Washington, D.C. — El sector minero dominicano plantea fortalecer la capacidad institucional del país para responder a proyectos de minerales críticos, con una Ventanilla Única Minera, procesos digitales y mayor coordinación entre entidades públicas, sin reducir los estándares ambientales.
El planteamiento fue presentado por el director ejecutivo de la Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana (Camipe), Martín Valerio Jiminián, durante un panel sobre minerales críticos celebrado en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, D.C., como parte de la Semana Dominicana en Estados Unidos, organizada por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr).
El encuentro reunió a representantes del Gobierno dominicano, organismos multilaterales y el sector privado para analizar las oportunidades asociadas al creciente interés internacional por estos minerales y a la reorganización de las cadenas globales de suministro.
Camipe plantea una reforma de los procesos, no menos regulación
Valerio Jiminián sostuvo que República Dominicana cuenta con una base jurídica para desarrollar la actividad minera, pero consideró necesario fortalecer los procedimientos institucionales para atender proyectos de inversión que, por su complejidad y horizonte de desarrollo, requieren mayor previsibilidad.
“El problema no consiste en reducir regulación. Consiste en hacerla más clara, coordinada, trazable y previsible”, afirmó.
Entre las medidas planteadas por Camipe figura la creación de una Ventanilla Única Minera, acompañada de la digitalización de los procesos y una mayor coordinación entre las instituciones públicas que intervienen en las distintas etapas de un proyecto.
La propuesta también contempla mejorar la trazabilidad de los expedientes, establecer plazos razonables y definir reglas claras para las diferentes fases de un proyecto minero, desde la exploración hasta el cierre.
El planteamiento apunta a reducir las dificultades administrativas que pueden enfrentar inversiones de largo plazo, sin modificar los requerimientos que deben cumplir las empresas durante el desarrollo de sus proyectos.
“Agilizar no significa flexibilizar”
El representante de Camipe hizo una distinción entre acelerar los procedimientos administrativos y reducir las exigencias ambientales.
“Agilizar no significa flexibilizar. Podemos tener evaluaciones ambientales rigurosas y procedimientos administrativos eficientes al mismo tiempo”, expresó.
La posición coloca la eficiencia institucional y la protección ambiental como elementos que, según Camipe, pueden coexistir dentro de un esquema de desarrollo de proyectos mineros.
Para el sector, la discusión sobre minerales críticos no se limita a la eventual explotación de un recurso, sino también a la capacidad del Estado para gestionar procesos complejos y ofrecer reglas previsibles a los inversionistas.
Minerales críticos y transición energética
La relevancia de estos recursos ha aumentado por su utilización en sectores relacionados con la tecnología, la transición energética y las cadenas internacionales de suministro.
En ese contexto, Valerio Jiminián planteó que la seguridad jurídica debe considerarse también como un componente de la capacidad de un país para integrarse a esas cadenas.
“En minerales críticos, la previsibilidad regulatoria también forma parte de la seguridad de suministro”, señaló.
El planteamiento vincula así la política minera con un escenario internacional en el que el acceso a determinados minerales adquiere importancia para sectores asociados a nuevas tecnologías y a la transformación de los sistemas energéticos.
El reto no sería solo encontrar tierras raras
Valerio Jiminián planteó que la discusión dominicana no debería concentrarse únicamente en determinar si existen depósitos de tierras raras u otros minerales críticos, sino en las capacidades que el país podría desarrollar a partir de ese eventual potencial.
La propuesta contempla una visión hacia 2036, con énfasis en mejorar el conocimiento del territorio, formar técnicos y profesionales, atraer capital y tecnología, fortalecer las instituciones y generar beneficios verificables para las comunidades vinculadas a los recursos.
El enfoque también incorpora la protección del patrimonio ambiental como parte de la estrategia.
“El éxito no será descubrir tierras raras. Será convertir un eventual recurso geológico en capacidad país”, afirmó.
La precisión sobre el carácter eventual del recurso resulta relevante: el planteamiento de Camipe se centra en preparar las capacidades nacionales ante un potencial geológico, más que en dar por confirmada una explotación comercial de tierras raras en República Dominicana.
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De los recursos del subsuelo a capacidades económicas
Para Camipe, una estrategia nacional sobre minerales críticos debería evaluarse más allá del volumen de recursos que eventualmente pueda extraerse.
El impacto, según el planteamiento presentado por su director ejecutivo, también debería medirse por las capacidades económicas, humanas e institucionales que República Dominicana consiga desarrollar alrededor de esos recursos.
Esto implicaría que el eventual aprovechamiento de minerales críticos no se limite a la extracción, sino que contribuya a fortalecer conocimientos técnicos, instituciones, inversión, tecnología y capacidades productivas.
“El verdadero legado no será solamente lo que podamos sacar del subsuelo, sino lo que seamos capaces de construir sobre él”, afirmó Valerio Jiminián.
La propuesta coloca así la capacidad institucional, la seguridad jurídica, la formación técnica y la protección ambiental como elementos centrales para que República Dominicana pueda responder al creciente interés por los minerales críticos y a su vínculo con la transición energética.

