República Dominicana. Las Empresas Distribuidoras de Electricidad (Edenorte, Edesur y Edeeste) pagaron US$1,607.9 millones por la energía comprada entre enero y junio de 2026, un aumento de 9.4 % frente al mismo período del año anterior, de acuerdo con el Informe de Desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales (EEE) del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
El incremento del gasto fue considerablemente superior al crecimiento del volumen adquirido. Durante el primer semestre, las distribuidoras compraron 9,940.1 GWh, 262.2 GWh más que en igual período de 2025, equivalente a un aumento de 2.7 %.
Esto significa que el costo de comprar electricidad aumentó a un ritmo más de tres veces superior al crecimiento del volumen de energía adquirido.
La diferencia se refleja en el precio medio de compra, que pasó a 16.18 centavos de dólar por kWh, un incremento de 1.0 centavo o 6.6 % respecto al año anterior.
Venta de energía crece a menor ritmo
Mientras el costo de adquisición aumentó 9.4 %, los ingresos asociados a la venta de energía avanzaron a un ritmo mucho menor.
Las EDE facturaron US$1,016.6 millones por venta de energía, 2.6 % más que en el mismo período de 2025, cuando habían registrado US$990.5 millones.
El precio medio de venta alcanzó 16.80 centavos de dólar por kWh, con un incremento de 0.21 centavos, equivalente a 1.3 %.
La diferencia entre el precio de compra y el precio de venta fue de apenas 0.62 centavos de dólar por kWh durante el período.
El comportamiento de ambos precios muestra una presión sobre el margen de las distribuidoras: el precio medio al que compraron la electricidad aumentó 6.6 %, mientras el precio medio al que la vendieron creció 1.3 %.
Cobros aumentan menos que la facturación
La presión también se observa al comparar la energía facturada con los ingresos efectivamente cobrados.
Las EDE facturaron 6,050.7 GWh, un aumento de 79.0 GWh, equivalente a 1.3 %.
En términos monetarios, la facturación por venta de energía aumentó 2.6 %, hasta US$1,016.6 millones. Sin embargo, los cobros por energía alcanzaron US$955.0 millones, un incremento de apenas 1.3 %.
La diferencia entre facturación y cobros evidencia que el crecimiento de los ingresos facturados no se trasladó en igual proporción al efectivo recuperado por las distribuidoras.
El índice de cobranza del año móvil se situó en 95.8 %, una reducción de 0.2 puntos porcentuales frente al período comparable.
Pérdidas de energía suben a 39.1 %
A la presión sobre el costo de compra se suma el comportamiento de las pérdidas de energía.
El indicador de pérdidas del año móvil se ubicó en 39.1 %, un aumento de 1.4 puntos porcentuales.
El resultado implica un deterioro frente al período anterior y se produce en paralelo con una menor capacidad de recuperación tanto de energía como de ingresos.
El Índice de Recuperación de Ingresos (CRI) se situó en 58.3 %, una disminución de 1.5 puntos porcentuales, mientras el Índice de Recuperación de Energía alcanzó 58.0 %, una reducción de 1.8 puntos porcentuales.
Los tres indicadores —pérdidas, recuperación de ingresos y recuperación de energía— apuntan a una mayor presión sobre la eficiencia comercial de las distribuidoras durante el período analizado.
EDE aumentan inversiones
En contraste con el comportamiento de los indicadores comerciales, las empresas distribuidoras incrementaron sus inversiones durante el primer semestre.
Las inversiones ejecutadas alcanzaron US$115.6 millones, unos US$23.5 millones más que en igual período del año anterior.
El informe señala que parte de estas inversiones corresponde a recursos multilaterales destinados a Edesur y Edeeste.
Los gastos operativos, entretanto, se situaron en US$221.1 millones, con un aumento de apenas US$0.1 millones frente al período anterior.
Esto supone que el principal movimiento dentro de los datos financieros presentados no estuvo en los gastos operativos, sino en el costo de adquisición de la electricidad, que aumentó en US$138.8 millones.
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Mayor costo de compra presiona la operación
Los resultados del primer semestre muestran una brecha entre el comportamiento del costo de la energía y el de los ingresos obtenidos por su venta.
Las distribuidoras compraron 2.7 % más energía, pero pagaron 9.4 % más por ella. En cambio, la facturación por venta aumentó 2.6 % y los cobros apenas 1.3 %.
Al mismo tiempo, el precio medio de compra avanzó hasta 16.18 centavos de dólar por kWh, mientras el precio medio de venta quedó en 16.80 centavos.
El resultado es un margen de precio compra-venta de 0.62 centavos de dólar por kWh, en un escenario en el que las pérdidas de energía alcanzaron 39.1 % y los indicadores de recuperación registraron retrocesos.
El comportamiento descrito por el Ministerio de Energía y Minas coloca así el costo de adquisición de electricidad como uno de los principales puntos de presión sobre la operación de las EDE durante el primer semestre de 2026: el volumen comprado creció moderadamente, pero el gasto necesario para adquirirlo lo hizo a un ritmo mucho mayor.
