Las constantes denuncias de la población por las largas tandas de apagones debe comenzar a preocupar a las autoridades, una queja social que puede incrementar, incluso, también los hechos delictivos.
La situación ha sido tal que hasta sectores de la iglesia ya comienzan a preocuparse, como es el caso del obispo de la Diócesis de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, quien advirtió que si el Gobierno no pone coto a los apagones pudieran surgir “conflictos sociales”.
No es para nadie un secreto que el buen funcionamiento del sistema eléctrico contribuye a garantizar la paz y el bienestar social de los ciudadanos, razón por la cual los que gobiernan deben tener cuidado con alterarlo.
Es por ello que la población reclama soluciones basadas en resultados, no en discursos que al final se quedan en letra muerta en los periódicos y otros medios de comunicación.
Hay que reconocer que se hacen esfuerzos de mejorar, pero si no se solucionan las demandas sociales y los problemas fundamentales de la nación, poco importa promover que se representa el cambio si al final los ciudadanos consideran que su situación de vida es igual, o peor.

