienden al sector energético.
El impacto llega al transporte y los costos productivos
El encarecimiento de los combustibles incrementa los costos relacionados con la movilidad y el transporte de mercancías, además de presionar los gastos de los hogares y los costos de producción de las empresas.
De esta manera, la inflación energética puede trasladarse progresivamente hacia otros componentes de la economía, particularmente aquellos que dependen de combustibles para movilizar personas, mercancías o procesos productivos.
El comportamiento registrado en junio ocurre en un contexto de elevada sensibilidad del mercado petrolero a los acontecimientos en Oriente Medio.
Uno de los principales puntos de atención es el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán y señalado en la información como una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.
La zona se ha convertido además en uno de los puntos de tensión del conflicto entre Estados Unidos e Irán, por lo que cualquier presión sobre el suministro o el transporte de hidrocarburos puede repercutir sobre los costos que terminan enfrentando los mercados consumidores.
Así, el dato de junio refleja que la energía está ejerciendo una presión inflacionaria superior a la del conjunto de bienes y servicios de la región, con los combustibles como uno de los principales canales de transmisión de las tensiones del mercado petrolero internacional hacia las economías latinoamericanas y caribeñas.
